Brasil: Carne Débil e Industrialización

Unos párrafos de una nota de Tatiana Berringer en Outras Palavras

Sobre los frigoríficos implicados en la operación Carne Débil

” ¿Se trata de empresas nacionales o multinacionales (los frigoríficos)? Esta operación ¿puede contribuir en la disputa por mercados y posiciones político-económicas e ideológicas de clases y fracciones de clases en la economia mundial y en la escena política doméstica? ¿La crisis del neoliberalismo profundizó la contradicción entre burguesias y Estados nacionales demostrando que el capitalismo contemporaneo no construyó a una burguesia integrada globalmente?
Lenin afirmaba, refiriéndose al capitalismo de principio del siglo XX, que la creación de trusts y holdings, a pesar de aumentar la centralización y la concentración de capital, no elimina la disputa entre los capitalistas y los Estados. La lógica de acumulación del capitalismo presupone que para el mantenimiento de la tasa de ganancias haya permanentemente una competencia intra y entre industriales, sectores y las grandes corporaciones. Como el Estado organiza los intereses de las clases y fracciones dominantes, en el plano internacional la disputa entre capitales se transforma en una disputa entre Estados. Esta tesis aún puede aclarar muchas cosas, sin tomar en cuenta a los grandes cambios en el capitalismo mundial. En este sentido, los acuerdos de comercio e inversiones reflejan una disputa entre los Estados por acceso a mercados y por privilegios y garantias a las inversiones externas directas. Así, a pesar de la financiarización de las economias y del elevado grado de desreglamentación de los flujos de capitales no es posible afirmar que las burguesias se hayan diluído o integrado. La formación de cadenas productivas a escala internacional no elimina la existencia de conflictos selectivos entre el capital que acumula internamente y el capital externo.

La burguesia interna brasileña, sea industrial o del sector de servicios, es dependiente financiera y tecnologicamente del capital externo – por esto, no debe ser considerada una burguesia nacional. Sin embargo, tampoco es una burguesia integrada al imperialismo tal como la burguesia compradora (el capital financiero). Ella mantiene una posición sui generis, pués, para sobrevivir también depende de la protección del Estado brasileño. Necesita que éste tenga una posición internacional que no sea de mero seguidismo de la política estadunidense y que, sin ser antiimperialista, guarde una cierta autonomia frente a los Estados del norte. Denominamos a esta posición como subordinación conflictiva con el imperialismo, lo que significa no romper los lazos, dada su dependencia, sino de imponer límites y condiciones a la competencia y supervivencia frente al capital externo.

En este caso es importante resaltar que – los grandes frigoríficos fueron creados a partir del apoyo del Banco Nacional De Desarrollo [BNDES], banco del Estado Federal durante los gobiernos Lula – esta actividad industrial y, sobre todo, comercial siempre fue realizada por el capital externo. La creación de estas grandes empresas con capital nacional sólo fue posible con el apoyo del Estado. Así, aunque sea parte de un proceso de monopolización del mercado interno y de las exportaciones brasileñas de carnes y aves, él es fruto de un proceso de competencia con el capital externo. Es parte de un proceso de intentos de alteración de la posición de la economia brasileña en el escenario internacional. De la mismo forma, no es fruto de una alianza con las clases populares, sino que la generación de empleos se encontró con la demanda y la necesidad inmediata y material de muchos/as trabajadores/as brasileñas, que integraban un frente político neodesarrollista.

En este punto, partiendo de la idea de que estas empresas son parte de la burguesia interna brasileña no se trata de defender lo indefendible: la adulteración de carnes es un delito, así como la corrupción. Pero, también, es importante llamar la atención para lo que puede indicar esta operación de la Policía Federal, o al menos el momento político y económico en que ella fue hecha. ¿O alguien cree que esse proceso es nuevo? ¿Que los frigoríficos internacionales que actuaron durante un siglo en Brasil no tenían esta práctica?

No podemos caer tampoco en una visión mecanicista como preguntarnos: ¿cuál es la empresa que pretende entrar en Brasil en lugar de estas empresas que fueron denunciadas por la operación de la PF? O ¿cuál es el país que produce carne y se interesa por el desmonte de este sector en Brasil? Los reflejos internacionales que ya aparecieron indican que habrá sanciones y bloqueos para las exportaciones de carne de Brasil y que la Unión Europea tiene ahora un motivo más para no presentar una lista de ofertas para las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Aunque este acuerdo fuese extremadamente negativo, seria mejor si fuese posible denunciar la práctica de los Estados imperialistas en estos acuerdos que sufrir un revés como este. Ahora bien, en verdad, este acuerdo busca la promoción y protección de la inversión externa europea en la región, el acceso a las compras gobernamentales y el aumento de las exportaciones de productos industrializados, sin una contrapartida – una vez que la Política Agrícola Común de la Unión Europea presupone la defensa de la soberania alimentaria y, por lo tanto, de los proteccionismos agrícolas.

Entender que las disputas entre las burguesias y entre los Estados permanecen y tienden a profundizarse es parte del análisis de las escenas políticas internacional y nacional. Es importante desvendar los intereses de classe y fracciones de clases que están por detrás de las prácticas políticas de los diferentes actores y aparatos estatales e internacionales. Estamos frente a una nueva dinámica y coyuntura, pero, sin grandes alteraciones en las estructuras políticas y en el tema fundamental de la división internacional del trabajo. Sin embargo, todo indica que habrá más proteccionismos económicos en Inglaterra y en los Estados Unidos y que la reindustrialización se tornó una necesidad para la salida de la crisis financiera internacional que ya dura desde 2008. Brasil parece marchar en el sentido contrario, adoptando una posición de subordinación pasiva al imperialismo y debilitando a su burguesia interna. ¿A qué etapa volveremos y a que posición internacional? Este es el punto. Esta es la cuestión. Estos son los intereses.


Para la autora la cuestión es industrializarse más, ¿no tiene en cuenta a la automatización y a que cada vez se necesitan menos personas trabajando?.

Hace tiempo que la Policía Federal investigaba esto de la Carne Débil, ¿por qué lo largaron ahora?, no lo sé. Me llama la atención que alguien desde la izquierda defienda los tratados de comercio, ¿valen la pena estos tratados?

Estos análisis, ¿no les producen una profunda tristeza?, ¿la alternativa es un trabajo de mierda comiendo idem?

¿La izquierda no puede salir de su fascinación por la industrialización?

Algo que no menciona la autora son las terribles condiciones de trabajo en los frigoríficos, algo que al sindicalista Lula no pareció importarle mucho a la hora de darles generosos créditos vía BNDES.

Documental, sin subtítulos, sobre las condiciones de trabajo en los frigoríficos brasileños


Comentario de Jorge Rulli en Trinchera Por La Liberación Nacional

“Frente a los desordenes globales, al crecimiento del proteccionismo en las metrópolis y el desmoronamiento de los progresismos en Amèrica Latina, la izquierda, carente de toda otra alternativa, solo atina a defender a la propia burguesía prebendaria aunque reconociéndola corrupta y de malas prácticas, a la vez que intenta aferrarse a los tratados comerciales internacionales y a los modelos de agro exportación…. a ello referimos concretamente cuándo decimos que, el marxismo ha demostrado su completa inutilidad estratégica como discurso contestatario….

Lamentablemente la izquierda es cada vez más y más funcional al sistema y como en los inicios mismos del Capitalismo pareciera que por encima de toda retórica su principal preocupación es la de legitimarlo y combatir los brotes libertarios, tal como ayer fuera con el luddismo al que anatemizaron durante un siglo y medio, hoy el zapatismo y quizá de nuevo el Peronismo si fuera este capaz de aceptar el legado de Perón y sumar prácticas alternativas, ecologistas y libertarias…. en la lucha por conseguir un mundo nuevo….”

Jorge Rulli en Trinchera Por La Liberación Nacional

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