Russell Means: “El Marxismo es tan extraño a mi cultura como el Capitalismo”

Fuente Mence y Macro


” En julio de 1980, ante varios miles de personas procedentes de todas partes del mundo que se habían reunido para el Black Hills International Survival Gathering, en las montañas sagradas de Black Hills en Dakota del Sur, Rusell Means, cuyo nombre nativo es Wanbli Ohitika -Brave Eagle, dió el siguiente discurso. Es su discurso más famoso.

Miembro de la tribu Sioux Oglala Lakota, fue tal vez el personaje más sobresaliente del Movimiento Indio Americano surgido, a partir del 1973, con la ocupación de Wounded Knee. Tuvo una carrera como actor que comenzó con su papel de Chingachgook en “El último Mohicano”. Falleció el 22 de octubre de 2012 a los 72 años de edad.”

“La única forma posible de comenzar una declaración de este tipo es decir que detesto escribir. El proceso en si mismo resume el concepto europeo de pensamiento “legítimo “. Lo que esta escrito tiene una importancia que se le niega a lo hablado. Mi cultura, la cultura Lakota, cuenta con una tradición oral, por lo que normalmente rechaza la escritura. Es uno de los caminos del mundo blanco para la destrucción de las culturas de los pueblos no europeos, la imposición de una abstracción sobre la relación oral de un pueblo.

Así que lo que se lee aquí no es lo que he escrito. Es lo que he dicho y que alguien se ha preocupado en transcribir. Voy a permitirlo porque parece que la única manera de comunicarse con el mundo blanco es a través de las muertas y secas hojas de un libro. En realidad no me importa si mis palabras llegan a los blancos o no. Ellos ya han demostrado, a través de su historia, que no pueden oír, ni ver, que sólo pueden leer (por supuesto, hay excepciones, pero las excepciones sólo confirman la regla). Estoy más preocupado por el pueblo indio americano, los estudiantes y otros que han comenzado a ser absorbidos por el mundo de los blancos a través de las universidades y otras instituciones. Pero aún así es una especie de preocupación marginal.

Es muy posible crecer dentro de una cara roja con una mente blanca, y si esa es la elección individual de una persona, que así sea, pero yo no tengo ningún uso para ellos. Esto es parte del proceso de genocidio cultural que se libra por los europeos contra los pueblos indios americanos hoy. Mi preocupación está con los indíos americanos que eligen resistir a este genocidio, pero que pueden estar confundidos en cuanto a la forma de proceder.

Notarán que uso el término indio americano en lugar de nativos americanos o nativos indígenas o amerindios cuando me refiero a mi pueblo. Ha habido cierta controversia sobre tales términos, y, francamente, en este punto, lo encuentro absurdo. Sobre todo parece que el término Indio Americano está siendo rechazado como de origen europeo – lo cual es cierto, pero todos los términos arriba mencionados son de origen europeo, la única manera de hablar no-europea sería Lakota o, más precisamente, Oglala, Brule, etc… y Dineh, Miccousukee, y todos los varios cientos de nombres correctos de las tribus.

También existe cierta confusión acerca de la palabra indio, la creencia errónea de que hace referencia a un país la India. Cuando Colón llegó a las playas del Caribe, no estaba buscando un país llamado India. En 1492 los europeos llamaban a ese país Hindustan, búsquenlo en los mapas antiguos. Colón llamó a los pueblos que encontró de “Indio”, del italiano dio, que significa “en Dios”.)

Se necesita un gran esfuerzo por parte de cada uno de los indios americanos para no ser europeizados. La energía de este esfuerzo sólo puede venir de los medios tradicionales, de los valores tradicionales que conservan nuestros mayores. Debe venir del arco, de las cuatro direcciones del viento, de las relaciones: no puede venir de las páginas de un libro o de un millar de libros. Ningún europeo puede jamás enseñar a un Lakota a ser un Lakota o a un Hopi a ser un Hopi. Un master en “Estudios indios” o en “educación” o en cualquier otra cosa no puede convertir una persona en un ser humano o proporcionar los conocimientos de las formas tradicionales. Sólo pueden darte una mentalidad europea, la de un extraño.

Debo ser muy claro acerca de algo, porque parece que hay cierta confusión al respecto. Cuando hablo de los europeos o con mente europea, no estoy haciendo falsas distinciones. No estoy diciendo que por un lado existan los subproductos de unos pocos miles de años de desarrollo intelectual europeo genocida y reaccionario, que es malo, y que por otra parte que exista un nuevo desarrollo intelectual revolucionario que es bueno. Me refiero aquí a las llamadas teorías del Marxismo y del anarquismo y del “izquierdismo” en general. No creo que estas teorías puedan ser separadas del resto de la tradición intelectual europea. En realidad son la misma vieja canción.

Es un proceso que comenzó mucho antes. Newton, por ejemplo, “revolucionó” la física y las llamadas ciencias naturales mediante la reducción del universo físico a una ecuación matemática lineal. Descartes hizo lo mismo con la cultura. John Locke lo hizo con la política, y Adam Smith lo hizo con la economía. Cada uno de estos “pensadores” tomó un trozo de la espiritualidad de la existencia humana y la convirtió en un código, en una abstracción.

Continuaron donde el cristianismo se había detenido: “secularizaron” a la religión cristiana, ya que, como le gusta decir a los “escolásticos”, al hacerlo, han hecho a Europa más capaz y dispuesta a actuar como una cultura expansionista. Cada una de estas revoluciones intelectuales sirvió para abstraer la mentalidad europea aún más, para eliminar la maravillosa complejidad y la espiritualidad del universo y reemplazarlo con una secuencia lógica: uno, dos, tres… Respuesta!

Esto es lo que ha dado en llamarse “eficiencia” para la mente europea. Todo lo que es mecánico es perfecto, todo lo que parezca funcionar en este momento – es decir, lo que prueba de que el modelo mecánico es correcto – es considerado correcto, incluso cuando es claramente falso. Este es el por qué la “verdad” cambia tan rápido en la mente europea, las respuestas que resultan de este tipo de procesos son sólo paradas, son sólo temporales, y deben ser desechados de forma continua en favor de nueva paradas que apoyan a los modelos mecánicos y los mantienen con vida.

Hegel y Marx eran herederos del pensamiento de Newton, Descartes, Locke y Smith. Hegel termina el proceso de secularización de la teología – y la reescribe en sus propios términos – secularizando al pensamiento religioso a través del cual Europa entendía al universo. Entonces Marx pone a la filosofía de Hegel en términos del “materialismo”, que quiere decir que Marx termina de desespiritualizar la obra de Hegel por completo.Nuevamente: esto dicho en los propios términos de Marx.

Y esto ahora se ve como el futuro potencial revolucionario de Europa. Los europeos pueden ver esto como revolucionario, pero los indios americanos lo vemos simplemente como el mismo viejo conflicto europeo entre el ser y el tener. Las raíces intelectuales de una nueva forma marxista del imperialismo europeo descansa en la obra de Marx – y de sus seguidores – vinculada a la tradición intelectual de Newton, Hegel y otros.

El ser es una propuesta espiritual. Tener es un acto material. Tradicionalmente, los indios americanos siempre intentaron ser las mejores personas que podían. Parte de ese proceso espiritual, ha sido y es, regalar la riqueza, desprenderse de la riqueza con el fin de no tener. La posesión material es un indicador de status falso entre los pueblos tradicionales, mientras que para los europeos él es “la prueba de que el sistema funciona”. Claramente hay dos puntos de vista totalmente opuestos, y el marxismo está en el extremo opuesto, muy lejos del punto de vista de los indios americanos. Pero echemos un vistazo a una de las principales consecuencias de esto, no es un mero debate intelectual.

La tradición europea materialista de “desespiritualización” del universo es muy similar al proceso mental que deshumaniza a otra persona. ¿y quienes son los mayores expertos en deshumanizar a otros pueblos? ¿Y por qué? Los soldados que presenciaron muchos combates aprenden a hacerle esto al enemigo antes de volver a entrar en combate. Los asesinos lo hacen antes de salir a cometer un asesinato. Los guardias nazis de las SS lo hicieron con los internos de los campos de concentración. Los policías lo hacen. Líderes empresariales lo hacen con los trabajadores que envían a las minas de uranio y a las acerías.

Los políticos lo hacen con todo el mundo como visión. Y lo que este proceso tiene en comun con cada grupo que practica esta deshumanización es que él hace justificable el matar o destruir a otros pueblos. Uno de los mandamientos cristianos dice: “No matarás”, por lo menos a no a los humanos, así que el truco está en convertir mentalmente a las víctimas en no-humanos. Entonces puedes proclamar la violación de tu propio mandamiento como una virtud.

En en términos de la desespiritualización del universo, el proceso mental hace que destruir al planeta se transforme en algo virtuoso. Términos como progreso y desarrollo se utilizan como eufemismos, de la misma forma en que términos como victoria y libertad son usadas como pretexto para justificar la carnicería en el proceso de deshumanización. Por ejemplo, un especulador de suelo puede hacer referencia al “desarrollo” de una parcela de tierra con la apertura de una [cantera de grava], el desarrollo significa aquí, la destrucción permanente y total, y la remoción de la propia tierra. Pero la lógica europea ha ganado unas cuantas toneladas de grava con la que más tierra se “desarrolla” a través de la construcción de carreteras y urbanizaciones. En última instancia, todo el universo es abierto – desde el punto de vista europeo – a este tipo de locura.

Lo más importante aquí, tal vez, es el hecho de que los europeos no sienten ninguna sensación de pérdida en todo esto. Después de todo, sus filósofos han desespiritualizado a la realidad, entonces (para ellos) no hay satisfacción en la simple observación de la maravilla de una montaña, o un lago, o de la existencia de un pueblo. No, la satisfacción se mide en términos de ganancia material. Así que la montaña se convierte en grava, y el lago se convierte en líquido refrigerante de una fábrica, y a la gente se la agrupa para procesarla a través de los centros de adoctrinamiento que a los europeos les gusta llamar de escuelas.

Pero con cada nueva pieza de ese “progreso” sube la apuesta en el mundo real. Tomemos ql combustible para las máquinas industriales como ejemplo. Hace poco más de dos siglos, casi todo el mundo utilizaba la madera – un elemento natural, renovable – como combustible para las necesidades humanas de cocinar y mantener el calor. Y entonces llegó la Revolución Industrial y el carbón se convirtió en el combustible dominante, ya que la producción se convirtió en el imperativo social para Europa. La contaminación comenzó a convertirse en un problema en las ciudades, y la tierra fue rasgada, abierta para proporcionar el carbón mientras la madera siempre se habia recolectado o simplemente cortado sin un gran costo para el medio ambiente.

Más tarde, el petróleo se convairtió en el principal combustible, en la medida en que la producción fue perfeccionada a través de una serie de “revoluciones científicas”. La contaminación aumentó dramáticamente, y nadie sabe cuales serán los costos ambientales en el largo plazo de bombear todo ese petroleo del suelo. Ahora hay una “crisis energética”, y el uranio se está convirtiendo en el combustible dominante.

Por lo menos los capitalistas pueden apoyarse en el desarrollo del uranio como combustible sólo hasta el nivel en que pueda generar una buena ganancia. Esa es su ética, y tal vez compren algo de tiempo. Los marxistas, al contrario, sólo pueden desarrollar el combustible de uranio haciéndolo lo más rápidamente posible, simplemente porque es el combustible disponible más “eficiente”. Esa es su ética, y no veo donde cuál es la preferible. Como he dicho, el marxismo está justo en medio de la tradición europea. Es la misma vieja canción.

Existe una regla de oro que podemos aplicar aquí. No se puede juzgar la verdadera naturaleza de una doctrina revolucionaria europea sobre la base de los cambios que propone introducir en la estructura de poder y en la sociedad europeas. Sólo se puede juzgar por los efectos que tendrá sobre los pueblos no europeos. Esto se debe a que todas las revoluciones en la historia europea han servido para reforzar las tendencias y capacidades de Europa para exportar la destrucción a otros pueblos, a otras culturas y al propio medio ambiente. Desafío a cualquiera a señalar un ejemplo en el que esto no sea cierto.

Entonces a nosotros, como pueblos indios de América, se nos pide creer que una “nueva” doctrina revolucionaria europea, tal como el marxismo, revertirá los efectos negativos de la historia europea en nosotros. Las relaciones de poder europeos se ajustarán, una vez más, y se supone que deberían mejorar las cosas para todos nosotros. Pero, ¿qué significa esto en realidad?

Ahora mismo, nosotros, los que vivimos en la reserva Pine Ridge estamos viviendo en lo que la sociedad blanca ha designado como “Área Nacional de Sacrificio”. Lo que esto significa es que tenemos una gran cantidad de depósitos de uranio aquí, y la cultura blanca (no nosotros) necesita este uranio como material de producción de energía. La forma más barata y más eficiente de la industria para extraer y lidiar con el procesamiento de este uranio es volcar los residuos de los subproductos aquí mismo, en los sitios de excavación. Aquí mismo, en donde vivimos.

Estos residuos son radiactivos y harán toda la región inhabitable para siempre. Esto está considerado por la industria, y por la sociedad blanca que creó esta industria, como un precio “aceptable” a pagar por el desarrollo de recursos energéticos.

A lo largo de ese trayecto, también planean drenar hacía la capa freática en esta parte de Dakota del Sur, como parte del proceso industrial, de modo que a región se convierta doblemente inhabitable. Lo mismo está sucediendo en la tierra de los Navajos y de los Hopis, en la tierra de los Cheyennes del Norte y de los Crow, y en otros lugares también. Cerca del 30% do carbón en Ocidente y la mitad de los depósitos de uranio en los Estados Unidos se encuentran bajo la tierra de las Reservas; entonces, no hay manera en que esto pueda ser considerado como un tema menor.

Nos resistimos a ser convertidos en un Area de Sacrificio Nacional. Nos resistimos a ser convertidos en un pueblo nacionalmente sacrificado. Los costes de este proceso industrial no son aceptables para nosotros. Escavar el uranio aquí y drenar la capa freática es un genocidio – ni más, ni menos.

Ahora vamos a suponer que en nuestra resistencia contra el exterminio comenzamos a buscar aliados (y los tenemos). Supongamos además tomásemos al marxismo revolucionario creyendo en su palabras; que se propone nada menos que la completa destrucción del orden capitalista europeo que amenaza de esta forma nuestra propia existencia. Después de todo, dicen los marxistas, son los capitalistas los que quieren que seamos sacrificados en aras al interés nacional. Hasta aquí, esto es verdad.

Pero, como he tratado de señalar, esta “verdad” es muy engañosa. El marxismo revolucionario está comprometido con perpetuar y perfeccionar aún más el proceso industrial que nos está destruyendo a todos. Tan solo ofrece redistribuir los resultados de este proceso – tal vez el dinero – a un sector más amplio de la sociedad. Ofrece quitar la riqueza de los capitalistas y repartirla, pero para poder hacerlo, el marxismo debe mantener al sistema industrial.

Una vez más, las relaciones de poder dentro de la sociedad europea tendrá que ser alterada, pero una vez más los efectos sobre los indios americanos y sobre los no europeos ser mantendrá igual.

Es lo mismo que cuando el poder fue redistribuido de la Iglesia a los negocios privados durante las llamadas Revoluciones Burguesas. La sociedad europea cambió un poco, al menos superficialmente, pero sus actitudes hacia los no europeos continuaron como antes. Puedes comprobar lo que la Revolución Estadounidense de 1776 le hizo a los indios americanos. La misma vieja historia.

El marxismo revolucionario, al igual que otras formas de sociedad industrial, buscan “racionalizar” a todas las personas en relación con la industria – maximizar la industria, maximizar la producción. Es una doctrina que desprecia la tradición espiritual india americana, nuestra cultura, nuestras formas de vida. El propio Marx nos llamó de “precapitalistas” y “primitivos”. Precapitalistas significa simplemente que, en su opinión, descubriríamos al capitalismo y nos convertiríamos en capitalistas con el tiempo, siempre habríamos estado económicamente retrasados en términos marxistas.

La única manera en la que todos los indios americanos podían participar en una revolución marxista sería uniéndose al sistema industrial, convirtiéndose en trabajadores de fábricas, o “proletarios”, como los llamó Marx. Él era muy claro sobre el hecho de que su revolución sólo podría ocurrir a través de la lucha del proletariado y que “la existencia de un sistema industrial masivo es una condición necesaria previa para una sociedad marxista exitosa”.

Creo que aquí hay un problema de lenguaje. Cristianos, capitalistas, marxistas. Todos ellos son revolucionarios en su propia mente pero ninguno de ellos quiere realmente la revolución. Lo que realmente quieren es la continuidad. Hacen lo que hacen de forma que la cultura europea pueda continuar existiendo de acuerdo a sus necesidades.

Asi que, para que podamos realmente unir nuestras fuerzas con el marxismo, nosotros, lo indios americanos, deberíamos aceptar el sacrificio nacional de nuestra patria, y deberíamos cometer suicidio cultural y convertirnos en industrializados y europeizados.

Llegados a este punto, tengo que parar y preguntarme si estoy siendo demasiado duro. El marxismo tiene algo de historia. ¿Esa historia confirma mis observaciones? Miro al proceso de industrialización de la Unión Soviética desde 1920 y veo que esos marxistas han hecho lo que le costó a la revolución industrial inglesa 300 años; pero los marxistas lo hicieron en 60 años.

Veo que en el territorio de la URSS solía contener un número de pueblos indígenas y que han sido aplastados para darle paso a las fábricas.

Los soviéticos se refieren a esto como “la cuestión nacional”, la cuestión era si los pueblos indígenas tenían derecho a existir como pueblos, y se decidió que eran un sacrificio aceptable a las necesidades industriales. Miro a China y veo lo mismo. Miro a Vietnam y veo a marxistas imponiendo un orden industrial y erradicando a las tribus indígenas de la montaña.

Escucho al principal científico soviético decir que cuando el uranio se acabe se encontrarán alternativas. Veo a los vietnamitas apoderarse de una central nuclear abandonada por el ejercito estadounidense. ¿La han desmantelado y destruido? No, la están usando. Veo a China detonando bombas nucleares, desarrollando reactores de uranio, y preparando un programa espacial para colonizar y explotar los planetas de la misma forma que los europeos colonizaron y explotaron este hemisferio. Es la misma vieja canción, pero quizás con un ritmo más rápido esta vez.

La declaración del científico soviético es muy interesante. ¿Él sabe cual será ess fuente de energía alternativa? No, simplemente tiene fe. La ciencia encontrará una solución. Oigo a los revolucionarios marxistas diciendo que la destrucción del medio ambiente, la contaminación y la radiación estarán bajo control. Y los veo actuar de acuerdo a sus palabras. ¿Saben como se controlarán esas cosas? No, simplemente tiene fe. La ciencia encontrará una solución.La industrialización está bien y es necesaria. ¿Cómo lo saben? tienen fe.

La ciencia encontrará un camino. Este tipo de fe siempre fue conocida en Europa como religión. La ciensa se ha convertido en la nueva religión europea para ambos, capitalistas y marxistas. Ellos son realmente inseparables, son parte integrante de la misma cultura. Así, tanto en la teoría como en la práctica, el marxismo solicita a los pueblos no europeos que abandonen completamente sus valores, sus tradiciones y su existencia cultural. Nos convertiremos en industrializados adictos a la ciencia dentro de una sociedad marxista.

No creo que el mismo capitalismo sea realmente responsable por la situación en la cual los indios americanos han sido declarados como un sacrificio nacional. No, es la tradición europea. La propia cultura europea es la responsable. El marxismo es simplemente la última continuación de esa tradición, no la solución a ella. Aliarnos con el marxismo es aliarnos con las mismas fuerzas que han declarado que somos un “coste aceptable”.

Pero hay otro camino. Es el camino tradicional de los Lakota, y los caminos de los pueblos indios americanos. Es el camino que sabe que los humanos no tienen derecho a degradar a la madre tierra, que hay fuerzas más allá de lo que las mentes europeas han concebido, que los humanos debemos estar en armonía con todas las cosas, o dichas cosas terminarán eliminando esa falta de armonía.

El desequilibrado énfasis en los seres humanos por los seres humanos – la arrogancia europea de actuar como si estuvieran por encima de la naturaleza de las cosas – puede solo resultar en una total disarmonía y en un reajuste que reduzca la arrogancia del ser humano, que les de una pueba que la realidad está más allá de su alcance (o control) y restaure la armonía. No hay necesidad de ninguna teoría revolucionaria para esto, está más allá del control humano. Los pueblos naturales de este planeta lo saben, y no necesitan teorizar sobre ello. La teoría es una abstracción, nuestro conocimiento es real.

Reducida a sus términos más básicos, la fe europea – incluyendo la nueva fe en la ciencia – es igual a la creencia de que el hombre es Dios. Europa siempre ha buscado a un Mesías, da lo mismo si ese hombre es Jesucristo, Karl Marx o Albert Einstein. Los indios americanos saben que esto es totalmente absurdo. Los humanos son las más débiles de todas las criaturas, tan débiles que otras criaturas están dispuestas a dar su carne para que nosotros podamos vivir. Los humanos son capaces de sobrevivir solo a través del ejercicio de su racionalidad porque carecen de las habilidades de otras criaturas de alimentarse usando sus colmillos y sus garras.

Pero la racionalidad es una maldición porque puede hacer que los humanos se olviden del orden natural de las cosas, de la manera en que las otras criaturas no pueden hacerlo. Un lobo nunca olvida su lugar en el orden natural. Los indios americanos pueden olvidarlo. Los europeos casi siempre lo hacen. Nosotros le damos las gracias al ciervo, a nuestras relaciones, por permitirnos su carne para alimentarnos. Los europeos simplemente toman la carne, dándolo por sentado, y consideran al ciervo inferior. Después de todo, los europeos se consideran dioses en su racionalismo y su ciencia. Dios es el Ser Supremo; todo lo demás debe ser inferior.

Toda la tradición europea, incluido el marxismo, ha conspirado para desafiar al orden natural de las cosas. La Madre Tierra ha sido víctima de abuso, los poderes han sido abusados, y esto no puede continuar para siempre. Ninguna teoría puede alterar esta simple verdad. La Madre Tierra tomará represalias, todo el medio ambiente tomará represalias, y los abusadores serán eliminados. Las cosas completan el círculo, de vuelta al punto de partida. Eso es la revolución. Y esta es una profecía de mi pueblo, de la gente Hopi y de otros pueblos correctos.

Los indios americanos han estado tratando de explicarle esto a los europeos durante siglos. Pero, como dije al principio, los europeos han demostrado ser incapaces de oír. El orden natural ganará, y los infractores morirán, de la misma manera que los ciervos mueren cuando ofenden a la armonía por sobrepoblar una región determinada.

Es sólo una cuestión de tiempo hasta que aquello que los europeos llaman de “una catástrofe de proporciones mundiales” se produzca.

Es el papel de los pueblos indios americanos, el papel de todos los seres naturales, sobrevivir. Una parte de nuestra supervivencia es resistir. Nos resistimos no para derrocar a un gobierno o para tomar el poder político, sino porque es natural resistir al exterminio, para poder sobrevivir.
No queremos el poder sobre las instituciones blancas, queremos que las instituciones blancas desaparezcan. Esa es la revolución.

Los indios americanos todavía están en contacto con esas realidades – las profecías, las tradiciones de nuestros antepasados. Aprendemos con los ancianos, con la naturaleza, con los poderes. Y cuando el desastre haya terminado, nosotros los pueblos indígenas americanos todavía estaremos aquí para habitar este hemisferio. No me importa si tan sólo fuera un puñado sobre los Andes. Los indios americanos sobrevivirán, la armonía se restablecerá. Esa es la revolución.

En este punto, tal vez debería ser muy claro acerca de otro tema, aunque ya debería estar claro como resultado de lo que he dicho. Pero la confusión se expande con facilidad en estos días, así que quiero recalcar esta cuestión. Cuando uso el término europeo, no me estoy refiriendo a un color de piel o a una estructura genética particular. A lo que me refiero es a una forma de pensar, a una cosmovisión del mundo que es un producto del desarrollo de la cultura europea. Las personas no están codificadas genéticamente para mantener este punto de vista, son aculturadas para sostenerlo. Lo mismo es cierto para los indios americanos o de los miembros de cualquier cultura.

Es posible, que un indio americano comparta los valores europeos, la cosmovisión del mundo europeo. Tenemos un término para designar a esa gente, los llamamos “manzanas” – de color rojo en la parte externa (la genética) y blanco en el interior (sus valores). Otros grupos tienen términos similares: los negros tienen a sus “oreos”, los hispanos tienen a sus “cocos” y así sucesivamente. Y, como he dicho antes, hay excepciones a la norma blanca: gentes que son blancas por fuera pero no por dentro. No estoy seguro de que termino deberíamos aplicarles salvo el de “seres humanos”.

Lo que estoy exponiendo aquí no es una propuesta racial sino una propuesta cultural. Aquellos que en última instancia abogan y defienden la realidad de la cultura europea y su industrialización son mis enemigos. Aquellos que resisten, que luchan contra ella, son mis aliados, los aliados de los indios americanos. Y me importa una mierda cual es su color de piel. Caucásico es el término blanco para la raza blanca: Europeo es un término opongo a este.

Los comunistas vietnamitas no son exactamente lo que podríamos considerar genéticamente como caucasianos, pero ahora actúan con mentalidad europea. Lo mismo es cierto para los comunistas chinos, para los capitalistas japoneses o los Bantu católicos o para Pedro “MacDollar” abajo en la reserva Navajo o para Dickie Wilson aquí en Pine Ridge. No hay racismo metido en esto, sólo un reconocimiento de la mente y el espíritu que conforman a esa cultura.

En términos marxistas, supongo que soy un “nacionalista cultural”. Trabajo primero con mi pueblo, el pueblo tradicional Lakota, porque nosotros mantenemos una visión del mundo común y compartimos una lucha inmediata. Además de esto, trabajo con otros pueblos indios tradicionales americanos, una vez más debido a que tenemos una cierta similitud en nuestra cosmovisión y forma de lucha. Además, trabajo con cualquiera que haya experimentado la opresión colonial de Europa y resiste su totalidad cultural e industrial. Obviamente, esto incluye a caucásicos genéticos que tienen que luchar para resistir a las normas dominantes de la cultura europea. Los irlandeses y los vascos vienen inmediatamente a la mente, pero hay muchos otros.

Principalmente trabajo con mi propio pueblo, con mi propia comunidad. Otras personas que mantienen perspectivas no europeas deberían hacer lo mismo. Creo en el lema, “Confía en la visión de tu hermano,” aunque me gustaría añadir hermanas también al tema. Confío en la comunidad y en la visión de base cultural de todas las razas que naturalmente resisten a la industrialización y la extinción humana.

Es evidente que los individuos blancos pueden participar en esto, siempre que hayan alcanzado la conciencia de que la continuación del imperativo industrial de Europa no es una visión, sino el suicidio de las especies.

El blanco es uno de los colores sagrados del pueblo Lakota – rojo, amarillo, blanco y negro. Las cuatro direcciones. Las cuatro estaciones. Los cuatro períodos de la vida y el envejecimiento. Las cuatro razas de la humanidad. Mezcla el rojo, amarillo, blanco y negro juntos y queda marrón, el color de la quinta raza. Se trata de un orden natural de las cosas. Por lo tanto, me parece natural trabajar con todas las razas, cada una con su propio significado especial, su identidad y su mensaje. Pero hay un comportamiento peculiar en la mayoría de los caucásicos. Apenas me hago crítico con Europa y su impacto en otras culturas, se ponen a la defensiva.Comienzan a defenderse a ellos mismos.

Pero yo no estoy atacándoles personalmente, estoy atacando a Europa. Al personalizar mis observaciones sobre Europa, ellos personalizan a la cultura europea, identificándose con ella. Al defenderse en este contexto, están defendiendo en última instancia a la cultura de la muerte. Esta es una confusión que debemos superar, y debemos superarla deprisa. Ninguno de nosotros tiene energía para gastar en tales luchas falsas.

Los caucásicos tienen una visión mucho más positiva para ofrecerle a la humanidad que la cultura europea. Lo creo sinceramente. Pero para la consecución de esta visión es necesario que los caucásicos den un paso a un lado y se salgan de la cultura europea – junto al resto de la humanidad – y vean a Europa por lo que es y lo que hace.

Aferrarse al capitalismo y al marxismo y todos las demás “ismos” es simplemente aferrarse a permanecer dentro de la cultura europea. No hay como evadir de este hecho básico. De hecho, esto constituye una elección. Entender que la elección se basa en la cultura y no en la raza. Entender que elegir la cultura europea y el industrialismo es elegir ser mi enemigo. Y entender que la decisión es tuya, no mía.

Esto me lleva de nuevo a abordar a esos indios americanos que van a la deriva a través de las universidades, en las villas miserias de las ciudades, y en otras instituciones europeas. Si estás allí para resistir a los opresores de acuerdo con nuestras formas tradicionales, que así sea. No sé cómo te las arreglas para combinar las dos, pero tal vez tengas éxito. Pero conserva tu sentido de la realidad. Cuídate de llegar a creer que el mundo de los blancos ofrece ahora soluciones a los problemas con los que nos confronta.

Cuidate también para no permitir que las palabras de los pueblos no se tuerzan de forma que les de ventajas a nuestros enemigos. Europa inventó la práctica de manipular el significado de las palabras y torcerlas en torno a sí mismas. Sólo es necesario mirar a los tratados entre los pueblos indígenas americanos y varios gobiernos europeos para saber que esto es cierto. Obtén tu fuerza de lo que eres.
Una cultura que regularmente confunde rebelión con resistencia, no tiene nada útil que enseñar y nada que ofrecerte como un modo de vida. Los europeos hace mucho que perdieron todo contacto con la realidad, si alguna vez tuvieron contacto con lo que tu eres como indio americano.

Así que, supongo para concluir esto, que debo declarar claramente que dirigir a alguien hacia el marxismo es la última cosa que me pasaría por la cabeza. El marxismo es tan ajeno a mi cultura como el capitalismo y el cristianismo. De hecho, puedo decir que no creo que estoy tratando de llevar a nadie hacia nada. Hasta cierto punto, traté de ser un “líder” en el sentido que a los medios de comunicación blancos les gusta usar ese término, cuando el movimiento indio americano era una organización joven.

Este fue el resultado de una confusión que ya no tengo. No puedes ser todo para todos. No me propongo ser visto de esa forma por los ojos de mis enemigos. Yo no soy un líder. Soy un patriota Oglala Lakota. Eso es todo lo que quiero y lo que necesito para ser. Y yo estoy muy a gusto con lo que soy. ”

Fuente Mence y Macro


Hay una versión en portugués de este discurso

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s