El fantasma de la impunidad recorre sudamérica!

Leo esta párrafo de un artículo de Martín Caparrós en The New York Times:

“Un fantasma recorre América: el fantasma de la corrupción. La expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue destituida en agosto pasado tras un juicio político por la corrupción de su gobierno.”

Martín Caparrós en The New York Times


Y no, no fue así, a Dilma la sacaron porque no supo parar a la operación Lava-Jato, no pudo detener toda la podredumbre que hoy está saliendo a luz.

El tema es diferente, no digo que Dilma no fuera corrupta, sino que fue incapaz de frenar al poder judicial braileño para terminar con la operación lava jato.

En el New York Times hay una nota de un corresponsal en Brasil que explica la destitución de Dilma:

“Rousseff fue destituida por cargos distintos: haber manipulado el presupuesto para ocultar problemas económicos. ”

Amnistía la solución que buscan los políticos brasileños


Y, siguiendo con la nota de Caparrós él escribe:

“Y, sobre todo, que la miramos con curiosas anteojeras: que nos molesta mucho más el chancho que quien le da de comer. Los políticos corrompidos son el gran enemigo; los empresarios corruptores son ciudadanos respetados, pilares de la comunidad. Quizá sea porque sentimos que el político se está aprovechando del lugar donde “nosotros lo pusimos”, mientras que el empresario, su complemento indispensable, todavía disfruta del prestigio de la iniciativa privada: al fin y al cabo es su dinero, dicen. Como quien dijera sí, bueno, era su pistola.”


De nuevo, esto no es lo que pasa en Brasil, hay muchos empresarios presos o con acuerdos de delación premiada (arrepentidos) diciendo todo, todo, todo.

El más famoso es Marcelo Odebrecht quien hace ya 2 años está preso y está negociando su delación.

Me llama la atención tanta información equivocada…

Anuncios

Brasil: Pancs [Plantas Alimenticias No Convencionales] son tema de eventos en varias ciudades

Suplemento Paladar del diario “O Estado de São Paulo”

Belém reúne en abril a chefs e investigadores, como Alex Atala y Valdely Kinupp, para hablar de las plantas alimentícias no convencionales; Brasília y Manaos reciben eventos distintos sobre el asunto hasta junio, uno de ellos con la participación de la columnista Neide Rigo

15 marzo de 2017 | 19:49 por Ana Paula Boni
Parece que, cuanto más la industria no le dá bola a un ingrediente o a un sistema de producción, más chefs e investigadores resolvem bucear en el asunto y reverberarlo. Así ha sido con las pancs, las llamadas plantas alimentícias no convencionales.Hasta junio, coincidentemente ellas serán el foco de eventos distintos en Belém, Manaos, Brasília e incluso en la Guyana Francesa, con la participación de la columnista de Paladar Neide Rigo.

A pesar de la difusión del asunto, muchos aún se preguntan por qué comer pancs. Según el investigador Valdely Kinupp, la variedad de plantas minimiza la monotonia alimentaria a la que el brasileño está acostumbrado y lo insiere en un nuevo mundo de nutrientes. “Nuestra ensalada del día a día tienen siempre las mismas plantas, el repertorio cambia muy poco”, dice el autor del libro Plantas Alimentícias No Convencionales de Brasil (Instituto Plantarum, R$ 100).

Para Neide Rigo, el consumo de pancs ejercita también el mirar a la biodiversidad y a otras fuentes de alimentos, estimulando el trabajo de pequeños productores. “Pasamos a consumir sólo lo que la gran industria y los supermercados nos ofrecen, que en general vienen de la monocultura con el uso de agrotóxicos.”


Más información en Suplemento Paladar del diario O Estado de São Paulo