“La inteligencia artificial nos obliga a comportarnos como máquinas”

La Vie

Entrevista de Yoann Labroux-Satabin 06/01/2017

La mayor feria de electrónica del mundo abrió sus puertas en Las Vegas el 5 de enero de, 2017, que muestra los últimos avances de la inteligencia artificial. En Francia, muchos comentaristas y políticos han elogiado la actuación del “Tech francés” en esta área. Por su parte, al filósofo Jean-Michel Besnier le preocupa que toleramos restringir nuestra humanidad dejando que la inteligencia artificial se infiltre en todas partes.

El fantasma de la inteligencia artificial se remonta a la Antiguedad y al mito del escultor Pigmalión, que le dió vida a una estatua. ¿Cómo evolucionó?

No tuvimos siempre la misma concepción de inteligencia. Durante mucho tiempo, la inteligencia era considerada una facultad del alma, el privilegio de los seres humanos. Crear una inteligencia artificial significaba, por lo tanto, animar a una máquina en el sentido propio de la palabra, esto es, insuflarle un alma. Se necesitaba de algo que provocase eso, luz o eletricidad. Pensemos en Frankenstein. En el siglo XVIII, Julien Offray de La Mettrie cuestiona la distinción cartesiana entre cuerpo y alma, y hace la pregunta siguiente: ¿por qué no imaginar que el alma sea producto de la materia? Él abre, así, el camino para la inteligencia artificial como la comprendemos hoy, en una concepción materialista y no más espiritualista. Los roboticistas ya no buscaron más colocar los conocimientos en la cabeza de los robots, como el dios de Descartes hubiera hecho con nuestras almas, pero los hacen capaces de ejercer funciones sensorio-motoras básicas que ellos podrán, a continuación, complejificar, tornandose aún más inteligentes.

¿La inteligencia artificial cambió la representación que el ser humano tiene de si mismo?

Pienso que si, y más en el sentido de una simplificación. En la época de Descartes se pensaba a la inteligencia en términos de contenido, con conocimientos e ideas. La inteligencia artificial desubstancializó este contenido y terminó definiendo a la inteligencia en términos de operaciones. Sin embargo, la inteligencia no puede limitarse a la resolución de problemas. Ella alcanza a diversas modalidades: auditiva, verbal, musical, comportamental, etc. Es la teoria de las inteligencias múltiples del psicólogo Howard Gardner.

¿La inteligencia artificial no representa también una oportunidad para el ser humano, permitiéndole que se libere de las contingencias materiales?

Se quisiésemos limitarnos a considerar a nuestras máquinas como meras herramientas, podríamos efecivamente pensar que la inteligencia artificial estuviese a servicio de la construcción cultural, simbólica de lo humano. El recurso a un instrumento permanece opcional. Pero el problema cob toda tecnologia es que ella quiere ser hegemónica. Y la alienación empieza apenas que comenzamos a perder la iniciativa. La inteligencia artificial quiere estar en todos los lugares, y, por lo tanto, obligarnos a interactuar con ella: la elección de recurrir o no a un instrumento desapareció. Por eso, somos forzados a comportarnos como máquinas. Llamá a eso en un libro de “síndrome de la tecla asterisco” (L’Homme simplifié). Somos forzados a responder a los mandatos abstractos y, por lo tanto, no somos considerados más seres inteligentes. Un neurobiólogo va a explicar eso diciendo que la interacción con la máquina activa a las mismas áreas del cerebro que la realización de los automatismos. La inteligencia artificial en acción en internet produce el mismo efecto: los buscadores y sus algoritmos te llevan de un link a otro y te alejan de la reflexión. No leemos más, hacemos una exploración, transformados en scanners.

¿Nuestra relación con la memoria fue transformada por la inteligencia artificial?

Estas tecnologias tienen el efecto de tercerizar a nuestra memoria. Esta se extiende, sin duda, así como se debilita. La memoria es propiamente humanizante, motivo por el que ella requiere un proceso de reflexión, de elaboración. Pero las máquinas nos dispensan de reflexionar y nos obligan a reaccionar, masticando el trabajo para nosotros y haciendo innecesario todo proceso de pensamiento profundo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s