Brasil: Con miedo de carne adulterada, los consumidores buscan alternativas

Folha de São Paulo

FERNANDA BASSETTE
COLABORACIÒN PARA FOLHA

El freezer de la ama de casa Adriana Malta Branco, 43, está vacío desde el último viernes (17/3), cuando la Policía Federal desencadenó la Operación Carne Fraca [Carne Débil], que investiga la venta ilegal de carnes en mal estado o adulteradas por frigoríficos brasileños.

Impresionada con la repercusión del caso, ella tiró las bandejas de carne bovina y de embutidos que tenía en casa y, desde entonces, ha substituído su consumo por verduras. “Hice croquetas de inhame, tarta de zapallitos. No tengo más coraje de servir carne para mis hijas.”

La pedagoga Klécia Louzada de Magalhães, 29, también decidió prohíbir -aunque temporalmente- el consumo de carne y embutidos. Como substitutos, Klécia optó por el pescado y por el pollo.

“Hoy cuando miro a un embutido se me da vuelta el estómago”, afirma ella, que no pretende comprar más los productos de las marcas citadas por la Operación Carne Fraca.

El publicitario Marcel Baião Bely, 28, carnívoro asumido, comia carnes rojas en todas las comidas, pero le “agarró asco por la carne” desde que el escándalo salió a la luz. “No consigo más mirar para un pedazo de bife con el mismo amor de antes”, dice. Por eso, Bely ya considera la opción de reducir drasticamente el consumo de carne.

Él dice que también pretende comprar carne de vaca orgánica -criados sin el uso de medicamentos y en pasturas libres y que reciben alimentación orgánica certificada. “Es más caro, pero hoy creo que es la mejor opción.”

El precio de una carne orgánica y sostenible llega a ser 120% superior a la carne tradicional. La carne de pollo orgánico puede custar hasta 300% más caro en las góndolas, según datos del sector.

Reginaldo Morikawa, director superintendente de Korin Agrupecuaria, empresa productora de carne orgánica, afirma que sólo tres días después del anuncio de la Operación Carne Fraca la búsqueda por el pollo orgánico creció 100% en los siete supermercados físicos de la red y 40% en los supermercados revendedores.

El impacto fue sentido también por la Asociación Brasileña de Piscicultura (Peixe BR), responsable por la producción de peces de cultivo, como tilapia, pacu y pintado.

Según Francisco Medeiros, secretario ejecutivo de la asociación, el aumento en la demanda por pescados está ocurriendo por el rechazo inicial de algunos consumidores en consumir carne bovina y por la reación de las empresas que venden pescados, que pasaron a solicitarle más a los revendedores.

¿MÁS SALUDABLE?

¿Pero, al final, es tanto mejor consumir carne de pescado o pollo en vez de carne roja? Según el nutricionista Diogo Thimóteo da Cunha, profesor de la Facultad de Nutrición de la Unicamp, no existe una carne más saludable que otra, porque cada una poee tenores nutricionales diferentes.

“Lo ideal es diversificar el consumo de todas para extraer el mejor nutriente de cada una”, dice, explicando que la carne roja, por ejemplo, es rica en hierro, mientras que el pescado es rico en ómega 3.

Cunha aún resalta que la carne de cerdo también es una buena opción y no merece la mala fama que tiene.

Aunque las carnes orgánicas no tienen diferencias nutricionales significativas en relación a las “normales”, dice el médico nutrólogo Durval Ribas Filho, presidente de la Asociación Brasileña de Nutrologia (Asbran).

Él defiende el consumo moderado de carne roja y recuerda que ella le hace bien a la salud. “Estudios recientes señalan que el consumo de hasta 500 g de carne roja por persnoa, por semana, ejerce una protección cardiovascular.”

Ya los embutidos no son considerados saludables porque pasan por un proceso de industrialización y reciben aditivos químicos que tienen substancias cancerígenas.

Ribas dice que la carne de pescado también tiene un efecto protector al corazón por causa del Omega 3 y es más fácil de ser digerida.

Encontrar pescados frescos en ciudades como São Paulo, sin embargo, no es fácil. Para atender a la demanda, muchos pescadis pueden venir de lejos, pasando muchas horas en el agua en vez del hielo, o crecer confinados em criaderos con temperaturas no adecuadas. Un pescado fileteado en el mismo dia y congelado es mejor que un pescado que estuvo días en la heladera del mercado.

Le orientación para la compra de carne es conocer el origen del producto. Y los especialistas dicen que no hay razón para prohíbir a la carne roja de la dieta. “No podemos extrapolar el problema a todo el sector”, dice Cunha.

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