Lula: No Vamos a Anular Todo Lo Que Aprobó El Gobierno Temer

“Al ser cuestionado si pretende anular proyectos presentados or pel gobierno actual [de Michel Temer], como las reformas Laborales y de la Previdencia, Lula lo eludió. “Seria falso decir que voy a anular todo”, dijo. Según el ex-presidente, es necesario medir la correlación de fuerzas que saldrá de la disputa presidencial. “[El candidato] no va a ser electo para quedarse peleando con el ex-gobierno, declaró

Diario Valor


Dos observaciones sobre la declaración de Lula a Valor de que no va a rever las reformas del gobierno Temer en caso de que sea electo en 2018. La primera, más obvia, es que Lula parece considerar conveniente dejarlo a Temer hacer el trabajo sucio de aprobar reformas pró-austeridad como las que Dilma ya había anunciado, antes de ser derribada aquí y aquí. Por este motivo, a pesar del griterío de la base militante, que dice en todo momento “Fuera Temer!” y “Abajo las reformas!”, los liderazgos del partido no toman ninguna medida efectiva para quitarlo del poder. Parece que el plan es dejarlo a Temer hacer el doble trabajo sucio de aprobar reformas y enterrar a la Lava Jato y, en 2018, con el gobierno desgastado, Lula reaparece para como máximo rever algunos excesos de las medidas.

Pero hay una segunda consideración. ¿Cuándo que vamos a abandonar de una vez este juego cretino de la izquierda de estimular un discurso retórico en la base que es negado en la práctica por los liderazgos cuando administra al país? Siempre hay dos órdenes desencontradas: una, para las bases, para la agitacón y propaganda, que es purista, centrada en valores y que es radical, sin tener en cuenta las restricciones prácticas de las limitaciones institucionales, políticas y a veces incluso contables; otro, que es oculto, reservado, compartido sólo por los líderes más selectos, que es pragmático y propone una agenda administrativa factible que después es sólo maquillada para parecer compatible con el discurso de las bases. Mientra en la izquierda no rompamos con esta dualidad, siempre vamos a ser masa de maniobra de estos líderes, haciendo una movilización que está orientada a propósitos que nunca sabremos exactamente cuáles son y que no podemos controlar.

Pablo Ortellado

Estudiantes de Agronomia de una universidad pública brasileña: Menos Amor, Más Glifosato

glifosato

Estudiantes de Agronomía de la Universidad Pública de Goiás con las camisetas con la inscripción : Menos Amor, Màs Glifosato Por Favor

atletica

En el site del Centro de Estudiantes de la Universidad Federal de Goiás venden camisetas con la inscripción: “Menos Amor, Màs Glifosato Por Favor”


Fuente: Ambiente y Medio

Por Ana Marina Martins de Lima

Luego de una divulgación masiva en las redes sociales de la foto de los estudiantes el sector de medios de la EMATER de Goiás reeditó sabiamente la publicación y retiró la foto que estuvo en el aire dos veces y le agregó el siguiente:
“ACLARACIÓN”
Teniendo en vista la repercusión de la foto que retrata a participantes de la conferencia Soja en la Alimentación Humana realizada durante la Agro Centro-Oeste Familiar (ACOF), la Agencia Goiana de Asistencia Técnica, Extensión Rural e Investigación Agropecuaria (Emater) aclara que:
Ni la Emater, ni la Universidad Federal de Goiás (UFG), ni la organización de la ACOF tienen cualquier conexión con la producción o el incentivo al uso de la camiseta en que consta la frase “- Amor + Glifosato, por favor”, usada por estudiantes retratados en la referida imagen.
La Emater respeta el derecho a la libertad de expresión, garantizado por la Constitución Federal y, por eso, no realizó ningún tipo de censura relacionada al uso de la camiseta entre los participantes de la conferencia.
La Agencia reconoce, colabora e incentiva toda y cualquier práctica sustentable de producción agropecuaria apoyada en procedimientos seguros y ambientalmente correctos, amparados por la legislación vigente.”
La publicación que enfatizaba los estudiantes fur redireccionada para la importancia de la nueva modalidad de soja, siendo contradictoria la declaración visible de amor al glifosato y el interés en hacer pasantías en el área de orgánicos.


Ellos estudian agronomía. Y piden: “Menos amor y más glifosato, por favor”. En referencia al herbicida más consumido en el mundo, comercializado por Monsanto como Roundup. La foto con esa frase en las camisetas rodó en las redes sociales luego de haber sido publicada en el site de la Agencia Goiana de Asistencia Técnica, Extensión Rural y Producción Agropecuaria (Emater). Es producida por la asociación atlética de los estudiantes de agronomía de la Universidad Federal de Goiás.

También conocido como mata-mato [mata-hierbs], el glifosato – ingrediente activo del Roundup – “probablemente” causa cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Otras investigaciones realizadas dicen lo contrario. En junio, el estado de California, en los Estados Unidos, informó que registrará al producto como causador de cáncer. La European Chemical Agency lo liberó.

Los estudiantes brasileños consiguieron colocar la foto en una noticia sobre el consumo de soja por humanos, publicada por Emater (y reproducida, con otra imagen, por el site Agrolink), sobre el evento Agro Centro-Oeste Familiar 2017, realizado en Goiânia, en junio.

El link fue retirado del aire, pero el siteAmbiente do Meio consiguió registrar la imagen.

 De Olho Nos Ruralistas


Y el evento era sobre consumo humano de soja…

¿Esos estudiantes podrán cuestionar al glifosato?


Esto debe ser más barato que comprar científicos ya recibidos como hace Monsanto

Brasil: Dejar que se rompa

Brasil No Puede Parar, la campaña de la Red Globo y de Acción Empresarial para que no se cuestionen las reformas políticas del gobierno Temer:

Si no puede verlo en el blog, donde está alojado el video


Folha de São Paulo

Por Vladimir Safatle

Alguien necesita salvar a Brasil de sus salvadores. En este momento en que, por primera vez en su historia, el país tiene un presidente en ejercicio denunciado por crímenes, es sintomática la cantidad de voces ocupando la prensa con el propósito de hablar de la “responsabilidad con la nación”, del “tenemos un compromiso con el país”, del “no podemos dejar al país parar”.

Tales voces son sustentadas por un coro de analistas, jueces y periodistas que entonan la cantinela de “no debemos descalificar a la política”, de “es peligroso cuando un pueblo ya no cree más en la política”.

Pero estos que hablan así no son exactamente parte de la solución. Ellos son parte del problema. Hay un ejercicio de traducción que se hace actualmente necesario cuando se escuchan afirmaciones como estas. Pués donde se lee “tenemos que tener responsabilidad con la nación”, debe leerse, por favor, “dejemos que los negocios continúen como siempre y dejemos al poder en las manos de los que siempre lo tuvieron”.

Ya donde se lee: “no debemos descalificar a la política”, entienda: “continúen creyendo en las instituciones deterioradas de la república y sus ocupantes”. O en lugar de: “es peligroso cuando un pueblo ya no cree más en la política”, entienda: “las acusaciones están llegando muy cerca de mí”.

Sin embargo, lo mejor que le puede pasar a Brasil en este momento es, de cierta forma, dejar que todo se rompa. La conciencia de que el país entró en colapso y de que ninguna de sus instituciones funciona de manera minimamente adecuada puede ser la única salida real del fracaso.

El filósofo Theodor Adorno afirmó una vez: “El miedo del caos, en música como en psicologia social, es sobreestimado”. Esto vale para nosotros en este momento.

Muchos temen el avance de un protofascismo abierto o del populismo conservador que asusta a Brasil desde los idos de Jânio Quadros. Pero la única forma efectiva de combatirlos es tomar de ellos el discurso de la ruptura e ir en dirección a una ruptura real, en vez de dejarse absorver por estos simulacros producidos por la asociación explícita de “nuevas figuras” con la antigua línea de comando de la economia nacional.

Están también aquellos que reclaman del vacío político. Ellos dicen que no hay fuerza de ninguna transformación en el horizonte y, por eso, cualquier movimiento brusco será aún peor.

Pero es evidente que tal “vacío” tiene una función clara: paralizar toda demanda social a través de un razonamiento: “O es esto que tenemos o es el vacío, el caos”. Aquellos que se sirven de este razonamiento actúan como alguien que no sale de una casa en llamas por no tener una casa nueva.

Sin embargo, sólo es posible construir otra casa cuando se decide salir de la antigua. Sólo cuando los ladrillos de la antigua fuesen dejados para atrás, el vacío desaparecerá. Hay una creación inmanente de política en el interior de la vida social. El vacío es sólo una ilusión que viene de la fijación en un tiempo arruinado.

En este sentido, no es verdad que estaríamos ahora frente al riesgo de la descalificación general de la política. De cierta forma, la verdad es que la política ya no existe hace mucho en nuestro país. El discurso gerencial, que es el discurso antipolítico por excelencia, ya fue utilizado en la primera elección de Dilma Rousseff. Política es indisociable del ejercicio irrestricto de la soberania popular y esto, hay que ser honestos, nunca ocurrió en Brasil.

Pero la estrategia actual consiste en amedrentar a la población con el discurso del futuro caótico, en vez de permitir que la imaginación política actúe y crea lo que el país aún no sabe como hacer existir. Si esto continúa, en lugar de una destrucción creadora tendremos sólo una desagregación sin fin.

No se puede temer que todo quede estancado para que el país entre en movimiento con nuevos ritmos, nuevas intensidades.

No tenemos otra salida a no ser terminar lo que no quiere morir, recusar un acuerdo espurio más y confiar en nuestra propia capacidad. Pero la confianza en el pueblo es algo que el poder en Brasil siempre buscó impedir.

“SustentAREA Red Alimenticia: la historia del proyecto de extensión de la Universidad de San Pablo sobre comida rica, saludable y sustentable”

capa livro

Tapa del libro para descargar (en portugués)


El libro en portugués está para su descarga gratuita en el site de Sustentarea


Las revistas de SustentÁrea


Entrevista (en portugués) en la Radio de la Universidad de San Pablo:


La entrevista en la Radio USP

La doctora en Nutrición por la Facultad de Salud Pública (FSP) de la Universidad de San Pablo, Aline Martins de Carvalho coordina el proyecto de extensión SustentAREA. Con el  objetivo de traer información confiable sobre alimentación saludable para la sociedad, de forma simple, la iniciativa produce contenido en los medios digitales.

A través de investigaciones, reportajes en la revista digital, así como en el e-book y en posts en las redes sociales, el proyecto busca informar a la población sobre recetas y acciones para una alimentación más sostenible. Más información en el site del proyecto.

¿Tu churrasco tiene soja?

Documental en portugués.

En Brasil, consumimos grandes cantidades de carne per capita y por año. Nuestro alto consumo, así como la demanda mundial por carne, genera un gran impacto al planeta. La soja – producto base en la producción de la carne bovina, porcína, de aves y otras – domina hoy dos tercios de las tierras fértiles del mundo. Brasil es uno de los mayores exportadores de gran parte de esta soja. Pero cuáles son las consecuencias del boom de la soja donde ella es cultivada? Qué significa para las poblaciones locales el avance del llamado “oro verde”?

Pequeños agricultores e indígenas hablan sobre las dificultades frente a la pérdida de sus tierras y territorios y los males causados por los agrotóxicos. Relatos que ganan aún más fuerza con un médico y un fiscal que se oponen a esta lógica de desarrollo. Ellos levantan preguntas sobre los graves problemas para la salud humana y también la responsabilidad del consumidor frente a las violaciones de derechos humanos.

Pero incluso en otras partes del mundo, como en Austria, el menor número de agricultores se beneficia de un sistema agrícola global que exige que produzcan cada vez más por un menor precio. Durante una visita a un agricultor orgânico en Alta Austria, es posible observar como esta realidad puede ser diferente.

Comisión Pastoral de la Tierra