El significado del ludismo

Michael Sacasas

The Frailes Thing

En su libro reciente sobre el futuro de la tecnología, Tim O’Reilly, a veces llamado de el Oráculo de Silicon Valley, critica a los luditas por su falta de imaginación. Según O’Reilly, no se imaginaron

… que sus descendientes tendrían más ropa que los reyes y las reinas de Europa, que la gente común comeria los frutos del verano en pleno invierno. No podían imaginarse que atravesaríamos las montañas y navegaríamos bajo el mar, que volaríamos por el aire, que cruzaríamos los continentes en horas, que construiríamos ciudades en el desierto con edificios de media milla de altura, que nosotros, que nos pararíamos en la luna y pondríamos a una nave espacial en órbita alrededor de planetas distantes …

Por supuesto, O’Reilly no se preocupa por los luditas en su particularidad histórica, como seres humanos reales que vivieron y sufrieron. A los luditas simplemente se los usa para marcar una posición para una idea: que los oponentes del “progreso” tecnológico son ridículos, equivocados y que están condenados. No importa que los luditas no se opusieran a las nuevas tecnologías, sino al despliegue desequilibrante e injusto de las nuevas tecnologías.

En una crítica crítica al libro de O’Reilly, Molly Sauter ofrece esta vigorizante réplica a la aplicación contemporánea de esta lógica:

Si has perdido tu trabajo, y no puedes encontrar otro, o nunca pudiste encontrar un empleo estable a tiempo completo enfrentándote a la automatización, la subcontratación y las cadenas de crisis financieras, Tim O’Reilly quiere que lo sepas, no deberías estar enojado. Si te han llevado a caer en brazos de la economía gig [de los empleos tipo Uber] porque los trabajos que has podido encontrar no pagan un salario digno, Tim O’Reilly quiere que sepas que esta es una gran oportunidad. Si alguna vez te encuentras desalojado de un apartamento que no puedes pagar porque Airbnb ha distorsionado fatalmente los precios de alquiler en tu ciudad, preguntándote cómo pagarás la atención médica que necesitas y la comida que necesitas y los préstamos estudiantiles que debes, con tu colección miscelánea de rebusques y trabajos y donaciones de plasma, sintiéndote parte de una zona de sacrificio generacional, Tim O’Reilly quiere que sepas que valdrá la pena, algún día, para alguien, dentro de mucho tiempo, en algún lugar en el futuro.

Esto es exactamente correcto. Hay un cierto tono moral: de sordera a la retórica de O’Reilly. Imagina que una familia que se enfrenta a la miseria lo soportaría felizmente si supieran que su sufrimiento era un paso necesario hacia un futuro de maravillas tecnológicas. Es posible que tu familia no pueda poner comida en la mesa, pero, a no preocuparse, un hombre caminará en la luna.

De hecho, parecería que O’Reilly los criticara no solo por no haber soportado estoicamente su papel como pilares del progreso, sino por no haberlo celebrado mientras los pisoteaban.

Aquí hay un utilitarismo calculador y frío. En consecuencia, el significado perdurable de los luditas puede captarse mejor en el cuento de Ursula Le Guin, “Los que se alejan de Omelas”. La gente de Omelas es próspera y feliz más allá de nuestros sueños más locos, pero, cuando alcanzan la mayoría de edad, a cada uno se le permite un secreto: la felicidad de la ciudad depende del sufrimiento de un niño solitario que se mantiene en la miseria y el aislamiento perpetuos. Al descubrir este hecho acerca de su resplandeciente ciudad, la mayoría supera su horror inicial y se acomoda de nuevo en los placeres que brinda la ciudad. Sin embargo, hay algunos que se alejan. Pierden su felicidad porque ya no pueden vivir con el conocimiento del precio con el que se lo compra.

“El lugar adonde van es aún menos imaginable para nosotros que la ciudad de la felicidad.”, concluye la narradora. “No puedo describirlo, en absoluto. Es posible que no exista. Pero parece que saben muy bien adónde se dirigen los que se alejan de Omelas.”.

El punto es simple: la historia del progreso tecnológico se suele contar a expensas de aquellos que no tienen participación en ese progreso o cuya prosperidad y bienestar fueron sacrificados por su causa. Esto es cierto para individuos, instituciones, comunidades, pueblos enteros y las franjas del mundo no humano.

Aquí está, entonces, el significado del ludismo: los luditas son una señal para nosotros de los costos a menudo ocultos de nuestra prosperidad. Quizás es por eso que son objeto de nuestro deliberado malentendido y ridículo. Es mejor acumular desprecio por los muertos que tener en cuenta a nuestros propios fracasos.

En verdad, entonces, es nuestro el fracaso de la imaginación, no de la de ellos. Somos nosotros quienes no hemos sido capaces de imaginar una sociedad más justa en la que el progreso tecnológico se dirija hacia el florecimiento humano y sus costos, como debería ser, se distribuyan de manera más equitativa.


Sobre el ludismo en este humilde blog:

 

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El empleo en las empresas de e-commerce

En Tarde para nada comentan sobre la cantidad de trabajo que generan las empresas de e-commerce, en Despegar tiene menos empleados en todo el mundo, en el 2015 tenía 3402 y ahora tiene 2781 empleados


Si no lo puede escuchar o quiere descargar el archivo de audio: Visite esta página


Cuando te dicen con las nuevas tecnologías habrá más empleos y no menos…

Sobre Gentrificación

” A la salida de uno de estos talleres mientras fantaseábamos sobre lo agradable que va a quedar esa parte del barrio, alguien comentó la revalorización que iba a suponer para las viviendas de los alrededores. Lo que condujo a preguntarnos si muchas de las personas que han impulsado estas mejoras iban a poder seguir disfrutándolas en el futuro o serían desplazadas por la subida de los precios de la vivienda. Empezamos soñando un parque y terminamos desvelados por la pesadilla de la ‘greentrification’.

La ‘greentificación’ plantea cómo el desarrollo de zonas verdes y la recualificación del espacio público activan dinámicas urbanas que desembocan en el desplazamiento de las clases populares de las proximidades de estos lugares renovados y reverdecidos. Una ‘gentrificación’ impulsada por el verde urbano. Las comunidades locales se movilizan para reverdecer sus barrios y cuando lo logran, pasado un tiempo, son gentrificadas pues las dinámicas de mercado vuelven a empujarlas a entornos menos atractivos. Todo el mundo quiere tener un parque cerca pero pocos pueden costearlo, pues el acceso a zonas verdes próximas de calidad se ha convertido en un factor relevante a la hora de fijar los precios de las viviendas.”

“Y esto sin hablar de todas las descalificaciones que se van a verter hacia cualquier ejercicio serio de ecologismo urbano. Uno de los urbanistas de referencia global para el stablishment como Richard Florida, ha denominado despectivamente como luditas urbanos a quienes se movilizan contra la expansión de las ciudades, la proliferación de infraestructuras tóxicas, de transporte o nuevos centros tecnológicos. Según este autor buena parte de la responsabilidad de la crisis recae sobre estos izquierdistas antiurbanos: si la ciudad no crece hay menos innovación y productividad, menos actividad económica, menos impuestos y por tanto menos políticas redistributivas. La conclusión es que el ecologismo urbano es antisocial y elitista, algo muy funcional a las narrativas hegemónicas.

Lo que usos efectistas del lenguaje no cuentan es que, más allá de destruir las maquinarias de las fábricas que sustituían trabajadores o de quienes las usaban para bajar salarios, el ludismo fue un fenómeno sostenido por las comunidades obreras, un desafío de primer orden a la opresión y un movimiento responsable de abrir uno de los primeros debates profundos sobre los vínculos entre desarrollo tecnológico y sociedad. Como el historiador E. Thompson estudió no eran espontáneos ataques de ira sino una de las propuestas teóricas y políticas más avanzadas de su época, pese a las simplificaciones que la popularizaron posteriormente. Así que puede que tras el insulto haya una invitación a pensar en que los principios éticos deben articularse en acciones prácticas, realistas y en procesos de medio plazo; pero sin renunciar a mirar y nombrar el abismo que tenemos ante los pies (colapso climático, crisis energética…).”

Vale la pena leer toda la nota en el Blog Última Llamada


Recordé el corto Seúl El Arroyo de la Conciencia Cheonggyecheon donde muestran lo que pasa en un barrio popular donde había una autopista y abajo de esa autopista un arroyo entubado cuando se la destruye y se recupera al arroyo:

En la base del video donde dice cc le activan los subtítulos en español.

La “nube humana”

“–¿Cuál es la discusión en el terreno laboral que se plantea a nivel global?

–Hay un proyecto que excede a Mauricio Macri y a Cambiemos. Es lo que plantea Klaus Schwab, que es el fundador del Foro Económico Mundial de Davos. Schwab dice que estamos atravesando la cuarta revolución industrial. La primera fue la revolución neolítica, cuando la gente empieza a sembrar y a juntar ganado en lugar de ir cazando y recolectando. La segunda fue la que se llamó la revolución industrial, con la máquina de vapor. La tercera es la digitalización y la cuarta se vincula a una serie de nuevas tecnologías, algunas de ellas sin gran difusión todavía. Schwab dice que en algún momento todo el sistema de producción va a cambiar a producción 3D. Hoy las impresoras 3D imprimen maquetas, pero están empezando a usarlas con materiales duros. Por otro lado, desde el lado de la robótica, va a haber autos que se manejen solos junto al enorme desarrollo de las plataformas online. Hoy en día, Amazon vale en el mercado 355 mil millones de dólares, por arriba de la sumatoria de todas las supertiendas americanas, que suman 297,8 millones de dólares. Es decir, hay una nueva forma de comercio que ha desplazado a la vieja. Hoy Uber, que es una forma muy tecnológica de taxis, vale mucho más que Delta Airlines, y Uber no es dueña de un solo coche.

–¿Cuál sería el impacto de esas nuevas formas de producción sobre la relación laboral?

–La conclusión de Schwab es que se acabó el modelo de la relación de dependencia. Que se acabó el trabajador vinculado sostenidamente a una empresa. Según esa concepción, la empresa va a llamar al trabajador porque tiene que realizar determinada tarea durante un par de meses. Schwab le pone un nombre: la nube humana. De la misma forma que no toda mi información digital está en el disco duro de mi computadora, sino que está en lo que decimos la “nube”, dropbox, mail, etc. O sea, el trabajo humano no estaría ahí. Lo que conlleva un profundo cambio en la relación laboral hacia la precarización.”

“Otra vez hay ingenieros desocupados”


Pareciera que la salida ante esto es recibirse de ingeniero, que no hay alternativas, que no se puede plantear otra forma, ¿salir del capitalismo?, ni pensarlo!

¿A quién le sirve que exista esa Nube Humana?, al laburante no.

¿No se puede resistir a esto?, Página no se lo pregunta a Eduardo Dvorkin…

Otra vez el Complejo de Borg

Reforma Laboral y Neoliberalismo

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“El trabajador va a poder negociar con el patrón” [sin pasar por un sindicato] Ironía por la reforma laboral que aprobó la comisión del congreso de Brasil ayer tomado de este tweet


El programa de la Red Zorra y la reforma laboral en Brasil

Si no puede verlo en el blog vealo donde está alojado el video


“La reforma laboral es una obligación para Argentina”

“Gustavo Segré, Socio Director de la consultora Center Group, destacó en diálogo con Ámbito Financiero que “la reforma brasileña no sólo juega a favor de las inversiones en el país, sino que atenta contra la Argentina, ya que ofrece costos más seguros y claros”. La modernización de la ley de trabajo se convierte así en una obligación porque “fomenta el incremento de la productividad”, destacó. El economista sostuvo que “las empresas necesitan una ley que fomente el empleo porque, al momento de invertir, prefieran hacerlo en Brasil y exportar a la Argentina, que debe adaptarse a las leyes laborales internacionales”.

Entre los cambios adoptados por Brasil, Segré destacó que “las negociaciones dejaron de ser a través de los sindicatos, sino entre empresas y empleados”. “Hay que entender que retirarle poder a los sindicatos no implica que se le quite a los empleados”, precisó. Además, señaló que “las jornadas laborales pasaron a ser más flexibles, respetando los límites de la Constitución”. También se redujo el tiempo de trabajo efectivo, ya que se solía contabilizar el tiempo desde que el empleado estaba a disposición de la empresa. Con la nueva ley se retiraron los “tiempos muertos” y se dejaron de computar las horas “in itinere”.

El titular de Center Group consideró que, además de emular los cambios del país vecino, Argentina debe continuar con el proceso de reducir la litigiosidad laboral y sobre los costos que esta implica y avanzar sobre una reforma impositiva. “El Gobierno esperará hasta después de las elecciones para empezar a tratar la reforma impositiva. Dependiendo del resultado, Macri tendrá más o menos poder para incursionar en este proyecto”, enfatizó.

Ámbito Financiero



La Respuesta de Gustavo Segré


Este último tweet me hizo recordar algo que siempre afirman los neoliberales:

  • Si tenés problemas de salud, es porque no te cuidaste
  • Si estás obeso, es porque no te controlás
  • Si estás sin laburo o te echaron, es porque no te capacitaste

Nunca hay una responsabilidad social o gubernamental, no hay una industria que impulsa a las personas y, sobre todo, a los niños a comer!.
No hay una industria que te impulsa a fumar, a beber, etc. etc..
Como tampoco hay más y más precarización laboral, más personas expulsadas por la tecnología y decisiones políticas para que los trabajadores estemos cada vez más vulnerables.

La sección dedicada al neoliberalismo en este humilde blog para intentar entender un poco más qué está pasando y que estemos internalizando como si todo fuera de nuestra exclusiva responsabilidad, como si no hubiera una responsabilidad política ante lo que está pasando.

Si no conseguis trabajo es porque no te capacitaste!!!…

“El nuevo trabajador suele operar en grupos pequeños o incluso aisladamente”. Los cambios en el entorno alteraron su visión del mundo. El progreso dejó de ser social para convertirse en individual. El Estado, mayormente percibido como corrupto, pasó a ser quien lo obliga a pagar impuestos a cambio de servicios públicos deteriorados. Las huelgas y movilizaciones se transformaron en interferencias de tránsito.

A este trabajador le parece lógico que su éxito o fracaso sea individual. Su credo son las virtudes del “emprendedorismo” y el mito del empresario self-made man. “La sociedad para este nuevo sujeto se resume en su familia y allegados próximos. Es el individuo solitario que se identifica a sí mismo como ‘clase media’ y se siente ajeno a cualquier actor de naturaleza colectiva. La utopía liberal consumada en cada trabajador. Este nuevo sujeto es neoliberal incluso antes de interpretar la política o enfrentarse al mensaje de los medios masivos de comunicación. En la práctica, cree no deberle nada al Estado ni a nadie. Imagina que su sustento solo emana de su esfuerzo personal. La acción colectiva se le antoja arbitraria y sujeta a reglas donde imperan la inoperancia y el ocio. La asistencia social le parece injusta. Si él se esfuerza para obtener lo suyo, lo mismo debería esperarse de los otros. Su ideología refleja su rutina cotidiana”.

Página 12

 

Sabotajes en los lugares de trabajo en EE.UU.: anécdotas de insatisfacción, malicia y venganza

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Libcom

Un estudio realmente fantástico de la resistencia cotidiana de los empleados en el trabajo. Historias en primera persona de sabotajes, bellamente ilustrados y mezclados con recortes de noticias relacionadas, hechos y citas.

Publicado en 1992.
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Anexos (en inglés) Tamaño
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Pleno empleo y trabajo decente o Renta Básica de Ciudadania, artículo de José Eustáquio Diniz Alves

Fuente: Ecodebate

La satisfacción radica en el esfuerzo, no en el logro.”

Mahatma Gandhi

[EcoDebate] La bandera del pleno empleo y el trabajo decente ya está reconocida y establecida en la legislación nacional e internacional. La Renta Básica de Ciudadanía aún es una promesa, una buena promesa si viene para fortalecer la autonomia individual y empoderar a la sociedad civil. Pero puede ser una idea equivocada si viene para reforzar el estatismo ineficiente y para vacíar la lucha por la universalización del trabajo digno.

Desde el punto de vista de los derechos, la idea del pleno empleo y del trabajo decente ya estaba presente en el Art. 23º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, que establece lo siguiente:

Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección del trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Todos tienen derecho, sin ninguna discriminación, a un salario igual por trabajo igual”.

La Constitución Federal de Brasil, de 1988, en el Artículo 6º establece al trabajo como un derecho fundamental:

“Son derechos sociales a la educación, la salud, la alimentación, el trabajo, la vivienda, el transporte, el ocio, la seguridad, la previdencia social, la protección a la maternidad y a la infancia, la asistencia a los desamparados, en la forma de esta Constitución”.

El “Art. 7º

Son derechos de los trabajadores urbanos y rurales, además de otros que busquen la mejoria de su condición social”

enumera a más de 30 items en defensa del trabajo decente.

La meta 1b de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) convoca a los países a:

Alcanzar el pleno empleo productivo y el trabajo decente para todos, incluyendo a mujeres y jóvenes

. Esta meta 1B fue agregada en la Cúpula del Milênio + 5 luego del reconocimiento de que el pleno empleo y el trabajo decente son fundamentales para la erradicación de la pobreza y del hambre. La meta 8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dice:

ODS8. Promover el crecimiento económico sustentado, inclusivo y sustentable, empleo pleno y productivo, y trabajo decente para todos”.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la bandera del trabajo decente tiene como objetivo principal mejorar a las condiciones de vida de todos los ciudadanos y ciudadanas, creando:

  • oportunidades para encontrar un empleo que sea productivo y proporcione un rendimiento justo y que les garantice a ellos y a sus familias desfrutar de una calidad de vida decente;
  • libertad para elegir el trabajo y la libre participación en actividades sindicales;
  • condiciones para que los trabajadores puedan ser tratados de forma justa, sin discriminación y que sean capaces de conciliar trabajo y responsabilidades familiares;
  • condiciones de seguridad para proteger la salud de los trabajadores y proporcionarles la protección social adecuada;
  • condiciones de dignidad humana para que todos los trabajadores sean tratados con respeto y puedan participar en la toma de decisión sobre sus condiciones de trabajo.

Evidentemente, es difícil garantizar el empleo para todas las personas en edad productiva y garantizar todos los derechos laborales para todos los trabajadores. Pero, si la bandera del “Pleno empleo y el trabajo decente” fuese colocada en práctica y si la sociedad, con un buen sistema de protección social, garantizara la educación y la salud universal y de buena calidad para toda la población, entonces ¿dónde se encaja la propuesta de “Renta básica de ciudadanía”?

Bueno, si la renta básica de ciudadanía fuese entendida como una política pública de transferencia de renta enfocada para la reducción de las desigualdades y de la pobreza, ella se justifica por la necesidad de corregir las “externalidades del mercado” y debido a la posibilidad de incentivar la solidariedad ciudadana y la búsqueda de la movilidad social ascendente, en un contexto de mejoría colectiva de la sociedad. Especificamente, las políticas de transferencia de rentas para niños carentes son importantes para romper con el ciclo intergeneracional de pobreza y garantizar una sociedad más igualitaria con oportunidades para todos.

Pero, para Philippe Van Parijs (2000) la “Renta básica es una renta pagada por una comunidad política a todos sus miembros individualmente, independientemente de su situación financiera o exigencia de trabajo”. La renta básica debe ser suficiente para atender las necesidades básicas de cada persona y debe ser constituída por un beneficio igual para todas las personas, independientemente de su origen, sexo, edad, raza/color, religión, estado civil y condición socioeconómica.

Para el autor, la propuesta tiene varias características:

  1. una renta básica es pagada en dinero efectivo;
  2. la renta básica es pagada de forma regular;
  3. es pagada por una comunidad política;
  4. para todos sus miembros;
  5. individualmente;
  6. sin verificación de su situación financiera;
  7. sin exigencia de trabajo.

En este caso se trata de una renta básica de ciudadanía universal e incondicional. Evidentemente, existen varios cuestionamientos, como la falta de sentido que una clase de personas ricas cobren este tipo de beneficio, o el mismo valor del beneficio. Por ejemplo, la municipalidad de Maricá (la ciudad del Estado de Rio de Janeiro que fue ofendida por Eduardo Paes) instituyó una renta básica, pero tan básica, que es una fracción del valor promedio del Programa Bolsa Família. La crisis fiscal de Rio de Janeiro inviabiliza cualquier posibilidad de elevar este valor o universalizar el beneficio.

Lo que más genera polémica son las fuentes de financiación de la renta básica de ciudadanía. En la propuesta de Thomas Paine (en el libro Agrarian Justice, de 1795) el fondo de ciudadanía vendria de tasar la renta de la tierra (o sea, de tasar a los latifundistas) y no seria una renta universal, sino que serviria para apoyar a los ancianos y proporcionar una renta a los jóvenes para que ellos pudiesen, autónomamente, establecerse en la economia y formar sus familias sin caer en la trampa de la pobreza.

En Alaska, en los Estados Unidos, la renta básica de ciudadanía es financiada por la explotación de petróleo. Como Alaska es un estado muy frio, con una población muy pequeña (750 mil habitantes) y una bajísima densidad demográfica (0,5 hab/km2), los royalties del petróleo sirven para alimentar a un fondo de ciudadanía que viabiliza a la renta básica. Evidentemente, este esquema tiene varias limitaciones:

  1. el petróleo es finito y un día inviabilizará la continuidad de la renta básica;
  2. el petróleo es una fuente de energia contaminadora y contribuye con el aumento del calentamiento global y el deshielo del permafrost.

El ejemplo de Alaska puede ser bueno para las pocas personas que viven allá, pero es pésimo para los 7,5 mil millones de habitantes del mundo que ya están sintiendo las consecuencias del efecto estufa. Para el medio ambiente, la renta básica de ciudadanía de Alaska es pésima, pués el mundo necesita de desinversión en combustibles fósiles.

El ejemplo anterior sirve para alertar sobre los problemas de financiar a la renta básica de ciudadanía con la riqueza de la madre naturaleza, pués el peligro es empeorar el conflicto entre el bienestar humano y el malestar ambiental.

Por otro lado, financiar la renta básica de ciudadanía con el aumento de impuestos depende de la capacidad productiva de la economia. En el caso brasileño, este camino queda obstaculizado a causa de la excesiva carga tributaria brasileña y por los elevados déficits primario y nominal, además de una deuda pública que se encamina para el 100% del PBI. Para complicar las cosas, Brasil tiene más de 13 millones de personas en situación de desempleo abierto y más de 26 millones de personas en el concepto más amplio de desempleo (que incluye al desempleo oculto, desaliento, etc.).

Por lo tanto, querer viabilizar un programa de renta básica de ciudadanía en vez de garantizar al pleno empleo y el trabajo decente, parece un despropósito que no se sustenta, ni en las debilidades de las cuentas públicasm ni en la perspectiva de empoderamiento del proletariado urbano y rural.

Algunos críticos consideran que la propuesta de renta básica puede tener el efecto indeseado de debilitar la lucha contra el desempleo y contra las malas condiciones de trabajo. Si los trabajadores se fortalecen para conseguir un mayor porcentaje de la producción el conflicto distributivo se dá via lucha de clase y no como ]benesse del Estado.

Una renta básica universal desde el nacimiento a la tumba podria disminuir las necesidades de interacción social, debilitando los lazos de solidariedad (ya debilitados por la tecnologia de comunicación digital) y disminuyendo el reconocimiento de las personas en el proceso de producción de bienes y servicios. De hecho, el programa de lucha contra el hambre, de Betinho, en la década del 90, generaba mucha más movilización y empatia social que el Programa Bolsa Família (PBF), que es más burocratizado y no viabiliza la autogestión de los recursos.

Evidentemente, el PBF cumple un papel importante en el sentido de transferir renta para los sectores extremadamente pobres de la población y disminuir el hambre y la desnutrición. Pero falta mucho para romper con la perpetuación del ciclo intergeneracional de pobreza y de mayor autonomia de las mujeres. El artículo de Souza y Walternberg (2016) muestra que el PBF refuerza los papeles tradicionales de género y que no contribuye para el empoderamiento femenino.

Es difícil empoderar a personas que no están insertadas en el proceso de creación de “riqueza”. Por las enseñanzas de la economia clásica, el trabajo humano es la verdadera fuente de valor y la via fundamental de bienestar de las personas y de las naciones. Cambiar al pleno empleo por una renta básica de ciudadanía no seria el mejor camino para el fortalecimiento de la clase trabajadora y para la toma de consciencia de clase, por más difusa que sea la configuración clasista.

El fin del empleo “tradicional” (especialmente el industrial tradicional) no significa el fin del trabajo, incluso en una sociedad pós-industrial. El proletariado clásico de la 2ª Revolución Industrial ya no existe más. El trabajo se transformó. Sin embargo, no pasa de una ilusión cambiar la centralidad del trabajo por la centralidad de la transferencia de rentas.

Tal vez una alternativa aceptable fuese la combinación creativa de las dos alternativas en el sentido de fortalecer a la sociedad civil, permitiendo la autogestión y la mayor autonomia de los trabajadores. Todavía en el espíritu de la obra de Thomas Paine, en el famoso libro Sentido Comun (1776, p. 27) él dejó el alerta libertario y cercano a al anarquismo:

“La sociedad, en cualquier estado, es una bendición, mientras que el gobierno, incluso en su mejor estado, no es más que un mal necesario; y, en su peor estado, es un mal intolerable”.

Referencias:

Philippe Van Parijs. Renta básica: renta mínima garantizada para el siglo XXI? Estudios Avanzados, 14 (40), 2000 http://www.scielo.br/pdf/ea/v14n40/v14n40a17.pdf

Thomas Paine. Sentido Comun (original de 1776), Martin Claret, 2012

SOUZA, L. P. WALTENBERG, F. D. Bolsa Família y asimetrias de género: ¿refuerzo o mitigación? R. bras. Est. Pop., Rio de Janeiro, v.33, n.3, p.517-539, set/dez. 2016

https://www.rebep.org.br/revista/article/view/826

José Eustáquio Diniz Alves, Columnista del Portal EcoDebate, es Doctor en demografia y profesor titular del maestrado y doctorado en Población, Territorio y Estacísticas Públicas de la Escola Nacional de Ciências Estatísticas – ENCE/IBGE; Presenta sus puntos de vista en carácter personal. E-mail: jed_alves@yahoo.com.br