Si en tu trabajo te dan una compu para laburar en “Home Office”…

Twitt de Pepe Flores sobre un cumpa al que la empresa le dio una máquina para laburar en home Office


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“Propinismo”-La “solución” para que los entregadores de APP de delivery mejoren su sueldo…


En la base del video, a la derecha, se activan los subtítulos en español
Programa Greg News donde se analiza la solución propuesta para que los entregadores de APP de delivery (Rappi, Uber-Eats, etc.) mejoren sus ingresos


Y en el podcast progre Foro de Teresina sigue la propaganda de Ifood (APP de delivery) y las puteadas de sus oyentes

De la ruína en Bangladesh a la uberización brasileña, la informalidad deja de ser la excepción en el trabajo

13 Agosto 2020

Rede Brasil Atual


Si la pandemia por un lado mostró la importancia del trabajo, por otro hizo evidente las distorciones y desigualdades.

La nota es de Vitor Nuzzi, publicada por Rede Brasil Atual – RBA, 12-08-2020.

En abril de 2013, más de 1.100 personas murieron como conseuencia del derrumbe de un edificio en Daca, capital de Bangladesh. Alli funcionaban una infinidad de talleres textiles, con trabajadores tercerizados. Fue “el mayor accidente laboral de la historia”, dice el profesor e investigador José Dari Krein, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicap). Un edificio que fue recibiendo cada vez más terceiizados y equipos, para hacer ropas de marca.

Él cita el caso para ejemplificar una situación extrema de explotación del trabajo. El profesor también comenta un cálculo del sindicato global IndustriALL, por el que una remera con un costo de producción de 16 centavos de dólar llegavb a ser vendida a € 29 en Francia. “Pero esto no sólo sucede en Bangladesh”, recordando a los talleres textiles en São Paulo. Al afirmar que la lucha de clases todavía no fue superada, Dari dice que este es un momento de “venganza del capital”, en el sentido de “fragilizar al trabajador para someterlo a las reglas del mercado”. Así, se trata del trabajo como mercaderia, buscando convencer a las personas de que ellas, en verdad, son las que son el problema.

El investigador participó en la noche de del 11 de agosto del debate dentro de la Semana de la Economia de la Unicamp, que este año está siendo realizada de manera remota, con transmisiones por el canal del Instituto de Economia en Youtube. Iniciado el lunes, el evento va hasta el viernes 14 de agosto. La programación.

Resistencia a los cambios

La otra participante fue la socióloga e investigadora Ludmilla Costhek Abílio, que se ha dedicado al tema de la llamada uberización, otro vector de la informalidad en el trabajo, que se torna más visible en la pandemia. Ella destaca el reciente movimiento “histórico” de los entregadores de aplicación, una señal de resistencia dentro de la nueva organización del trabajo.

Para la investigadora, está cambiando la visión sobre el trabajo informal – que antes, a grosso modo, era visto como excepción, algo residual. “A pesar del término, la uberización no se inicia con Uber y no está restringida a las plataformas. Cataliza procesos que están en el mundo del trabajo desde hace décadas”, observa Ludmilla.

Practicamente todo lo que se consume está conectado a cadenas productivas que, a veces, se inicia en el trabajo análogo a la esclavitud. Un proceso que termina, no raramente, en grandes marcas de ventas minorista. En el caso de las aplicaciones, afirma, “vos transferís para el trabajo informal, desprovisto de derechos y garantías, parte de un gerenciamiento”. Pero el trabajador no tiene, de hecho, control sobre su actividad. “Esa mano invisible del mercado en verdad es la empresa. Ella que está definiendo a todas las reglas del juego”, dice la profesora.

La pandemia muestra la desigualdad

Para el profesor Dari, la pandemia ayudó a mostrar como el trabajo sigue siendo importante para la sociedad. Pero también “tiende a exacerbar las tendencias que ya estaban en curso”. Como la desigualdad. En São Paulo, por ejemplo, las muertes por la covid-19 se concentran en profesionales precarios, los que usan transporte colectivo, los autónomos.

“Tenemos un problema estructural, y la pandemia empeora a este proceso”, afirma el profesor. Si la tasa de desempleo no creció tanto recientemente (aunque siga elevada), por otro lado mucha gente dejó de componer la fuerza de trabajo. Dari recuerda que el nivel de ocupación está menor que en 2012, “para mostrar un poco a nuestra tragedia”. Y la ausencia de empleo tiende a acentuarse, agrega.

Él identifica cambios en la composición de los ocupados. Y señala a una tendencia de pérdidas de salarios (referiéndos a asalariados regulares), a pesar del crecimiento del trabajo en blanco en el período 2004/2014. Existe una polarización de ocupaciones, entre las de baja calificación y las de mayor rendimiento. Fenómeno que tiene que ver, en parte, con la menor presencia del empleo industrial y mayor presencia del sector de servicios.

Campo minado

“Es impresionante como la agenda de la reforma laboral es similar en muchos países: reducir costos, desconstruir derechos, desconstrución de sistemas de protección social, fragilizar a las instituciones públicas y los sindicatos”, agrega Dari. Las soluciones colectivas del momento llamada “meritocracia”. Para él, eso “crea un campo minado para los sindicatos, (que fueron) constituídos a partir de la percepción de que hay una relación desigual”.

Lo que permitió el crecimiento del empleo fue un “pacto de la sociedad”. O sea, no es sólo un tema de tecnologia, sino de relaciones sociales. “Esto tiene que ver con el modelo de desarrollo que queremos para el país”, afirma, para recordar que seria posible, tecnicamente, pensar en una reducción significativa de la cantidad de horas trabajadas e ampliación del período de ocio, por ekemplo. Pero “el tiempo de vida de la gente es dominado por el tiempo económico”.

Evaluar al otro…O vigilarnos todos siempre


Sorry We Missed You | Ken Loach | Tráiler subtitulado | StyleFeelFree
Película de Ken Loach sobre un repartidor que trabajaba para un almacen tipo Amazon


Un repartidor de Amazon pide que no lo evalúen mal para no perder su trabajo…



Abro hilo que espero que difundais, os lo pido por favor.
Soy repartidor de amazon, llevo tres meses trabajando y Nunca, repito, Nunca me habian puesto una reclamación, hasta que amazon ha puesto una encuesta despues de la recepción del pedido
En esta encuesta se valora directamente al repartidor, aqui puedes añadir si el pedido te ha llegado o no, si el repartidor ha sido amable, si la entrega ha sido buena etc.
La gente se esta dedicando a poner valoraciones negativas para intentar ahorrarse el precio del envio, +
El precio del articulo que ha pedido, pedir que le manden otro sin pagar nada etc. ahora quiero deciros que pasa despues de que el cliente marque alguna opción negativa: a nosotros nos ponen reclamaciones, siendo 1 un aviso verbal, 2 aviso escrito, 3 una formación +
4 desactivacion de la cuenta y suspension de empleo y sueldo. Pues señores yo voy por la 3 en un una semana, cuando estoy seguro que en esas reclamaciones el paquete lo he entregado en mano al cliente con una sonrisa, porqué sinceramente, me gusta estr trabajo.
Lo que vengo es a concienciar a la gente que está tan tranquilita en su casa durante estos meses de pandemia mundial, evadiendose del peligro del contagio mientras un simple repartidor que quiere hacer que haya algo mas de normalidad en el dia a dia y que nadie pueda sufrir las+
Consecuencias de este virus, sea mal calificado por un cliente egoista que solo piensa en ahorrarse un dinero que tampoco supone tanto, si se lo suponiese no lo compraría. Por estas acciones yo estoy a punto de perder mi trabajo, con el que pago el alquiler de mi piso, la comida+
La luz, el agua, facturas de telefono, etc.. por favor solo os pido que seais consecuentes con vuestras acciones, puede que el futuro de una persona este en un sinole click en una mala valoración, estoy escribiendo este hilo porque mi conciencia esta muy tranquila de que
Hago mi trabajo lo mejor posible y con todas las ganas del mundo y estoy totalmente seguro que las reclamaciones que me han pueso son falsas. Si no, me callaria y diria, me lo merezco por hacerlo mal, pero no es el caso.
Por favor os agradeceria la difusión máxima
Gracias a todos por la difusion de verdad, mañana despues de la “formacion” os contaré novedades
Espero que @amazon tenga en cuenta la difusión de todo esto
Me estais dejando asombrado, veo que todavia hay gente buena en el mundo, gracias de verdad… mañana seguire informando


Todo el hilo en pdf

Citá este tuit con tu emprendimiento

Twitt de Osvaldo Bazán para darle visibilidad a diferentes emprendimientos que se originaron, o se profundizaron, durante la cuarentena



Algunos de los trabajos/emprendimientos/servicios ofrecidos vía ese twitt en formato pdf


Si tiene cuenta en Twitter responda al mensaje original de Osvaldo Bazán que

está aquí, twitee su respuesta ahí para tener más visibilidad


Servicio Ofrecido Por Mi



flyer2Flyer1


Otro lugar con productos y servicios


Es posible que alguna respuesta se me haya perdido, es muy incómodo el método que encontré para guardar un twitt y sus respuestas como un pdf, sobre todo cuando son muuuuchas respuestas.
Si alguien sabe cómo guardar un twitt y todas sus respuestas, avise en los comentarios o mande un e-mail a:

Eduardo_g(@)riseup.net
Reemplazar (@) por @

Brasil: Así es que surgen los Entregadores Antifascistas

La categoria más expuesta – y mal pagada – durante la pandemia, ni siquiera posee un canal de diálogo con los empleadores, para mayor protección. Un movimiento que nace para colectivizar los deseos por derechos, contra la discriminación y el racismo cotidianos

Outras Palavras

por aPública

Publicado 10/06/2020 às 11:23 – Actualizado 10/06/2020 a las 11:28

Paulo Lima, en entrevista para la Agência Pública

Los entregadores de aplicaciones repitieron su presencia en las manifestaciones antifascistas del día 7 de junio, en por lo menos diez capitales brasileñas. Esta vez, esos trabajadores, casi siempre solitarios con sus mochilas, se organizaron politicamente en un grupo de ‘entregadores antifascistas’, que promete presencia en las protestas de la Avenida Paulista y Largo da Batata, en São Paulo.

El movimiento de entregadores antifascistas fue creado hace una semana. Surgió después das manifestaciones en São Paulo y en Rio de Janeiro, y ya tiene 30 integrantes, todos de la capital paulista. De a poco, el grupo está conseiuiendo reunir a una categoria precarizada, expoueta a las calles en plena pandemia sin garantias laborales, alrededor de la lucha común: la defensa de la democracia.

El líder de los entregadores antifascistas es Paulo Lima, 31 años, conocido como Galo, habitante del conurbano de São Paulo. Su popularidad creció después que denunció los abusos de las empresas de aplicaciones, en vídeos que viralizaron en internet. Él también organizó una solicitada, con más de 300 mil firmas, pidiendo que las empresas proporcionen alimentación y álcohol en gel a los entregadores. Por causa de sus posiciones, Galo sufrió bloqueos de las plataformas.

Con un discurso inflamado, de la política que se hace con los “puños cerrados”, como define, Galo quiere entusiasmar a sus compañeros en una lucha conciente. Habla sobre el fascismo e intenta despertarlos a la lucha por derechos laborales. “No quiero ganado” [ganado es como se llama despectivmente a los seguidores incondicionales de Bolsonro], repitió en varios momentos de la entrevista, “quiero una especie de entregadores Panteras Negras, concientes”, dice, refiriéndose al movimiento antirracista revolucionario, que luchaba por derechos civiles en los Estados Unidos.

¿Cómo surgió el movimiento de entregadores antifascistas? Y ¿por qué uds, decidieron ir a las calles este domingo?

Estaba dudando en llevar a las personas a la calle por causa de la pandemia. Pero, ahora, de la misma manera en que ya vivíamos un pandemonio y la pandemia, incluso siendo una tragadia, fue una ‘disculpa’ para hablar de este pandemonio, esos actos antifascistas sucediendo por el mundo son la ‘disculpa’ para nosotros salir a la calle.

Tenemos ese sentimiento antifascista en el corazón. Por ahora, somos un grupo muy pequeño, pero nos estamos organizando. SIempre que hago discurso, me hago el Lula (ex-presidente). Voy en un grupo de motoqueros, hago un discurso. Voy a una manifestación, hago un discurso. Y alli consigo, uno, dos, tres. Porque existe una mentira que nos fue contada la de que somos emprendedores. Entonces, primero tengo que buscar desconstruir esa mentira del emprendedorismo, para después explicarle a mis compañeros lo que es el fascismo y conseguir convencerlos.

Creo que el movimiento de uds. es la primera experiencia de organización política de entregadores a través aplicaciones en Brasil. En este trabajo de convencimiento con los trabajadores que dijiste, ¿hay mucha resistencia al discurso político?

La mayoria de mis compañeros, para ser sincero, me dicen que me vaya a Cuba. Pero he sentido que menos compañeros me están mandando a Cuba. Creo que estoy movilizando a un buen grupo y vamos a quedar en Brasil. Quiero formar a entregadores pensadores. A quien le gusta el ganado es al rey del ganado. Sabemos quien es el rey del ganado hoy.

Todavía siento que las personas no entienden realmente lo que es esa idea antifascista. Siempre explico al fascismo de la forma más simple posible. El fascismo es un poder mayor que pasa por encima de otros poderes menores. Por ser un poder mayor, cree que los poderes menores no tienen posibilidad de dialogar.

Ellas dicen: esto es un movimiento político! Y somos motoqueros. Pero pregunto, ¿sólo porque somos motoqueros no podemos hacer política? Hacemos política con la bag (mochila) en las espaldas. Política del puño cerrado, política del pueblo en la calle. No hay que tener camisa y corbata pra hacer política.

Aún así, en una semana ya conseguiste reunir a 30 personas.

Es trabajo de hormiguita para formar un hormiguero. Quiero encontrar a personas pensadoras. No quiero ganado. Si tenes a otras personas pensadoras con este sentimiento antifascista en el corazón, creo que la chance de que pase lo que pasó en 2013 es menor. De una cosa que era bonita se transforme en una movida fascista.

Si agarrás un tipo solo, va a está capacitado para atuar de forma autónoma. Igual al movimiento de las panteras negras en los Estados Unidos. Quiero crear una especie de entregadores Panteras Negras, concientes. Está bien que allá había un contexto racial, pero creo que aqui também tenemos un contexto laboral racial também para unirnos.

¿La lucha antifascista se conecta con las reivindicaciones de los entregadores por aplicaciones?

Si no tuviéramos el derecho de manifestarnos, de tener el derecho de hablar, una democracia para poder que posamos votar, ¿qué otra lucha vamos a poder considerar? Ninguna. Si no entes el derecho de expresarte, no conseguís empezar ninguna otra lucha.

Quiero decir que los entregadores están con hambre. Trabajamos cargando comida en las espaldas y con hambre. Nada más justo que una aplicación que vende comida ceder uma alimentación, un desayuno, almuerzo, cena. Hambre es una palabra que todos entendemos, pero antes de comer necesitás decir que están con hambre.

No se puede gritar hambre, si no tengo el derecho de gritar. Si hay un Brasil que cree que quien está arriba tiene que mandar a quien está abajo a callarse.

Además cuando tenés una aplicación que coloca a un robot para dialogar con nosotros y coloca una deuda para el trabajador. Y el trabajador intenta dialogar con la empresa, pero los itpos no quieren dialogar, eso es fascismo. La aplicación es fascista.

Esta es la primera manifestación en la que el grupo va a participar. ¿Cuál es la expectativa?

Como entregadores antifascistas, yendo juntos, va a ser la primera manifestación. Pero fuimos a un acto el sábado (6), en la Avenida Paulista, que era una protesta de los trabajadores de Rappi.

Vi fotos de entregadores tirando piedras (contra las agresiones de la policía) en las últimas manifestaciones. Quiero decirles: es muy lindo, hermano, lo que hiciste. Como un poder menor, enfrentou a un poder mayor. Pero, ¿vos sabés por qué hiciste eso? Porque la idea de los entregadores antifascistas no es ir a la lucha un día y “listo, hicimos nuestra parte”. Es la lucha todos los dias. Cuando nos despertamos a la mañana y vamos a trabajar es una lucha. Lucha no es sólo cuando estamos con la piedra en la mano.

Algunas personas critican a las manifestaciones que están sucediendo durante la pandemia por causa del alto riesgo de contaminación en las aglomeraciones. ¿Cuál es tu opinión?

Nadie en este país tiene más derecho de estar en la calle protestando que los entregadores, porque ya estamos en la calle y aglomerados. Cuando sale un pedido en el restaurante, se juntan 20, 30, 40 entregadores para tomar los pedidos. Entonces, las personas que dicen que no es para estar en la calle van a tener que lidiar primero con la hipocresía.

Estamos a favor del distanciamiento social, del aislamiento, porque no hay cura para la enfermedad. Pero, la pandemia llegó y el chico no dejó de caerse en el ascensor, Ágatha no dejó de recibir un tiro, João Pedro no paró de reibir un tiro. Hay tragedias de violencia que sucediern en mi familia durante la pandemia, que no me gusta estar hablando. El virus es letal, pero ya estamos muriendo de antes, estamos muriendo más con el virus, y después de él vamos a continuar muriendo.

Además de la bandera antifascista, ¿el movimiento hizo reivindicaciones específicas para la categoria?

Queremos que las aplicaciones tengan responsabilidad con los trabajadores. Esa idea de Bolsonaro de más empleos y menos derechos está incrustrada en las aplicaciones. En las aplicaciones eso sucede en la práctica.

No empezamos a sufrir ayer. Sufro desde siempre, soy pobre desde niño. No voy a parar de sufrir mañana. Hay que ir plantando la lucha en el corazón de los compañeros. Mi lucha es por alimentación. creo que cuando consigamos conquistar que las aplicaciones paguen nuestra alimentación, los otros compañeros van a decir: pucha, hermano, hay frutos en loo que esa gente antifascista hace. y es donde vamos a conseguir llegar a los corazones de ellos.

¿Hay alguna posibilidad de diálogo con las empresas de aplicaciones para conseguir la alimentación de los trabajadores y otros derechos?

No existe diálogo con las aplicaciones. Ellos no dialogan con vos, dialogan con los accionistas. Vos te imaginás cuánto que a un accionista le parece genial que una aplicación en la que no hay huelgas, no hay vacaciones, no paga sueldos.

No hay ningún problema, sólo ganancias. Ellos le temen al vínculo laboral como los creyentes le temen al diablo. Si ellos asumen un vínculo laboral, el valor de mercado de ellos cae. El valor de mercado de ellos está estacionado en un pensamiento fascista que es ‘vamos a lucrar y jódanse’.

¿Cuánto es en promedio la remuneración de un entregador a través de una aplicación actualmente?

Varia mucho. Hay entregadores que van a decir que gana de R$ 300 a R$ 400 por dia [u$s 60 a u$s 80], hay algunos que ganan R$ 50 [u$s 10]. Trabajando de 12h a 14h por dia, yo ganaba R$ 100 [u$s 20], pero tenía que restarle de eso el plan del celular, la nafta y la alimentación. Todos los meses metía unos R$ 600 reales [u$s 120] en combustible. Al final me sobraba menos de R$ 1 mil [u$s 200] para vivir.

Existe, en tu opinión, un movimiento fascista no Brasil? Uma ameaça real à democracia?

O gobierno que está estabelecido está aí, a toda hora ameaça o STF (Supremo Tribunal Federal). O STF garante a democracia, não es isso? A toda hora ameaça de fazer intervención militar. Quando tem bolsonaristas pedindo intervención militar, o presidente vai para o meio deles montado en un cavalo.

Existe un movimiento fascista. Movimiento não, una onda. Movimiento somos nós que estamos nas ruas todos os dias. Os caras são una onda. A onda cresce y vai embora. Acredito que todos os bolsonaristas que estão neste país não vão durar dez anos. Vão se transformar en outra coisa, talvez pior. Talvez alguns desistam. Mas nós existimos há muito tempo, vamos continuar existindo, porque a verdade permanece.

O presidente tem muitos apoiadores entre os entregadores de aplicaciones?

¿Cómo un trabajador que está sufriendo apoya a Bolsonaro?, te preguntás. Pero si ves la pauta que Bolsonaro usó para elegirse, es la misma que varios políticos sucios utilizaron, la de seguridad pública. En São Paulo, el robo de motos es un fenómeno, hay mucho. Aparece un tipo diciendo que va a matar ladrones, que le va a dar armas a las personas, varios motoqueros cayeron en esa idea.

Hiciste una solicitada reclamando por alimentación y alcohol en gel para los entregadores, que ya tiene más de 300 mil firmas. Los entregadores no están registrados, ni tienen garantias laborales, pero continúan trabajando en la pandemia. ¿Cómo ha afectado eso a los trabajadores?

La aplicación no tiene ninguna responsabilidad para con los trabajadores. Si ella quiere te bloquea ahora, te bloquea y no tienen ningún problema con eso. Sé de varios casos de entregadores que se enfermaron con covid-19, no conozco gente que haya muerto, pero hay gente infectada que la aplicación simplemente abandonó.

Por causa de las denuncias que estoy haciendo y de la solicitada, las aplicaciones me bloquearon. Es un bloqueo blanco, no aparezco como bloqueado, pero no recibo más pedidos. Hace un mes que no recibo pedidos. Ahora mismo, acabé de buscar una canasta de alimentos porque estamos viviendo del auxilio del gobierno. Mi esposa está desempleada y tenemos una hija de un año.

¿Qué te motivó a denunciar abusos de las empresas de aplicaciones de entregas?

Trabajo como motoquero y desde 2012. De 2012 a 2015, sufri dos accidentes que casi me costaron la vida. Entonces, decidi que no trabajaria más como motoquero, porque creía que no valia la pena arriesgar mi vida para enriquecer a nadie.

En 2017, cuando mi hija nació, las cosas quedaron difíciles. Estaba desempleado, tuve que volver a ser motoquero. Sólo que las aplicaciones ya habían dominado al mercado. Como todos, tuve que registrarme en las aplicaciones, comprar una moto en cuotas y trabajar. Pasé por muchas cosas. Gente me humilló, me maltrató, la aplicación que me colocó deudas indebidas, estaba enojado.

El día 21 de marzo, mi cumpleaños, en el medio de la pandemia, Uber, aunque me garantizando que no lo haría, me bloqueó porque mi neumático se pinchó y no tuve como entregar la comida del cliente. Fui hacía la puerta de la TV Globo a intentar hacer una denuncia, pero me dijeron que “si yo tuviera comida para entregar, estaba bien, pero no se podía hacer denúncias”.

Entonces, hice un desahogo en internet y, por suerte, una compañera tenía contacto con periodistas. Jornalistas Livres [Periodistas Libres], The Intercept y Jornal A Verdade publicaron el vídeo, que se viralizó. Y toda la atención creada me hizo posible crear uns solicitada que pide alimentación y equipos de seguridad a los compañeros.

¿Cuál es su relación con la política? ¿Ya se candidató para algún cargo público?

No. Me lo ofreciron, pero no quiero. Mi relación con la política empezó cuando todavía era chico, cuando estaba volviendo con mis padres de la casa de un pariente y la policía pidió parar el auto. El policía casi rompió el brazo de mi papá, por prejuicios raciales, porque él no quiso colocar el brazo hacía atrás. Y entoncces muy chico entendi que tenía un enemigo en la vida. Vi a mi papá llorar, a mi mamá sufrir a causa de eso. Eso me dió instinto para luchar contra las injusticias. Fui creciendo, conocí el movimiento hip hop, empecé a cantar rap a los 12 años.

El movimiento hip hop es una escuela de política. Cada canción es una clase. Tuve un compañero al que admiraba mucho y le pregunté cómo hacía para cantar rap como él. Él me dijo, “hermano, tenés que leer. Leer es el combustble de escribir.” Él me dió un libro, Raíces, de Alex Harley. Empecé a leer, a ir a las bibliotecas. Fui conversando con las personas, aprendiendo, mirando lo que mi Brasil es lo que yo represento lo que mi país representa, y como tengo que posicionarme.

Sobre la “neutralidad” de la tecnología

Me dejó muy impresionado (para mal) que Sofía Scasserra que no sólo es economista sino que asesora en temas económicos y de comercio internacional en la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y UNI Américas, afirmara en varias oportunidades que la tecnología es neutral.(Si quiere escuchar el podcast donde Scasserra afirma eso, varias veces, comparando a la tecnología con un cuchillo que se puede usar para cocinar o para matar a alguien)
¿Cómo asesora alguien que piensa eso en un sindicato?
En este humilde blog varios cuestionamientos a eso de que la tecnología es neutral.


Para analizar una tecnología:

Temas Generales
  • ¿Hace daño a la Comunalidad?
  • ¿Quién se beneficia, quién pierde?
  • ¿A qué intereses sirve?
  • ¿Quién está al mando: ud. o la máquina?
  • ¿‘Tecnologías’ para los problemas sociales?
  • ¿Qué clase de mundo está implicito en la nueva tecnología?
  • ¿Qué alternativas se descartan?
Temas Laborales
  • ¿Generan desempleo?
  • ¿Control y vigilancia para los trabajadores (por ejemplo. teléfonos ceulares)?
  • Salud y Seguridad de los trabajadores
Impactos Socioeconómicos
  • ¿Es una necesidad genuina?
  • ¿Sustitución de materias primas y productos desarrollados localmente?
  • ¿Crean deuda?
  • Obsolescencia Programada.
  • ¿Concentran el poder del mercado?
  • Descalificación, ¿crean dependencia?
Cuestiones Sociales
  • Efecto general sobre la igualdad de las minorías, las mujeres, los discapacitados y los jóvenes, etc
  • El alto precio de la tecnología excluye el acceso de los pobres (por ejemplo, “la brecha digital”, el desarrollo de productos farmacéuticos sólo para países industrializados) o crean deuda (la Revolución Verde).
  • ¿Concentran el poder o lo democratizan?
  • ¿Facilitan la libertad o el control social?
  • ¿Dependen de estructuras de poder jerárquicas y autoritarias para apoyarlo (por ejemplo, energía nuclear)?
  • ¿Atomizan a la sociedad o alientan a la comunidad?
  • Efecto en las comunidades agrícolas y rurales.
  • ¿Estimulan la uniformidad o la diversidad?
  • ¿Aceleran o ralentizan el ritmo de la vida?
Temas Ambientales
  • Consumo de Energía /emisiones de carbono de esos recursos
  • Contaminación en la extracción de las materias primas y en la eliminación de los residuos.
  • Destrucción de la biodiversidad.
Temas éticos
  • ¿Manipulación aceptable de la naturaleza? ¿Jugando a dios?
  • ¿Transformando a los cuerpos humanos y a los niños como mercaderías?
  • ¿Tecnología a escala humana?
Temas Sanitarios
  • Efecto de la tecnología sobre los usuarios (por ejemplo, en los juegos de ordenador, lesiones por esfuerzo repetitivo)
  • ¿Inventar nuevas ‘enfermedades’/medicalización de la sociedad?
  • ¿Prevención o cura?

Este cuadro está en esta entrada del blog:

Tecnología del siglo 21 Debates y Política 


El trabajo precarizado no es una novedad – forma parte del capitalismo

Jacobin

29/04/2020

Por
Juan Sebastian Carbonell

Los alegatos de que la clase trabajadora no existe más sugieren que ella haya sido substituída por el “precariado” que no cobra un salario regular. Pero esa condición precaria ha sido la experiencia de la mayoria de los trabajadores a lo largo de la historia del capitalismo – y donde conseguieron un empleo estable fue a causa de la organización y lucha de los trabajadores.

Hoy existe un amplio consenso de que el neoliberalismo está transformado al trabajo más precario. De hecho, por más de cuatro décadas, sucesivos gobiernos en los países desarrollados adoptaron varias medidas para flexibilizar al mercado de trabajo. Esas medidas permiten cada vez más que las empresas usen contratos temporarios. Además de eso, hay otras medidas que facilitan el despido de empleados.

En Francia, por ejemplo, la creación de contratos temporarios comienzan en 1972. Iso significava hacer posible la substituición de un miembro del equipo por otro en casos excepcionales. Sin embargo, a lo largo de los años, se tornó un instrumento de flexibilidad en las manos de los empleadores. cuando una empresa ve a sus niveles de actividad cayendo, ella puede optar por no renovar los contratos temporarios. Al hacer eso, puede librarse de algunos de sus empleados sin necesitar entrar en un largo y arriesgado proceso de despidos colectivos.

En su famoso libro O Precariado: La Nueva Clase Peligrosa, Guy Standing concluye que no es más apropiado sólo hablar en una división en la sociedad entre trabajadores y capitalistas. Según Standing, lo que estamos viendo es el surgimiento de un precariado bajo el viejo proletariado.

Todo esto parece sugerir que la Era en que la fuerza de trabajo de la mayoria de las grandes empresas estaba empleada en contratos sin plazos definidos se terminó. En verdad, la apariencia de entregadores que trabajan para Rappi o Foodora, o conductores que trabajan para Uber o Lyft – autónomos, en términos legales, pero dependientes de esas plataformas para su trabajo – ilustra la fragmentación de la fuerza de trabajo asalariada y el aumento de la precariedad.

Muchos estudios han demostrado como los efectos de eso son perjudiciales para la vida de las personas. Ellas no sólo enfrentan dificultades para satisfacer a sus necesidades inmediatas – debido a los muchos períodos sin trabajo – como también luchan para prepararse para el futuro, alquilar un lugar para vivir y buscar educación y formación en el trabajo.

Es claro que su condición precaria debilita a la organización sindical. Los trabajadores temporarios son reticentes a sindicalizarse, pués temen que eso signifique que sus contratos no sean renovados. Gradualmente, la precariedad entra en las filas de los propios sindicatos: en algunas empresas, el núcleo de trabajadores estables es?tá lentamente substituído por temporarios. No es que no haya conflictos involucrando a trabajadores precarios. Pero ellos son relativamente raros.

Para algunos, como Standing, la precariedad también tiene otros efectos malignos – con el aumento del populismo de extrema derecha en Europa y en los Estados Unidos entre sus consecuencias directas. En la falta de cualquier alternativa real, la desestabilización de las clases populares los llevaria a buscar chivos expiatorios entre aquellos todavía más precarios: inmigrantes, desempleados, personas LGBT y así siguiendo.

Sin embargo, esa división – la separación de los trabajadores en una multitud de condiciones diferentes – no significa algo nuevo efectivamente. Ella existe de varias formas a lo largo de la historia del capitalismo. Podríamos hasta decir que eso es muy funcional en la dinámica del capitalismo. Cualquiera que sea el período en que miremos, descubrimos que los trabajadores efectivos, en régimen de trabajo formal, siempre coexistieron con sus colegas temporarios – y que es necesario luchar por un empleo regular.

Lo permanente y lo temporario

La precariedad es, en cierto sentido, inherente a la propia naturaleza de los contratos de trabajo en el capitalismo. En princípio – a nivel jurídico – un trabajador está libre para negociar el precio de su propia fuerza de trabajo, supuestamente en pié de igualdad con su empleador. Según esta concepción liberal, la relación de empleo – independientemente de asumir o no la forma de contrato – es, por lo tanto, una transacción comercial entre sujetos formalmente iguales.

Naturalmente, esta igualdad en la ley no se traduce en igualdad en la vida real. Karl Marx hizo de la crítica de esta ley “burguesa” uno de los temas centrales de su obra El Capital. La ley que sustenta “la libertad para trabajar” – la libertad de los trabajadores de vender a su fuerza de trabajo y la libertad del empleador de emplear a quien él quiera – siempre es a favor del capitalista porque él puede quebrar al contrato comercial que lo vincula a sus trabajadores en cualquier momento.

Para un ejemplo de esta relación precaria, podemos observar que en Francia, por lo menos hasta la década de 1890, todos los contratos de trabajo eran por tiempo limitado. Los patrones, por lo tanto, tenían el derecho de despedir a sus empleados sin que ellos cobraran indemnización. Lo que cambió a partir de este momento fue que los contratos sin plazo para terminar fueron creados por primera vez, así como la indemnización por despidos.

Solamente más tarde, a lo largo del siglo XX, los contratos de trabajo se asociaron a un status de protección social. Por un lado, los empleadores vieron una ventaja económica en mantener constante parte de la fuerza de trabajo. La racionalización del gerenciamiento de la fuerza de trabajo podria ser una manera de reducir los costos de las empresas. Por lo tanto, era útil formar una fuerza de trabajo estabilizada y no tener que contratar a nuevas personas constantemente.

Por otro lado, por medio de luchas poderosas, el movimiento laboral conquistó a numerosas ganancias sociales, incluyendo una relativa estabilidad en el empleo. Pero, claro, eso también llevó un tiempo. En Francia, muchas veces considerada un centro del movimiento laboral y del Estado de bienestar social, las medidas para proteger a los trabajadores de despidos colectivos fueron introducidas sólo en la década de 1960.

En 1966, fue estipulado que los consejos de trabajadores electos por los empleados deberían ser informados y consultados sobre cualquier plan de reestructuración de las empresas y, en 1969, fueron introducidas medidas para limitar los impactos de la reestructuración, tales como la jubilación anticipada e indemnización por despido. Estas medidas buscaaron orientar al empleador a soluciones que no fueran despidos “directos”.

La idea de un empleo estable y de largo plazo es, de hecho, algo relativamente nuevo cuando analizamos la historia del capitalismo como un todo. Esas medidas sólo fueron posibles denido a la fuerza del movimiento laboral y al fuerte crecimiento económico en las décadas de posguerra. Después que eso se terminó, los empleos estables y de largo plazo en el capitalismo parecían un apéndice de los trabajos temporarios. Hoy, los contratos de trabajo están cada vez menos asociados a la protección social contra las fuerzas del mercado. Los gobiernos y empleadores usan el vocabulario de la “movilidad” y de la “libertad” individual del trabajador para justificar reformas para flexibilizar al mercado de trabajo.

Muchas veces, los sindicatos afirman que los años que siguieron a la posguerra – conocidos en Francia como “Los Treinta Gloriosos” – fueron un período en que el trabajo precario era marginal. ¿Pero el empleo era realmente tan estable en esa época? Los economistas Peter B. Doeringer y Michael J. Piore demostraron que las cosas eran más complicadas y que incluso en sociedades con altos niveles de empleo, ciertos sectores de asalariados no son inmunes a la precariedad. En este análisis, el mercado de trabajo está dividido en (por lo menos) dos segmentos, un mercado de trabajo primario y uno secundario. En el primero, los salarios son más altos y los empleos son calificados, con relativa estabilidad. En este último caso, al contrario, los empleos exigen poca o ninguna habilidad, tienen poca estabilidad y están sujetos a una alta tasa de rotatividad.

La barrera entre estos dos mercados es bastante sólida – y el movimiento entre ellos es relativamente difícil. Sin embargo, algunas industrias son más vulnerables a la precariedad que utras. Por ejemplo, la industria automovilística depende de un patrón de trabajo estacional. En tiempos de crisis, centenas de trabajadores temporarios (generalmente jóvenes y provenientes de familias inmigrantes) pueden ser despedidos de la noche para la mañana, sólo retornando a la fábrica algunos meses después, cuando las ventas y la producción de automóviles estuvieran subiendo nuevamente. Y todos, desde jefes a sindicatos y trabajadores, están acostumbrados a eso.

De la misma forma, nuevas industrias en que los sindicatos son débiles o inexistentes, como el sector de logística, también dependen de una fuerza de trabajo “fluctuante”. A veces, las condiciones de trabajo son tan malas y los salarios tan bajos que los empleadores saben que nadie quedará alli más que algunos meses.

Esta dualidad – algunos teóricos hablan de Balcanizãción, una referencia a la región de los Balcanes – del mercado de trabajo significa que la estabilidad y la precariedad del empleo normalmente coexisten en la economia de mercado. No hay nada fundamentalmente contraintuitivo en esa idea. En Francia, se estima que hoy cerca de 7 millones de personas pertenezcan al mercado de trabajo secundario, de un total de 32 millones de personas que trabajan. Sin sorpresa, esos trabajadores son frecuentemente jóvenes, mujeres e inmigrantes.

Precariedad a lo largo de la historia

La precariedad no es una excepción en el capitalismo, ni es nueva. Diferentes formas de precariedad están presentes a lo largo de la historia. En la década de 1930, un contrato de trabajo no protegia siempre al trabajador contra los despidos en el sector de ventas.

La historiadora francesa Anne-Sophie Beau observa que el Código de Trabajo en Francia sólo se preocupaba con trabajos manuales. Ella muestra que, hasta 1936, los contratos de los trabajadores en el Grand Bazar de Lyon (una tienda de departamentos) podían ser rotos en cualquier momento, sin aviso previo o indemnización. Por lo tanto, dos tipos de empleo coexistieron: los titulares, que se beneficiaban del salario de un mes más ocho días de aviso previo en el caso de despido, y los auxiliares, que eran pagados por día. La precariedad fue limitada, a partir de 1936, por los primeros contratos colectivos, pero no desapareció, dadas las estrategias elaboradas que los empleadores desarrollaron para eludir al derecho del trabajo.

Se puede volver aún más en la Historia y observar otras formas de precariedad. En el siglo XIX, cuando el hierro todavía era central en la economia de ciertas aldeas, los talleres metalúrgicos y las chacras trabajaban juntas. Esto estableció una división entre los muchos trabajadores “externos” – generalmente campesinos empleados sólo en el invierno para tareas simples – y los trabajadores “internos”, como herreros, metalúrgicos y laminadores, que se beneficiaban de un empleo para todo el año por tene un oficio.

Esta división entre trabajadores permanentes y temporarios estuvo presente desde el inicio de la sociedad industrial. La sociedad que nació de la Revolución Francesa no estaba dentro de un simple binarismo entre trabajadores y patrones. En vez de esto, fue establecido un sistema de tercerización o subcontratación en que un trabajador individual contrataba a otros trabajadores – frecuentemente, pero no exclusivamente de su propia familia – para participar de la producción. Por un lado, estaban los fabricantes, con máquinas y materia prima, y, por otro, los trabajadores-emprendedores, que recibían la materia prima y tercerizaban el trabajo para “sus” trabajadores, lo que era realizado en casa o en la fábrica.

Como nos recuerda el sociólogo Claude Didry, este sistema de tercerización existia hacía mucho tiempo – y estuvo muy presente en la industria francesa de minería hasta el final del siglo XIX. Iso es descripto en la famosa novela de Émile Zola, Germinal. Al comienzo de la novela, vemos un capataz (como la persona que tercerizaba a su trabajo era llamada en la industria del carbón) contratar a Étienne Lantier, la protagonista, junto con otras personas para trabajar en la mina. Vemos a lo largo de la novela como el capataz compite con otros capataces sobre el precio del carbón, lo que, a su vez, trae presión sobre los trabajadores y reduce los salarios.

Plataformas Digitales

Las peticiones y huelgas funcionaron para exigir la abolición de la subcontratación – en Francia, fue oficialmente abolida por la Revolución de 1848, pero, como vimos, continuó hasta principios del siglo XX. Hoy, algunas personas trazan paralelos entre esa práctica y los arreglos de trabajo de empresas como Uber, Deliveroo y Amazon. Para empleadores como esos, un contrato formal o informal es estipulado en cada actividad de trabajo (como entrega de comidas, conducción de autos o traducción) a cada día. En el pasado, era el trabajador-emprendedor el que organizaba el trabajo de otros trabajadores. Hoy, este papel es llenado por una plataforma digital.

El hecho de que la precariedad no sea un problema nuevo no significa que no esté creciendo – o que nada puede ser hecho para reducirla. Las luchas de los trabajadores precarios son muchas veces sorprendentes en su determinación, apareciendo donde no esperamos. Esas luchas generalmente son iniciadas sin el apoyo de los sindicatos, pero después terminan encontrando en ellos un apoyo valioso. En Francia, los conductores de Uber primero se organizaron en asociaciones profesionales antes de ingresar en los más variados sindicatos. Lo mismo se aplica a los entregadores, que se sindicalizaron luego de una serie de huelgas. Los trabajadores precarios no son una amenaza para los trabajadores sindicalizados, o de alguna form son separados de la clase trabajadora. En vez de esto, ellos están ayudando a transformar el escenario del sindicalismo.