7ma. Muestra de cine Ecofalante, algunos de los documentales para ver si están “colgados” por ahí

“Ecofalante es una organización no gobernamental sin fines de lucro, fue fundada en 2003 con el objetivo de crear y trabajar en proyectos que contribuyesen al desearrollo sustentable del planeta por medio de la educación y de la cultura. Dentro de esta propuesta, nuestro mayor proyecto es la Muestra Ecofalante de Cine Ambiental, que es el punto de partida para nuestros proyectos educacativos, que se realizan a lo largo del año

Muestra Ecofalante


Algunas de las películas programadas para ver si andan por algún lado…no econtré a ninguna hasta ahora!, títulos en inglés o en el idioma original y el enlace a la descripción de los documentales en la Muestra Ecofalante (pero no enlaces para descargar los videos):


Una que no está en la Muestra Ecofalante pero que sería interesante ver: Sans adieu (2017) Sin Adiós

La izquierda ha construido un enorme poder político desde la desgarradora miseria humana de las poblaciones conurbanizadas por la soja en una Argentina cada vez más colonizada

“Las milicias de Brasil son distintas a los grupos paramilitares de otros países. Su origen data de la década de los setenta, la época de la dictadura militar, cuando los policías fuera de servicio formaban escuadrones de la muerte para ejecutar a criminales y opositores políticos, según José Cláudio Souza Alves, un sociólogo que estudia a esos grupos.

En su forma actual, las milicias se establecieron en Río de Janeiro a fines de los años noventa y principios de este siglo, con el pretexto de que estaban protegiendo a los residentes de los traficantes de droga. Aunque más civiles se les están uniendo, las milicias han sido dominadas por policías retirados y en servicio activo, quienes básicamente toman el control de favelas suburbanas con el pretexto de defenderlas.

Una vez que se apoderan de la comunidad, los miembros de la milicia extorsionan a los residentes y comerciantes para obtener dinero (suelen exigir pagos que, en parte, sirven para protegerlos de ellos mismos). También controlan redes de transporte público no autorizadas, puesto que los autobuses de las ciudades son escasos o inexistentes en las zonas remotas. Ofrecen conexión ilegal a internet y a servicios de televisión por cable, cobran comisiones sobre acuerdos inmobiliarios y controlan el suministro del gas y el agua. En la favela Gardênia Azul, por ejemplo, la milicia recolecta dinero de los vendedores ambulantes e incluso de los carritos de palomitas de maíz.

Es una suerte de mafia, con particularidades brasileñas.”

“De cualquier manera, los residentes de las favelas están cansados de quedar atrapados en el fuego cruzado entre bandas de narcotraficantes, milicias y policías fuertemente armados, aunque muchos de los involucrados afirman defender a las comunidades. Los residentes no necesitan ese tipo de protección. No necesitan la presencia de políticos que legislen a favor de sus propios intereses.

Lo que ellos necesitan es que los consideren ciudadanos merecedores de los derechos básicos y no que los vean como simples oportunidades de negocio. Marielle Franco lo sabía.

Vanessa Bárbara New York Times


Esta lectura que nos explica qué cosa son las milicias en Río de Janeiro, las mismas que mataron a la concejal Marielle Franco, debería hacernos reflexionar acerca de la industria de la pobreza y de cómo ocurre que muchas veces los que van a ella para ayudarla terminan convirtiéndose en un nuevo aparato opresivo y expropiatorio.

El tema no nos es ajeno, muy por el contrario. Fue claramente el caso de D´Elía en El Tambo y en otros sitios, donde con sus grupos de matones impuso la propia ley y el cobro de “contribuciones” para poder disponer de un rancho precario sobre antiguos basureros industriales y lejos de toda escuela u hospital.

Lo denunciamos reiteradamente a principios del 2000, porque sus prepotencias y casillas quemadas como represalia eran hechos públicos, pero que no se querían ver.

La CTA y su dirigencia jamás quiso atender nuestras críticas a ese método autoritario de conducir y de extorsionar a la pobreza, y todo lo contrario fue Víctor de Genaro quien paradójicamente lo colocó a D´Elía a la cabeza del Frente por la Tierra y la Vivienda.

Lamentablemente el progresismo clasemediero hizo escuela de aquellas vilezas y el piqueterismo generalizó con respaldo del Estado el horrible sistema de intermediar en la distribución de los planes sociales y quedarse con el diezmo.

Esa dirigencia venal, nacida en hogares de clase media alta no tuvo siquiera el coraje de la generación anterior que fuera el de expropiar a los bancos.

Ahora estos viven de los pobres, tomando de los planes y del subsidio por hijos, la parte con que alimentar a los aparatos políticos que conducen .

Cada ómnibus con que llevan a la gente a los cortes de calles, cuestan no menos de 6000 mil pesos al día, y no siempre van llenos, ni son tantos los utilizados como los que se arriendan. Alguien paga por ellos, y por supuesto, se sobrefactura.

Probablemente se sobrefacturará, asimismo, por los choripanes y por el tetrabrik, también por las bolsitas con merca.

La izquierda ha construido un enorme poder político desde la desgarradora miseria humana de las poblaciones conurbanizadas por la soja en una Argentina cada vez más colonizada.

Esos gestores y reproductores de la pobreza estructural no tienen perdón de Dios aunque levanten las tres T y algunos puedan tener el respaldo Vaticano./

Jorge Rulli.