LAS DERIVAS Y LOS DESAFIOS DE UNA GENERACIÓN QUE SUFRIERA LAS INFLUENCIAS TARDÍAS DEL SETENTISMO

santiago

¿Otra generación sacrificada? ¿Otra generación frustrada?… ¿tal vez mal encaminada….?
No pudo acaso esa generación joven de los años del retorno de la Democracia y de la etapa posterior del menemismo, sustraerse a la seducción de las memorias setentistas…
Lamentablemente, muchos fracasados que no derrotados, de aquellos años terribles de extravíos seguidos de masacres, lograron reproducir en esa generación joven muchas de sus propias penosas confusiones….
Como si la historia fuese una pesada losa tal como alguna vez dijera Marx, o una piedra con la que no pudiera dejar de volverse a tropezar, cuando en cambio para nosotros fuera siempre una guía, un camino que debíamos seguir…
Cuanto habrémos polemizado con esos chicos del FANA de la Facultad de Agronomía de la UBA en los finales de los años noventa, cuando todavía podía modificarse el curso del modelo de la sojización compulsiva que se implantaba al galope de los acontecimientos, cuando todavía la confusión ideológica entre la propiedad y el uso de la tierra perduraba en una izquierda crónicamente despistada, pero cuando todavía no se habian inventado los silos bolsas y cuando los pooles de siembra eran todavía una novedad, cuando la cátedra de Agronegocios del negro Ordoñez en la FAUBA no llevaba sino un año o dos de formación de cuadros para los Agronegocios, cuando solo teníamos aprobada la Soja RR y no treinta o más eventos transgénicos tal como ahora, en gran medida gracias al progre camporismo….
Pero no habia caso, ellos eran pibes sanos de clase media, buenos pibes preocupados por una sociedad profundamente injusta, pero estaban cautivos por gente como Walter Formento que les enseñaba marxismo leninismo, en realidad les enseñaban a escaparse de la realidad crucial del momento y en el largo plazo tal como hoy se comprueba en el mundo global, a integrarse por izquierdas al Capitalismo…
Hoy, veinte años después, paradójicamente ese mismo personaje asesora al triunvirato progresista de la CGT, que por otra parte, continúa ignorante de un modelo en que la mitad de la población argentina carece de mayores opciones que el cartoneo o el asisencialismo….
Y los pibes del FANA de agronomía, estudiantes jóvenes influenciados por aquella izquierda jamás nos creyeron en aquellos años decisivos, y cuando les pedimos dialogar nos reclamaron sentarnos en una mesa redonda con Gustavo Grobocopatel o con Héctor Huergo para debatir sobre la llamada Revolución Verde, porque querian escuchar las dos campanas…
Querían escuchar las “dos campanas” para luego decidir qué hacer o en qué posición quedarse….
¿Las dos campanas? Cómo vamos a sentarnos con los que estaban implementando un modelo genocida, les dijimos….
Y para ellos desde ese momento fuimos simplemente sectarios y excluyentes… se cerraron a nuestras demandas y prefirieron escuchar al gordo Grobo… y continuar estudiando marxismo……
Los revolucionarios fracasados de los años setenta lograron de esa manera reproducir en ellos sus costados más penosos… y el lider del MOCASE fue el ex cura Estrapassón y en las asambleas campesinas volvieron a colgarse retratos del Roby Santucho…y la lucha campesina fue el parque temático de Quimilí…. y cada ingeniero o Sociólogo que se recibía, tal como el mendocino Montón, jefe de la CLOC, la corrdinadora campesina de América del Sur, podia optar entre laburar en una multinacional del agronegocio o ser un posible lider campesino…. hasta que al final, unos y otros se encontraron en las mismas Mesas de Diálogo del Obispo Lozano en Añatuya y firmaron acuerdos manifestando que la sojización y la agroecología campesina podian coexistir, que ellas no eran incompatibles.. y todos comieron perdices en el Movimiento Evita con grandes retrátos de Néstor y Cristina, diciéndose como nos dijera alguna vez Grabois, que el modelo de la Soja GM lamentablemente no podía cambiarse, pero que se le podian comer los bordes tal como lo harían las colonias bacterianas….. .
Y ahora estamos más allá de los extravíos y de los simulacros, estamos experimentando sus consecuencias directas que son el macrismo y el Gobierno de los empresarios y la deuda externa, los unos y los otros sintiéndose derrotados que penosamente todavía no fracasados, los campesinos por supuesto librados a su suerte…. es la hora del llanto y del rechinar de dientes, la hora de los reproches y del examen de conciencia…
Quizá podamos retomar caminos de lucidez y de conciencia, tal vez podamos no ser necesariamente bomberos tal como ocurre con la mayoría de los antiguos incendiarios, y podamos por el contrario hallar modos de actuar más dignos, modos que implican necesariamente una cierta reflexión y podamos tratar de comprender lo sucedido, librarnos de los falsos liderazgos, reconocer y recuperar el imprescindible respeto supremo y total a la gente de pueblo y saber que el propio rol no es el de vanguardia iluminada o de mera ayudantía a la pobreza, sino el de riesgo y sobretodo el de servicio a la comunidad……..

Jorge E. Rulli Trinchera Por La Liberación Nacional


Hérnán J. Trebino del INTA prohibió el uso de la palabra agrotóxico en su institución.


Carta Abierta a Hernán J. Trebino de Manuel “Maño” Vera

Estimado Hernán, te escribo desde el corazón, porque si lo hiciera desde la razón otros serían los términos. Te escribo también desde el lugar de la memoria. Esa memoria que cada tanto y hoy especialmente a muchos les molesta. Y justamente estoy mirando las fotos que tenemos en común, fotos de hace 30 años ya. Las de las pasantías en Santiago del Estero y las del FANA, las listas, las consignas.

Luchamos y trabajamos para cambiar la mirada “pampena” y para convencer que era necesario construir una Facultad que pudiera mirar también a las Economías Regionales, a los campesinos y darles respuestas a sus complejas y silenciadas problemáticas …. Luchábamos -en síntesis- por una “Nueva Agronomía”, tal el lema de nuestra bandera. ¿Te acordás?
Y en ese repasar en la memoria miro una foto en la que estás sentado en el patio de un rancho campesino haciendo una encuesta y otra en dónde aparecés junto a nuestro desvencijado colectivo en medio del monte santiagueño. Siempre con tus infaltables “pantalones de gimnasia” como se decía en aquella época. Me aterra pensar que toda esa naturaleza que nos maravillaba, nos enseñaba y nos comprometía esté hoy arrasada por las topadoras que preludian el horroroso desierto verde de la soja.
Esa “soja” con la que conscientemente simplificamos e incluimos al agronegocio, a las multinacionales, a los pools de siembra, a los jueces y comisarios corruptos y cómplices, a las guardias blancas que amenazan y asesinan campesinos para quedarse con sus tierras; a la falsa y ostentosa “tecnología de punta” que impacta con su particular “precisión” contra pueblos y escuelas con el sofisticado veneno.

Me subleva pensar qué habrá sido de esas familias campesinas cuyo rancho y cuyo calor nos fueran ofrecidos humildemente y con el cual estrechamos un vínculo sagrado, un abrazo de militancia y compromiso.

Ese volver porfiado e incisivo de la memoria que interpela, que refresca puntualmente lo que prometimos y lo que hicimos, nos reclama: en qué momento de la secuencia nos perdimos….

¿En qué momento tus mishi ñawi (ojos de gato, como te decían las viejas quichuistas santiagueñas, te acordás?) se olvidaron de lo que vieron? ¿En qué momento te llenaste de títulos, postítulos, cargos y descargos, prestigio, auto y propiedades y te vaciaste de toda esa realidad y necesidad que pudimos tocar con las manos, leer con el corazón y afirmar desde la razón y la ciencia? ¿En qué momento tomaste la decisión de volverte el burócrata (uno de esos Dinosaurios de INTA) que supimos criticar, combatir y denunciar? ¿Te consumiste acaso dentro de un grueso y gris Curriculum? ¿Te convertiste en una gris página de catálogo y de diccionario técnico?

Vos como todos nosotros y más que nadie deberías acordarte que alguna vez levantamos las voces como estudiantes porque la elevamos junto a la voz del pueblo y que al Pueblo NADIE LO MANDA A CALLAR..

No hablo desde la bronca, hablo desde la tristeza que me causa tu presente de censor de tus colegas y apuntador de las multinacionales de la muerte. Sé que tuvimos nuestras discusiones y chispazos, cambios de pareceres que nunca disminuyeron mi estima y mi afecto. Las hermandades que se forjan al calor de esas pequeñas hazañas que hicimos son fuertes y profundas como raíces de quebracho. Pero esto me deja fulminado como un rayo. Ojalá, pienso, podamos discutirlo cara a cara para desearte –pedirte- que puedas volver –que volvamos- a esas fuentes. Porque nunca es tarde para volver a través de la memoria, que es clara y generosa.

Con el mismo miedo que tengo a volver a Santiago a explicarle a esa gente nuestro fracaso como profesionales y sociedad que no pudo construir una “Nueva Agronomía” que la incluyera, confío en que aún estemos a tiempo, porque de esos montes de profundo aprendizaje nació -y aún canta en esas chacareras que tanto festejábamos- la noble Resistencia.

Manuel “Maño” Vera Facebook de Manuel “Maño” Vera

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