El reconocimiento facial “falla” y una mujer es detenida en Río de Janeiro “confundida” con una persona que tenía pedido de captura por homicidio y ocultación de cadáver!

En la parte superior del video, a la derecha, donde están las rayitas se activan los subtítulos en español.


 De Bom Dia RJ de la TV Globo, 11 de Julio


Para el experto en tecnología no es tan grave lo que pasó, el sistema tiene un 92 % de aciertos! Supongamos que por ese lugar pasan unas 10 mil personas por día, eso quiere decir que habrá unas 800 personas con Falsos Positivos. Los periodistas hablan, no pueden cuestionar la tecnología, ojalá que él caiga en uno de esos falsos positivos.
Dejo su foto aquí entonces!:

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Fernando Veloso, para quien un 8% de falsos positivos no es tan grave!


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Flávio Fachel de Bom Dia Río de Janeiro….¿Alguna vez ellos sufrirán un “falso positivo”?

Entregador de Rappi se descompone, es ignorado por la empresa, Uber y Samu y muere en São Paulo

Thiago Dias, 33, esperó horas por atención médica en la vereda; Samu [Sistema de Emergencias de la Municipalidad] abrió una investigación sobre el caso

Dhiego Maia
São Paulo

Folha de São Paulo

Thiago no recibió la atención que necesitaba a la misma velocidad en que hacía sus entregas sobre una moto en el tránsito de São Paulo. Y murió.

La historia del entregador aumenta la estadística derivada de los obstáculos a los que están sometidos los paulistanos que necesitan de atención pública de salud en la mayor ciudad de Brasil. También es un retrato de las actuales relaciones de trabajo.

Eran más de las 22 hs. del último sábado (6). De un lado, cuatro amigos reunidos en un departamento de Perdizes (zona oeste) en aquella que fue una de las noches más heladas de este invierno en la capital paulista.

Del otro, el entregador Thiago de Jesus Dias, 33, que tenía la misión de llevar un vino para sus clientes. Thiago trabajaba para Rappi, aplicación de compras y entregas de productos.

El entregador llegó a la dirección ya quejándose de un fuerte dolor de cabeza y sintiendo mucho frio. Su cuadro de salud se agravó rapidamente, recuerda Ana Luísa Ferreira Pinto, abogada del área de derechos humanos. “Él ni llegó a entrar en el edificio. Se cayó en el piso, estaba con el cuerpo endurecido y se quejaba del frio”, dijo la abogada.

Alli, en la vereda, Ana y sus amigos abrigaron a Thiago con frazadas, le dieron agua y le prestaram una primera atención a la víctima. Aún conciente, él le entregó su celular a Ana. Le pidió que avisara a Rappi que estaba descompuesto y no haria las próximas entregas programadas.

La abogada avisó. Y recebió la siguiente orientación. “Entramos en contacto con Rappi que, sin ninguna sensibilidad, nos pidió que nos diésemos de baja en el pedido para que ellos consiguieran avisarle a los próximos clientes que no recibirían sus productos en el horario previsto”, dijo.

El su última destello de conciencia, el entregador apretó la mano de la abogada y balbuceó el nombre de su hermana, Daiane. “Yo sólo pedia una cosa en aquel momento: Thiago, quedeate con nosotros, por favor”, afirma.

El grupo se dividió entre llamadas a los servicios públicos de emergencia. en la Policía, escucharon que necesitaban comunicarse con el Cuerpo de Bomberos.

En la central de atención del Cuerpo de Bomberos, fueron informados que el suceso había sido abierto, pero que el rescate, en este caso específico, deberia ser hecho por el Samu (Servicio de Atención Móvil de Urgencia).

En el Samu, organismo bajo la responsabilidad de la gestión Bruno Covas (PSDB, alcalde de São Paulo), escucharon de un recepcionista que “el suceso había sido abierto, pero que no había previsión de la llegada del equipo”.

En una nota reciente publicada por el diario Agora, del grupo Folha, se mostró que 67% de los llamados de socorro al Samu en la capital paulista presentan “grandes atrasos” en las atenciones.

Otra nota de Folha, mostró que los equipos del Samu están atendiendo menos llamadas.
En abril, la reducción llegó al 22%, cerca de un mes después del cierre de bases y la consecuente reubicación de equipos hacía otras direcciones.

En el caso de Thiago, el Samu no apareció. Eç entregador ya agonizaba y, luego de la crisis de dolor, se había orinado en la propia ropa. En ese momento, él estaba esperando hacía 1h30 desde la primera llamada hecha a los organismos de rescate, cuenta la abogada Ana.

Sin respuestas del servicio público, Ana resolvió avisarle a Daiane sobre lo que había pasado con su hermano. Daiane, que realiza trabajos domésticos de 30 años, cruzó buena parte de la zona oeste de la capital dentro de un auto de Uber para llegar hasta Perdizes. Ella, la madre, los tres hermanos (incluyendo Thiago) viven en una casa de tres pisos en Pirituba.

El desplazamieno entre los dos barrios lleva al menos 50 minutos en auto —eso cuando el tránsito coopera. Al llegar al lugar, Daiane se desesperó. “Mi hermano no hablaba, estaba en el piso y no presentaba ninguna reacción”, dijo.

Ella queria retirar al hermano de alli de cualquier manera. Fue cuando pensó que podria transportarlo también en un segundo auto de Uber hasta un hospital.

La llegada del conductor de Uber, sin embargo, sólo empeoró la situación. Cuando lo vió a Thiago ya en el asiento de atrás con la ropa empapada en orina, el conductor se negó a hacer el viaje alegando que el entregador “ensuciaria a su auto”. “Le dije que aquello era omisión de socorro, un delito. Pero él canceló el viaje”, dijo Ana.

Thiago sólo salió de alli porque, en ese mismo instante, su mejor amigo llegó en auto para prestarle ayuda. Ya en el vehículo del amigo, el entregador fue llevado a las apuradas al Hospital de Clínicas.

En el hospital administrado por la Universidad de São Paulo, los problemas continuaron. Un agente de seguridad obstaculizó la entrada del auto que transportaba a Thiago porque la unidad sólo recibe pacientes llevados en ambulancia. “Tuvimos que burlar al sistema. Aprovechamos que una ambulancia estaba entrando, fuimos atrás de ella y conseguimos llevar a mi hermano hasta la entrada”, dijo Daiane.

La doméstica todavía necesitó buscar a una camilla disponible y llevar a su hermano a la sala de emergencia. Ella recuerda que el reloj marcaba 2h cuando recibió el primer diagnóstico: Thiago sufrió un ACV (accidente cerebral vascular).

Alrededor de las 4h, el cuadro de salud del entregador empeoró y él fue transferido a una UTI (Unidad de Terapia Intensiva). “Yo conversé con él, vi una lágrima cayendo de sus ojos. Parecia que entendia todo. Fue nuestra despedida”, dijo Daiane.

A las 10h del domingo (7), la familia recibió el segundo diagnóstico: Thiago estaba con sospecha de muerte encefálica. Sin esbozar ninguna reacción, el cuadro se confirmó al día siguiente. El entregador murió a las 9h35 del lunes (8).

La familia donó las corneas, el hígado y los riñones. El cuerpo de Thiago fue enterrado el martes (9) en el cementerio Dom Bosco, en Perus (zona norte).

El entregador de Rappi dejó tres hermanos, la madre, el padre, su hija Brenda, 6.

Thiago amaba andar en moto desde adolescente y planeaba reformar el tercer piso de la casa, donde vivía con la madre, para construir un canil para sus dos perras Kiara y Giulia.

Era considerado un bromita incorregible, dijo Daiane. “Perdimos a nuestro gran humorista, quien sólo nos hacía reir”, afirma.

Brenda, hija única de Thiago, es quien consuela a la familia ahora. Siempre que sale a jugar en el patio de casa, señala con el dedo hacía el cielo y avisa: mi papá se transformó en una estrella, que ahora cuida de mi allá arriba.

El Hospital de Clínicas fue cuestionado sobre el hecho de haber obstaculizado la entrada de Thiago en el sector de emergencia y dijo, por medio de la asesoria de prensa, que las imágenes de las cámaras mostraron que el vehículo que transportaba al entregador demoró tres minutos para entrar en la unidad.

EL OTRO LADO

Rappi dijo que lamenta la muerte de Thiago de Jesus Dias e informó que está buscando mejorias en sus procedimientos.

“La empresa está desarrollando un botón de emergencia, que estará disponible dentro de la aplicación de los entregadores, por medio del cual ellos mismos podrán optar por accionar directamente al soporte telefônico de Rappi o a las autoridades competentes”, dijo la empresa.

El servicio, según Rappi, podrá ser usado por sus entregadores en situaciones relacionadas a la salud o a la seguridad.

El Samu dijo que el llamado de Thiago llegó hasta su central a las 22h15 del sábado, como dolor de cabeza y clasificado con una prioridad meédiana, recibiendo monitoreamiento a distancia hasta ser cancelado con la información de que el paciente había sido retirado en un auto particular.

El organismo resaltó que abrió un procedimiento para verificar todas las circunstancias que involucran la atención de Thiago y, luego de su conclusión, la dirección del servicio dijo que adoptará las medidas cabibles.

La Secretaria de Seguridad Pública informó que la Policia no registró ningún pedido de rescate para Thiago. La cartera de la gestión Doria (PSDB, Gobernador del Estado) dijo que analizó los llamados recibidos por la Policía la noche del último sábado (6) y no encontró la dirección informada por los solicitantes.

El Cuerpo de Bomberos, por medio de su asesoria de prensa, también negó haber recibido las llamadas.

Dijo que en el caso del entregador, es el Samu el responsable por la atención. “Casos clínicos son de responsabilidad del Samu. Los bomberos atendien eventos de traumas y accidentes”, afirmó.

Buscada durante este jueves (11) por Folha, Uber no se manifestó sobre el comportamiento de su conductor y sobre los procedimientos de la empresa en casos como este.

Para la abogada Ana Ferreira Pinto, el caso no quedará impune. “Sucedieron una serie de negligencias. Y eso necesita ser evitado. Ya me puse a disposición de la familia para no dejar la muerte de Thiago en vano”, dijo.


Nota de la Orden de los Abogados de Brasil-São Paulo [OAB-SP, como Colegio de Abogados de Brasil, filial São Paulo]:

Causó bronca y consternación la muerte de Thiago de Jesus Dias, de 33 años, entregador de la empresa Rappi, aplicación de compra de productos, en la madrugada del último domingo (07/07), en São Paulo.

Él se descompuso, luego de hacer una entrega en un edificio en el barrio de Perdizes. Ayudado por vecinos del lugar, fue practicamente ignorado por Rappi, para la cual prestaba servicios. Su atención fue empujda de la Policía a los bomberos y de estos al Samu, que no envió la ambulancia para socorrerlo. Luego de tener su transporte negado por un conductor de Uber, fue transportado en el auto de un amigo, que tuvo dificultades para entrar con él en la Guardia del Hospital de Clínicas.

Diagnosticado a las 2h de la madrugada del domingo como habiendo sufrido un ACV, Thiago falleció alrededor de las 10h de la mañana.

La Comisión de Derechos Humanos de la OAB-SP se solidariza con la familia de Thiago, consternada por la tragedia. Al mismo tiempo, alertamos y lamentamos por las graves consecuencias para el derecho a la vida causadas por una coyuntura sociopolítica marcada por el acelerado desmonte de políticas públicas sumada, concomitantemente, a la amplia fragilización de las relaciones de trabajo. Aunque no se pueda afirmar que la atención adecuada preservaria a la vida de Thiago, es verdad que se le habría ahorrado un inmenso sufrimiento y dolor.

Globo

Entre la basura psíquica digital y la censura en Internet en el documental “The Cleaners”


El documental “The Cleaners” sin subtítulos Al final de esta entrada el enlace para acceder al documental doblado al español.


Cine Gnosis

Facebook, Google y Twitter, así como las empresas de tecnologia en general, pasan una imagen de ser “limpias”. Pero así como la basura electrónica es enterrada lejos de nuestros ojos en países africanos, empresas tercerizadas esconden la basura psíquica de las redes sociales. El documental “The Cleaners” (2018) acompaña a los trabajadores tercerizados de Manila (Filipinas) que hacen la moderación de los contenidos de las redes sociales: vídeos terroristas, automutilación, pornografia infantil y suicidio en vivo son sometidos al código binario “excluir/ignorar”. Una basura psíquica tan tóxica que muchos funcionarios se matan o se alejan por serios transtornos psíquicos. Pero también la tercerización de los servicios de moderación se torna una forma secreta de censura y filtrado de la realidad, modelando a nuestra percepción del mundo de acuerdo con los propósitos de las gigantes del Valle de Silicio. Con la tercerización, ellas terminan eximiéndose de cualquier responsabilidad, sea legal, política o humana.

Para el ingeniero de computación e insider del Vallle de Silicio, Jaron Lanier, las gigantes Facebook, Google y Twitter tienen una agenda tecnológica muy clara: alcanzar un punto de singularidad tal que Internet se transforme en una entidad autónoma, sensible, omniciente y omnipotente.

Si esta hiper Inteligencia Artificial fuese creada por seres humanos a nuestra imagen y semejanza, ciertamente llevará consigo no sólo a nuestro intelecto. Esta singularidad tecnológica también cargará dentro de si a nuestro id, el magma del inconciente con todas nuestras pulsiones, deseos, fantasias. Pero también toda la sombra psíquica: pesadillas, perversiones, violencia e impulsos instintivos más nefastos y autodestructivos.

Y, manteniendo esta especie de versión extendida y autónoma de nuestro aparato psíquico, esta hiper Inteligencia Artificial deberá obligatoriamente contar con instancias de superego – formas de reprimir, denegar o, simplemente, excluir de la conciencia esta lava que sube del volcán del inconciente.

Un servicio que debe ser secreto y anónimo, porque es sucio y, muchas veces, inmoral. Al final, así como creamos la mejor imagen nuestra incluso en nuestras relaciones con los otros, esta hiper IA también va a querer mostrar su mejor lado para los usuarios: la hiper IA existe para que cada uno comparta sus mejores sentimientos y experiencias con los otros en cualquier punto del planeta.

Esta instancia secreta del superego digital de las gigantes del Valle de Silicio ya existe: son los “cleaners”, empresas tercerizadas para hacer la moderación de los contenidos de Facebook, Youtube y Twitter. En general, con sedes en lugares pobres y periféricos como en Manila, Filipinas.

Para los candidatos a este trabajo, cuenta el glamour de trabajar en empresas de tecnologias en edificios posmodernos espejados y un sueldo superior al promedio de un país pobre. Pero el costo psíquico de asistir en promedio 25 mil fotos y vídeos por día, para juzgar si debe ser ignorado o excluído, es alto: depresión, suicídio o apatia emocional.

Pero, se consideran importantes, pués son moderadores que protegen la sociedad de ver posteos de crímenes, contenido sexual impropio y discursos de odio. Por lo menos, es lo que es inculcado en las cabezas de estos empleados durante el entrenamiento.

El Documental

Es sobre este tema que trata el documental The Cleaners (2018), dirigido por los cineastas, ensayístas y músicos alemanes Hans Block y Moritz Riesewieck y con producción ejecutiva de los brasileños Fernando Dias y Maurício Dias.

Bajo la apariencia que las gigantes tecnológicas crean de que todo el contenido de las redes son monitoreados automáticamente por algoritmos, machine learnings o motores de búsquedas, las empresas como Facebook esconden, por medio de la tercerización, de que quien en verdad hace este trabajo sucio (que muchas veces implica en censura política) son empresas tercerizadas en regiones periféricas del centro tecnológico del planeta.

Pero el documental presenta un cuadro todavía más preocupante: en un contexto actual de ascensión de las fake news, burbujas virtuales, escándalos de invasión de privacidad de la información como en el caso Cambridge Analytica y la polarización política mundial, podríamos pensar que estos gigantes de Internet emplean a ejércitos de especialistas altamente entrenados para actuar como guardianes de nuestras sensibilidades.

Pero The Cleaners muestra que no es bien así: son personas comunes, que pasan por un rápido entrenamiento y que tendrán que trabajar sólo con las opciones “ignorar”/”excluir”, sometidos a una jornada diaria de miles de fotos y vídeos de pornografia, violencia, muertes y suicidios, muchas veces en; vivo.

En cuestión de segundos, tendrán que descubrir las complejidades de, por ejemplo, la diferencia entre pornografia y una caricatura política de Trump desnudo, o hacer el juicio sobre libertad de expresión y discurso de odio. Decisiones editoriales sutiles y altamente contextuales que deben ser tomadas en cerca de ocho segundos!

The Cleaners se inicia mostrando el perfil sociocultural de un grupo de moderadores de la región de la capital de Las Filipinas, Manila. Los seguimos en sus trayectos de casa al trabajo – familias pobres que dependem del sueldo del moderador.

Muchos de ellos revisan en la basura para reciclar y ganar algunas monedas. La ironia es que “los cleaners” son la elite local que estudió para huír de la basura física. Para después sobreviver revisando la basura psíquica de Internet.

Ellos son anónimos y escondidos a propósito por camadas de empresas tercerizadas por las gigantes del Valle de Silicio. Esta es una ironia más del documental: las empresas de tecnologia tienen la imagen de ser “limpias” por desarrollar una tecnologia “no contaminante”. Pero, así como la basura electrónica altamente contaminante de baterias y componentes electrónicos son enterrados en containers en países africanos, de la misma forma el trabajo sucio de revisar la basura psíquica tóxica es tercerizada por empresas de países del tercer mundo o periféricos.

Muestra como una moderadora católica fundamentalista excluye todo y cualquier desnudo, independiente del contexto, lenguaje o propósito.

Mientras esta fundamentalista considera a su sufrimiento un sacrificio necesario en la lucha bíblica del Bien contra el Mal, otros moderadores no aguantan: o se matan (como en el caso de un empleado que se ahorcó frente a su laptop), o presentan su renuncia, llevando consigo serios transtornos psíquicos. Claro que la estrategia de tercerización del Valle de Silicio también es una forma de eximirse de toda y cualquier responsabilidad por los daños ocupacionales.

Censura secreta

Pero todo esto sólo es el comienzo. The Cleaners describe como esta tercerización de los moderadores se transforma en un tipo secreto de censura contra los usuarios de todo el planeta – más que eso, los moderadores involuntariamente terminan modelando a la propia realidad a nuestro alrrededor.

Por ejemplo, la icónica foto de la Guerra de Vietnam (mostrando a una niña desnuda caminando en un camino, con el cuerpo quemado por Napalm) jamás seria publicada en las actuales redes sociales. Aquella foto de 1972, con un impacto suficiente para aumentar las protestas por el fin de la guerra, hoy seria “excluída” – un pequeño ejemplo de como lo real es filtrado por estas empresas, censurando noticias bajo el pretexto de bloquear “contenidos extremos u ofensivos”.

Pero, al mismo tiempo que excluye noticias sobre el mundo real, por otro lado premia feeds de discursos de odio y selfies de extremistas para recaudar más likes  y que sean compartidos.

Paradojalmente, de tanto ver violencia, muchos moderadores se tornan apáticos e indiferentes al discurso de odio. Como en la onda de racismo y genocidio en Mianmar (antigua Birmania) contra la minoria Rohingya – videos de palizas, violaciones colectivas e incendios son ignorados. Principalmente debido a una contradicción interna del propio servicio de moderación: si los moderadores cometen errores, son castigados. Pero si ellos no permiten exhibir lo suficiente a estas imágenes extremas durante su turno, también están en apuros.

Acuerdos con gobiernos de extrema derecha

En The Cleaners son revelados acuerdos de las gigantes de Internet con gobiernos de extrema derecha, como en el caso de la misma Filipinas, bajo el gobierno de Rodrigo Duterte – incentivador de escuadrones de la muerte para matar a miles de personas asociadas al tráfico de drogas, además de decirse “curado” de hacerse gay.

Posts de fotos y vídeos de las matanzas policiales y de milicias son excluídas poe los moderadores (para no perjudicar a la imagen del Gobierno), mientras videos pornográficos de una banda de rock de strippers que apoya explicitamente a Duterte son liberadas.

En estética cyberpunk, figurando la ciudad de Manila y las empresas de tecnologia en escenarios que recuerdan a la película BladerunnerThe Cleaners pinta un retrato sombrio de como este paradigma da tercerización tecnológica y de relaciones laborales está arruinando a la propia democracia – empresas poderosas cinicamente no se responsabilizan por nada, como lo presenta el documental: vemos a sesiones en el Congreso donde senadores cuestionan a CEOs de Facebook, Twitter y Google, en las que huyen de cualquier responsabilidad, simplemente diciendo que algunas decisiones de estas empresas de moderación pueden ser “tristes”.

Esos CEOs (y sus propios multimillonarios empleadores) pueden no responsabilizarse por nada o darse aires de sorprendidos. Pero el tema es que, así como en los casinos de Las Vegas, quien banca al juego nunca pierde – todos los “errores” de estas pequeñas empresas prestadoras de servicios siempre benefician a la elite del Valle de Silicio.

Esta mínima constatación ya seria suficiente para encuadrar legalmente a estas empresas.


Si quiere ver al documental “The Cleaners”

acá dejaron una versión doblada al español

La filosofía de la Low-Tech: una conversación con Kris De Decker

Never Apart

Estoy en una casa de campo a la que no se puede acceder a través de la ruta, sin conexión a la red eléctrica, sin sistema de alcantarillado y sin agua corriente. En cambio, tenemos un pequeño bote auxiliar, un viejo panel solar instalado en la década de los 90s, un baño que hace compost y un pequeño filtro que bombea el agua del lago. Y todo funciona realmente bien. Pero hay algunos inconvenientes.

Esta mañana, estaba en el techo, sosteniendo dos teléfonos inteligentes y un iPad, girándolos en diferentes direcciones para obtener alguna señal de celular. Me moría de hambre por datos. Cuando aparecieron esas dos barras mágicas, rápidamente intenté iniciar sesión en Facebook, pero no se cargaba.

Pero realmente no necesitaba Facebook. Estaba tratando de leer un artículo de solar.lowtechmagazine.com. Cuando escribí la URL en mi navegador, se cargó casi de inmediato. Lanzado a principios de este año, el sitio es 10 veces más pequeño que un sitio promedio en WordPress. Y se ejecuta en un panel solar en un apartamento en Badalona, ​​España.

Sr. Lowtech

La oficina de Kris De Decker está fuera de la red. En su balcón hay instalados varios paneles solares, que alimentan su computadora portátil, así como una maqueta de un tren justo al lado de su escritorio (más adelante hablaré sobre el tren). Es el editor y autor principal del Lowtech Magazine, que ha sido su pan con manteca durante casi 12 años.

Puedes imaginar algunas de las respuestas de Kris. “A veces recibo este comentario de los lectores: ‘sí, pero, estás usando Internet, ¡qué irónico! ¡El Sr. Lowtech está utilizando una Internet de alta tecnología para decirle al mundo que critique al progreso tecnológico! “. Pero en lugar de ignorar este tipo de comentarios sarcásticos, Kris los toma muy en serio. “Siempre trato de practicar lo que predico, principalmente porque es una posición para investigar muy interesante. Tienes que vivir lo que escribes. Así que decidí desconectar a mi oficina”.

Ese conocimiento lo llevó, eventualmente, a construir un sitio web con energía solar con la ayuda de Marie Otsuka, Lauren Traugott-Campbell, quienes eran estudiantes de la Escuela de Diseño de Rhode Island, y Roel Roscam Abbing, una artista que vive en Ámsterdam. El sitio web es sorprendente y estéticamente agradable. Esto se debe en gran parte a las imágenes “interpoladas”, una forma de reducir las imágenes a 1 bit, reduciendo en gran medida la memoria que ocupan, su tiempo de carga y, por lo tanto, su uso de energía. Esta herramienta de visualización de imágenes se desarrolló por primera vez para los primeros sitios web, pero desde entonces en gran medida ha sido olvidada.

Resulta que la filosofía low-tech de Kris, “si quieres una solución para un problema, dale una mirada al pasado”, también se aplica a la construcción de un sitio web con energía solar. “Descubrí que lo mismo vale para internet. “Si deseas abordar el problema del uso de energía de Internet, que se está convirtiendo en un problema realmente enorme, simplemente mira la historia del diseño web y verás dónde comenzó a hacerlo mal”.

Pero eso no era suficientemente, al parecer,  low-tech. Claro, el sitio web de Kris puede soportar un corte de energía o el cierre de las granjas de servidores del mundo. Pero, ¿qué pasa si el sol deja de brillar en Badalona y su batería se agota? Así que Kris se puso a trabajar para desarrollar un sitio web aún más low-tech: un sitio web impreso, es decir, “un libro“. “Esa es realmente la forma más low-tech de un sitio web”, dice Kris. “Por supuesto, solo gracias a Internet puedo venderlo y la gente me conoce, pero la razón por la que volvemos al papel es porque aún tiene sus beneficios únicos: no desaparece si no hay energía”. . ”Hoy, mientras escribo este artículo, puedo ver que la batería que ejecuta al servidor del sitio web está al 15%. Cuando se cae, o cuando ya no recibo señal en mi teléfono, solo puedo tomar al libro, publicado este año, que me aseguré de llevar a la casa de campo para cuando no pudiera molestarme en subir al techo.

¿Qué significa realmente “low-tech”?

Pero, ¿qué es “low-tech”? A pesar de haberlo pensado durante más de una década, Kris no tiene una respuesta clara. “No soy un filósofo. Muestro cosas en ejemplos muy concretos, y solo puedo explicar la low-tech con ejemplos ”. Entonces él me da un ejemplo. “Si pones mi computadora portátil y mi máquina de escribir una al lado de la otra, y preguntas, ¿cuál es high-tech, y cuál low-tech? Bueno, eso es obvio. Pero cuando pones la máquina de escribir al lado de una pluma, entonces obviamente una máquina de escribir de high-tech. Y si lo piensas yendo cada vez más para atrás, bueno, entonces estás escribiendo en la arena. Lo que hoy es baja low-tech no será low-tech mañana. Es un concepto completamente relativo “.

En cierto modo, hablar de low-tech es más una posición crítica. “La low-tech cuestiona principalmente la idea de que ‘más tecnología siempre es mejor'”. Muchas de las soluciones propuestas se basan en agregar más y más complejidad. “Mira lo que estamos tratando de hacer con los autos”, dice Kris. “El coche está creando problemas, así que hacemos coches eléctricos. Agregamos capas y capas de complejidad, al hacer que sea sin conductor, poniéndole aún más infraestructura a su alrededor … eso no va a resolver el problema. Solo va a empeorarlo. Introduces más complejidades, después necesitas reparar más “.

 La dictadura del presente

Para tener una mejor idea de lo que Kris quiere decir con low-tech, es mejor navegar por el sitio web. Durante los últimos doce años, Kris ha reunido ejemplos tras ejemplos de tecnologías improbables que las personas usaron hace siglos, que, si las usamos ahora, podrían resolver muchos de nuestros problemas. Pase algún tiempo revisando los archivos de la revista Lowtech, y te da una sensación de abrumadoras posibilidades, pero sin la dulzura de aspartame de las promesas de alta tecnología de los Elon Musks de este mundo.

Kris me dirige a la entrada sobre el canal de barcos trolley. Comunes en la Europa occidental a principios del siglo XIX, a menudo con muchas variaciones locales, estos eran barcos —de carga o de pasajeros— impulsados ​​por líneas de electricidad que circulaban por encima de los canales, como los trolebuses actuales. “Cuando los descubrí, pensé, no, esto no puede ser cierto, esto es una broma. Todo el mundo está hablando de coches eléctricos en estos días. Pero estos son mucho más inteligentes y más sostenibles, porque no necesitan batería “.

Cuando se les presentan ideas como estas, las personas a menudo responden que no son prácticas, que no se pueden hacer a escala. Pero Kris señala que los sistemas de trolebuses solían estar en todas partes. El canal de barcos trolley recorría sólo miles de kilómetros en sus días. “La gente está convencida de que los autobuses diésel son mejores, porque no necesita de líneas eléctricas. Pero, sí, el problema es que básicamente joden al planeta. Si lo piensas un poco más, algunas líneas eléctricas sobre tu canal podrían ser mejores “.

Construyendo un mundo diferente

Cuando Kris se toma un descanso en el trabajo, a menudo comienza a juguetear con la maqueta de la línea ferroviaria detrás de su escritorio. No es solo un juego de trenes: funciona con paneles solares y está conectado a una mini fábrica de vapor. “Solo corre cuando el sol brilla. Pero Adriana piensa que es muy feo.

El tren de juguete no es (solo) un pasatiempo de la infancia llevado a una obsesión adulta poco saludable. Es principalmente una fuente de inspiración. Cuando lo configuró por primera vez, Kris se dio cuenta de que podía determinar la velocidad del tren moviendo el panel solar dentro o fuera del sol. “Fue una idea muy importante porque significa que se puede aplicar la energía solar y eólica completamente sin almacenar energía. Si te adaptas al clima, si aceptas el hecho de que el tren solo viaja cuando el sol brilla, todo sigue funcionando de todos modos “.

¿La gente realmente lo aceptaría? Kris está de acuerdo en que sería muy diferente al mundo de hoy, pero comenta que ya hacemos muchas cosas dependiendo del clima. “Si practicas windsurf, sales cuando hay viento. Si te gusta ir a la playa, vas cuando hay sol. Si nieva entonces vas a esquiar. Hacemos cosas muy diferentes en invierno que en verano. La agricultura está totalmente basada en las estaciones ”.

Kris señala la importancia de tener una comprensión de la historia. Nuestra capacidad para desligarnos del clima, como construir colinas de esquí de 25 pisos en medio del desierto, como lo ha hecho la gente en Dubai— es en realidad muy reciente y de corta duración. “Estamos en una situación muy inusual que es muy anormal, donde podemos hacer todo lo que queramos, donde tenemos una fuente de energía temporal que nos permite hacer lo que queramos, y siempre que lo deseemos. Y si te vuelves adicto a eso, estás en problemas. Debido a que, después, la resaca va a ser más difícil, y luego el síndrome de abstinencia no va a ser bueno “.

Extremadamente online

Pienso en la vida en la cabaña. Vengo aquí, no porque odie a la tecnología o porque quiero escapar de la sociedad. Como muchas personas que conozco, a veces me parece necesario limitarme. Los amigos suelen cerrar sus cuentas de Facebook, deshacerse de su teléfono o pasar tiempo en el campo, donde la vida es más manejable. Muchos directores ejecutivos de Silicon Valley no les permiten a sus hijos usar redes sociales— saben, más que nadie, lo adictivos que son sus sitios web. Una de las razones principales por las que el uso de la energía en Internet sigue creciendo, dice Kris, es porque estamos más a menudo online. Se pregunta: “¿Por qué no tenemos sitios web que tengan horario de cierre, o como el mío, que depende del clima? Entonces podrías decir, ‘oh, bueno, no está tan mal, puedo volver más tarde’ “.

El sitio web con energía solar, hasta su diseño, fue construido para ilustrar la infraestructura que lo alimenta. “Tenemos la idea de que todo está en las nubes, que no es físico. Pero es tan físico como todo lo demás. Por eso hay un medidor de batería en tu cara cuando estás leyendo. El sitio web quiere mostrarte: así es como funciona ”.

Un pie en el pedal del freno.

El momento presente tiene mucho ímpetu. “Sabemos que viene una curva muy cerrada, pero ni siquiera estamos frenando, estamos acelerando”, dice Kris, cerca del fin de nuestra conversación. “La gente piensa que acelerar es la forma de saltar por encima de la curva y aterrizar al otro lado de la montaña o algo así. Bueno, supongo que nunca lo sabes.

Pero, si hay algo que Kris ha aprendido, es que la historia nos muestra que generalmente no aterrizamos de una sola pieza. “Si inviertes en el mercado de valores, te dirán que ‘el desempeño del pasado no es una garantía para el futuro’. No es porque compres acciones que subieron, que seguirán subiendo. Lo mismo ocurre con la tecnología. La gente también dice: “encontraremos algo más, encontraremos otra fuente de energía”. Pero no hay garantía de que lo encontraremos. E incluso si encontramos esa nueva fuente de energía, entonces estaremos completamente muertos “.

El sitio web de Kris con energía solar se ejecuta completamente en un dispositivo electrónico más pequeño que un smartphone. Pero las ideas que puedes encontrar en él son grandes. El tren de la civilización avanza a toda velocidad. Tal vez estas ideas puedan inspirarle a algunas personas a aplicar un poco de presión en el pedal del freno.

Cuando termine de escribir este artículo, tendré que volver a subir al techo para enviarlo a mi editor. Pero realmente no me importa.

Aaron Vansintjan escribe sobre ecología, política, y ciudades y vive en Montreal, Canada. Twittea en  @a_vansi.

Amazon está vigilando

Will Oremus

El gigante de Internet está cableando los hogares, vecindarios y ciudades con cámaras y micrófonos, y está impulsando a los servicios de inteligencia de la nación.

¿Estamos seguros de que podemos confiar en esto?

Ir al perfil de Will Oremus
Will Oremus
27 de junio

Cuando piensas en Amazon, podrías pensar en comparar los precios antes de hacer una compra desde el sofá, comprando exactamente lo que quieres, por menos de lo que pagarías en la tienda. Es posible que pienses en una persona entregándote un paquete en tu puerta, justo a tiempo, y cómo, si hubiera algo malo, puedes devolverlo para obtener un reembolso completo. Podrías pensar en pedirle a Alexa que reproduzca una canción o un programa de televisión o que encienda las luces, y maravillarte de cómo funciona todo ( generalmente ). Podrías pensar en un descuento para los miembros Prime en los aguacates de Whole Foods, que Amazon adquirió en 2017.

La reputación de Amazon de servir a sus clientes con precios bajos y una eficiencia despiadada podría ayudar a explicar por que, en una encuesta tras otra, la compañía con sede en Seattle se ubica como la marca más valiosa de los Estados Unidos, es decir, la más querida . Un estudio reciente descubrió que Amazon es la segunda institución con mayor confianza de todo tipo en los Estados Unidos, por delante de Google, la policía y el sistema de educación superior, y que solo está detrás del ejército de los Estados Unidos. En un momento en que una interminable cadena de escándalos sobre privacidad y las elecciones ha dejado a la reputación de Facebook en ruinas, y Google se ha visto afectada por la radicalización de YouTube y los problemas de moderación de contenidos, Amazon está más fuerte que nunca.

Pero la imagen pública de Amazon como un “almacén de todo” alegremente confiable oculta el enorme y secreto gigante en que se ha convertido, y como los productos que está construyendo hoy podrían erosionar nuestra privacidad no solo online sino también en el mundo físico. Aun cuando las compañías tecnológicas rivales vuelven a evaluar sus prácticas sobre los datos, reconsiderando sus responsabilidades y pidiendo nuevas  regulaciones, Amazon está duplicando los dispositivos de vigilancia, renunciando a la responsabilidad por el uso de su tecnología y descartando las planteadas por académicos, medios de comunicación, políticos y sus propios empleados.

“Todos esperamos que no estén haciendo un panóptico”, dice Lindsey Barrett, abogada del Georgetown Law’s Institute for Public Representation [Instituto de Derecho de Georgetown Para La Representación Pública]. El mes pasado, el instituto, que asesoraba a un grupo de 19 grupos de vigilancia, pidió a la Comisión Federal de Comercio que investigue a Amazon por supuestas violaciones de la ley federal que protege a la privacidad online de los niños. Entre otras preocupaciones, encontraron que el altavoz inteligente de Amazon Echo Dot Kids Edition retenía las grabaciones de voz y los datos personales de los niños incluso después de que los padres trataron de eliminarlas. Amazon culpó, al menos por parte del problema, a un error de software, que dice que ya se ha solucionado.

Si bien el resultado de ese caso aún está por verse, la queja representa solo la punta del iceberg. El Amazon de hoy opera enormes franjas de la internet pública; utiliza inteligencia artificial para procesar datos de muchas de las compañías e instituciones más grandes del mundo, incluida la CIA; rastrea los hábitos de compra de los usuarios para crear perfiles detallados para hacer publicidad dirigida; y vende parlantes y pantallas conectados a la nube y alimentados por Inteligencia Artificial [IA] para nuestros hogares. Adquirió una compañía que fabrica enrutadores Wi-Fi de malla que tienen acceso a nuestro tráfico de Internet privado. A través de su filial Ring, está colocando cámaras de vigilancia en los timbres de millones de personas e invitándolos a compartir las imágenes con sus vecinos y la policía en una red social enfocada contra el delito. Está vendiendo sistemas de reconocimiento facial a policías y empresas privadas.

“Amazon está esencialmente vendiendo miedo”.

El Amazon del mañana, tal como se describe en las patentes, las ofertas contractuales y los materiales de marketing, podría ser aún más omnipresente. Imagina cámaras en el timbre de la puerta tan ubicuas que no puedes caminar por una calle sin dispararle alertas a tus vecinos y a la policía. Imagina que estas cámaras tienen sistemas de reconocimiento facial incorporados, y pueden trabajar juntas como una red para identificar a las personas consideradas sospechosas. Imagina a las cámaras de vigilancia Ring en automóviles y drones que hacen repartos, los monitores para los bebés Ring en jardines martenales y los dispositivos Amazon Echo en todas partes, desde escuelas hasta hoteles y hospitales. Ahora imagina que todos estos altavoces y pantallas alimentados por Alexa pueden reconocer tu voz y analizar tus patrones de habla para saber cuándo está enojado, enfermo o considerando una compra. Una solicitud de patente de 2015 informada la semana pasada por el Telegraph describió un sistema que Amazon denominó “la vigilancia como servicio”, que parece ser un término adecuado para muchos de los productos que ya venden.

Detrás de todo está una compañía cuyos líderes a menudo ven a las preocupaciones sobre la privacidad como exageradas, a la disidencia interna como insignificante, y al potencial de abuso de las tecnologías de Amazon como un problema de otras personas.

“El hecho de que la tecnología pueda ser mal utilizada no significa que debamos prohibirla y condenarla”, dijo Andy Jassy, jefe del negocios en la nube de Amazon, en la Code Conference [Conferencia sobre Programación] a principios de este mes. Sugirió que prohibir los sistemas de reconocimiento facial, que pueden ser potentes herramientas de vigilancia pero que tienden a discriminar a las personas de color, sería similar a prohibir el correo electrónico o los cuchillos: dos ejemplos de tecnologías, una nueva y otra muy antigua, que también podrían emplearse para el bien o para el mal, él declaró: “Podrías usar un cuchillo de una forma encubierta”.

Todo lo que Amazon está construyendo, hay que decirlo, tiene el potencial de ser utilizado para siempre. Sus cámaras en los timbres pueden atrapar a piratas del porche; su software de reconocimiento facial puede ayudar a las autoridades a localizar a sospechosos; Alexa puede ser útil en la casa de muchas maneras (generalmente ). Pero al juntar las piezas, los ojos y oídos conectados en la nube de la compañía pueden adquirir una dimensión orwelliana que hace que Facebook y Google, las dos compañías tecnológicas que tienden a aparecer más en los temores sobre la privacidad de los consumidores, parezcan, al compararlas, modestas.

Orejas en el living

Comencemos con los dispositivos de la compañía que funcionan con Alexa, como Amazon Echo, Echo Dot y Echo Show, que se han convertido en un elemento básico de los hogares inteligentes. Colocan micrófonos que siempre están conectados a Internet y, en algunos casos, cámaras dentro de tu cocina, living o dormitorio. Para los paranoicos, esto solo podría ser una razón para evitarlos: ¿arriesgarse a abrir un portal permanente entre Internet y los espacios más íntimos de tu familia?

Pero más de 100 millones de compradores lo han abrazado, confiando en que Amazon guarde sus registros en el proceso. Amazon dice que los dispositivos Echo solo comienzan a grabar cuando escuchan una palabra de activación predefinida, como “Alexa”. Desafortunadamente, el sistema está lejos de ser infalible: casi todos los usuarios de Alexa han sido tomados por sorpresa cuando los dispositivos detectan la palabra de alerta y de repactiva. Alexa a menudo recoge y almacena fragmentos de conversaciones por error, y en al menos una ocasión, Amazon envió accidentalmente esas grabaciones a un extraño al azar. No ayuda que Amazon haya descuidado las características sobre la privacidad de los datos que incluyen a los altavoces inteligentes rivales. Es más difícil eliminar las grabaciones de un Echo que de un Google Home o Apple HomePod, y Amazon tardó en colocar un obturador físico en la cámara de sus dispositivos como el Echo Show para evitar grabaciones accidentales. (Hasta Facebook tiene uno.)

Para una compañía que está liderando una revolución en la relación entre los humanos y las máquinas, la actitud de Amazon hacia los temores sobre la privacidad a veces ha sido despectiva. En una entrevista el año pasado en el podcast de Slate , If Then , le pedí al vicepresidente de Alexa Engine Software, Al Lindsay, que mencionara una inquietud sobre la privacidad de los datos relacionados con Amazon que creyera válida, o un desafío relacionado con la privacidad en el que su equipo estaba trabajando. Dijo que no podía pensar en uno solo .

Pero los que están vigilando a la empresa desde afuera han encontrado a algunos. En abril, Bloomberg informó que Amazon emplea a miles de personas tercerizadas en oficinas de todo el mundo para escuchar las grabaciones de los confiados usuarios de Alexa. El objetivo no es la vigilancia, sino un esfuerzo por mejorar el software del dispositivo. Esa es una práctica común entre las empresas que entrenan a la inteligencia artificial (los usuarios humanos como asistentes digitales inteligentes como Alexa y Siri son parte del proceso de capacitación, ya sea que lo sepas o no), pero Amazon no reveló explícitamente la mecánica del sistema a los usuarios. Siri de Apple y el Asistente de Google también utilizan revisores humanos, pero toman medidas para anonimizar las grabaciones de los usuarios, mientras que las grabaciones de Alexa están vinculadas a un número de cuenta, al número de serie del dispositivo y al nombre de cada usuario.

Luego está la acusación de que Amazon Echo Dot Kids Edition ha estado violando la Ley de protección de privacidad online de los niños, o COPPA [por sus siglas en inglés] . Además de retener la información personal de los niños incluso después de que los padres trataron de eliminarla, el dispositivo supuestamente almacenó esa información indefinidamente y utilizó un método defectuoso de consentimiento de los padres. Barrett, del Instituto de Representación Pública, dijo que le resultaba difícil creer que una empresa tan grande pudiera estar cometiendo violaciones de privacidad tan directas en un dispositivo explícitamente destinado y comercializado para niños.

Para esta historia, la compañía envió una declaración que indica que tiene protocolos estrictos para proteger la privacidad y seguridad de los clientes, y señaló que los clientes pueden revisar y eliminar sus grabaciones en cualquier momento en la aplicación de Alexa o visitando el Centro de privacidad de Alexa online.

Cuando consideras que Amazon está colocando dispositivos de Alexa en automóviles, habitaciones de hotel, aulas e incluso hospitales pediátricos, es curioso que la compañía no esté haciendo más esfuerzos de relaciones públicas en torno a la privacidad y la seguridad. Parecía que eso podría estar cambiando el mes pasado, cuando Amazon promocionó un conjunto de nuevas características de privacidad de Alexa , incluida la capacidad de decir “Alexa, elimina todo lo que dije hoy”. Pero la característica resultó ser bastante bizantina.: En lugar de simplemente eliminar tus grabaciones la primera vez que lo pides, Alexa te recomendaría abrir la aplicación Alexa en tu smartphone y navegar por una larga serie de opciones de menú. Después de todo eso, solo podrías eliminar tus grabaciones a través de la voz para un solo día, no en un período de tiempo más largo. Eliminar todo es un proceso de ocho pasos que requiere la aplicación Alexa. Y Amazon aún no ofrece la opción de eliminar automáticamente tus grabaciones, como lo hace Google .

Hasta ahora, Amazon se ha abstenido de poner anuncios de voz en Alexa, lo que puede ayudar a reforzar su imagen como una empresa que te vende productos, en lugar de convertirlo en su producto. Pero eso no significa que su Eco no esté recopilando y monetizando datos sobre ti. Ya hace un seguimiento de tus compras y opciones de música para usar en las recomendaciones de productos. Y aunque no ha atraído el mismo escrutinio que Google o Facebook, el negocio de la publicidad digital de Amazon está en auge: ahora es el tercero más grande detrás del duopolio. Según una estimación reciente se espera que Amazon capture casi el 10 por ciento del mercado estadounidense de u$s 130 mil millones en 2019.

Ojos en la calle
Luego está Ring, la startup del “timbre inteligente” que Amazon adquirió por u$s 1 mil millones a principios de 2018. Mientras que otros gigantes de Internet limitan su comportamiento a los usuarios online, Ring le permite a Amazon, y ti, monitorear las acciones de otras personas en el mundo real. Tus dispositivos conectados a Wi-Fi, montados fuera de las puertas de hogares y negocios, inspeccionan continuamente un radio de 30 pies, capturando videos cada vez que detectan movimientos. Los usuarios pueden ver las imágenes en tiempo real y pagar una tarifa para almacenar y ver grabaciones.

Esas capacidades de vigilancia no son novedosas: las empresas y las mansiones han tenido costosos sistemas de cámaras de seguridad. Pero de la misma manera en que existía el comercio online antes de que Amazon lo llevara a las masas, Ring ha incorporado ese servicio al poner las cámaras del timbre en un paquete simple de u$s 200 y comercializarlas agresivamente a los propietarios de viviendas comunes, así como a los departamentos de policía. Amazon es ahora el jugador dominante en el mercado de cámaras en el timbre, parte del mercado de cámaras de vigilancia domésticas que un analista predice que tendrá un valor de u$s 10 mil millones para 2023.

No contento con permitir que los usuarios vigilen sus propios patios delanteros, Ring ha convertido sus cámaras en redes semi públicas a través de una aplicación llamada Neighbors [Vecinos]. Neighbors le permite a los propietarios de los timbres cargar, compartir y comentar los videos de vigilancia de los demás, y les da la opción de ponerlos a disposición de la policía. “Las Alertas Comunitarias de Ring ayudan a mantener seguros los vecindarios al alentar a la comunidad a trabajar directamente con la policía local activamente”, dijo Amazon en un comunicado.

Esa característica tiene algunas agencias de aplicación de la ley mareada. Un informe de CNET encontró que los departamentos de policía de Houston a Hammond, Indiana, se asocian con Amazon y les ofrecen a los ciudadanos descuentos en Ring, mientras los alientan a compartir imágenes a través de Neighbors. Gracias a Ring, “nuestro municipio ahora está completamente cubierto por cámaras”, dijo a CNET un comandante de la policía en Bloomfield, Nueva Jersey .

El jefe de la policía de Mountain Brook, Alabama, dijo al sitio que el acceso a las imágenes del Ring de los residentes a través de Neighbors le dio a su departamento el equivalente a la cobertura de cámaras de seguridad de toda la ciudad, prácticamente por nada. Amazon no requiere que los usuarios compartan imágenes con la policía, pero su portal para el cumplimiento de la ley facilita que los oficiales soliciten imágenes de cualquier usuario dado, una solicitud que muchas personas probablemente encontrarán difícil de rechazar. Técnicamente, los usuarios permanecen anónimos en la aplicación, aunque su ubicación general es evidente. Ring le dijo a OneZero que está comprometido a proteger la privacidad de los usuarios, y señaló que no es compatible con los programas que requieren que los clientes compartan imágenes con la policía a cambio de descuentos en el dispositivo.

Podrías pensar que una empresa de tecnología gigante que se está moviendo hacia una vigilancia física literal en un momento de mayor preocupación por la privacidad online podría ser un obstáculo. En el caso de Amazon, estarías equivocado. El fundador de Under Ring, Jamie Siminoff, quien originalmente lanzó la idea de su startup en Shark Tank , el mensaje interno de la compañía ha sido militante. En 2016, Siminoff repartió camisetas con estampados de camuflaje a los empleados y le declaró la guerra a los “sucios delincuentes”.

Pero la seguridad de la compañía, al menos antes de su adquisición por Amazon, a veces parecía poco estricta: en incidentes separados, se encontró que Ring almacenaba las contraseñas del WiFi de sus clientes como un archivo de texto  y enviaba pequeños paquetes de datos de audio de 20 milisegundos hacía servidores en China, donde el gobierno monitorea agresivamente el tráfico de Internet. Ring se movió rápidamente para abordar esos dos problemas, y no hay evidencia de que hayan causado ningún daño. A partir de 2016, Ring también dio a los empleados de investigación y desarrollo en Ucrania acceso a las grabaciones de video personales de los usuarios para su análisis, según un informe de 2018 de The Information. Amazon luego le dijo a The Intercept que la práctica se limitaba a videos compartidos públicamente en la aplicación Neighbours, pero se negó a decir cuándo esa política había entrado en vigor. “Como una empresa de seguridad con la misión de reducir el crimen en los vecindarios, la seguridad está en el núcleo de Ring y es lo que impulsa a todo lo que hacemos”, dijo Ring a OneZero en un comunicado. “Nadie puede ver las grabaciones de video de un usuario a menos que el usuario lo permita o las comparta”.

Amazon ha abrazado el espíritu de lucha contra el crimen de Ring. “No se me ocurre ninguna misión más noble,” “, dijo el vicepresidente de dispositivos de Amazon, Dave Limp, en un evento en septiembre de 2018. A principios de este año, Ring colocó anuncios dirigidos en Facebook hacía los residentes de Mountain View, California, con imágenes de vigilancia reales de un mujer que parecía estar intentando entrar en un auto.

“Amazon está esencialmente vendiendo miedo”, dice Chris Gilliard, profesor de inglés en Macomb Community College que investiga los usos discriminatorios de la tecnología. “Están vendiendo la idea de que una sociedad más vigilada es más segura”. Pero eso depende de si usted es la persona que está siendo vigilada. Gilliard cree que Ring y Neighbors podrían hacer que la sociedad sea menos segura para las personas de color, que están identificadas de manera desproporcionada como “sospechosas” en las redes sociales con un componente de vigilancia vecinal. En el pasado, un residente podría decirle a un vecino o llamar a la policía si veía a una persona que creía que estaba fuera de lugar, “pero probablemente no la iban a transmitir a todo el vecindario”, dice. “Ahora lo hacen”.

Cerebros en la nube

Aunque la mayoría de la gente todavía piensa en Amazon principalmente como un minorista online, la mayoría de sus ganancias ahora provienen de Amazon Web Services [AWS], cuyos servidores en la nube alimentan a casi la mitad de internet, según algunas estimaciones. Para sitios web más pequeños, AWS sirve principalmente como proveedor de infraestructura. Pero para algunas de las instituciones y corporaciones más grandes del mundo, AWS también extrae y analiza datos, descodifica texto e imágenes, hace predicciones y recomendaciones.

Esos clientes incluyen a las principales fuerzas policiales y agencias de inteligencia, como el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Defensa y la CIA. Amazon creó una división especial en AWS en 2017 para manejar a la inteligencia gubernamental confidencial. Los clientes de AWS también incluyen a Palantir, la empresa de big data de Silicon Valley cofundada por Peter Thiel, que proporciona software para Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. o ICE por su sigla en inglés ( Amazon también informa que le hizo un llamamiento a ICE.) . Ahora, AWS compite con Microsoft Azure por un contrato gigantesco de u$s 10 mil millones para llevar al Pentágono a su nube, luego de que Google lo abandonara  por presión de sus propios empleados.

El servicio más controvertido de AWS es Rekognition, una plataforma que utiliza el aprendizaje automático para analizar imágenes y secuencias de videos. Entre otras características, Rekognition ofrece la posibilidad de hacer coincidir las caras encontradas en las grabaciones de video con una serie de caras en una base de datos, así como la tecnología de análisis facial que puede seleccionar características y expresiones faciales. Un informe de 2018 de la American Civil Liberties Union (ACLU) destacó cómo Amazon ha estado promocionando sus capacidades de reconocimiento facial a las fuerzas policiales, y tiene asociaciones en curso con la policía en Orlando, Florida y el condado de Washington, Oregon.

En una conferencia de desarrolladores en Seúl, según NPR, Ranju Das de Amazon explicó que la policía en Orlando tiene ““cámaras por toda la ciudad” que transmiten las imágenes hacía Amazon para analizarlas en tiempo real. Luego puede comparar las caras en los videos de vigilancia con un archivo de fotos instantáneas de una base de datos para reconstruir el paradero de una “persona de interés”. Un informe de CNET en marzo detallaba cómo la Oficina del Sheriff del Condado de Washington usó Rekognition para identificar y detener a un sospechoso de robo.

Un problema bien documentado con el software de reconocimiento facial es la inexactitud, especialmente cuando se trata de identificar a personas de color. En una prueba realizada en 2018 por la ACLU, Rekognition encontró coincidencias erróneas de 28 miembros del Congreso con fotos de sospechosos de delitos. Los congresistas de color estaban sobrerrepresentados entre las falsas coincidencias. Amazon sostiene que el estudio es engañoso por varias causas, porque usó un umbral de confianza para las coincidencias que es más bajo que el que recomienda AWS, y se usó una versión obsoleta del software Rekognition.

La idea de construir herramientas de inteligencia artificial y reconocimiento facial para personas como Palantir e ICE no encaja con algunos de los empleados y accionistas de Amazon, especialmente en un momento en que los inmigrantes están siendo separados de sus familias y los niños que cruzan la frontera están teniendo a sus Derechos Humanos básicos negados. Un empleado anónimo de Amazon escribió en Medium el otoño pasado que unos 450 trabajadores habían firmado una carta al CEO Jeff Bezos pidiéndole que la empresa que abandonara a Palantir y dejara de suministrar Rekognition a los departamentos de policía. “Empresas como la nuestra no deberían estar en el negocio de facilitar la vigilancia autoritaria”, escribió el empleado. En una entrevista de acompañamiento, el empleado dijo que la carta había sido recibida por los líderes de Amazon con un “silencio de radio.”.

No es sorprendente, dado que la vicepresidenta de AWS, Teresa Carlson, había promocionado el ““compromiso inquebrantable” de la compañía con los usos policiales y militares del reconocimiento facial en una conferencia de seguridad en julio de 2018. Gizmodo informó en Noviembre de 2018 que el CEO de AWS, Andy Jassy, reafirmó la comercialización de Rekognition para las fuerzas policiales en una reunión interna. Presentó a la tecnología como muy positiva, destacando el trabajo de una organización que utiliza el software para ayudar a encontrar y rescatar a víctimas de la trata de personas. Jassy agregó que si Amazon descubriera que sus clientes violaban sus términos de servicio o los derechos constitucionales de las personas, dejaría de trabajar con ellos. Pero cuando previamente se le preguntó a Carlson si Amazon había diseñado algún límite o directrices sobre qué tipo de objeciones serían esas, su respuesta fue clara: “No hemos diseñado nada sobre eso”.

En una publicación en su blog en Febrero de 2019, Amazon sugirió que estaría abierta a algún tipo de legislación nacional sobre reconocimiento facial para promover la transparencia y el respeto por los derechos civiles, entre otros objetivos. Esto siguió a los pedidos mucho más directos de Microsoft para la regulación de la tecnología en 2018. Pero cuando Microsoft formuló un claro argumento moral para controlarla, evocando imágenes de una distopía al estilo de 1984, Amazon ha defendido constantemente su uso. “En los más de dos años que hemos estado ofreciendo Amazon Rekognition, no hemos recibido un solo informe de uso indebido por parte de la policía”, dijo la compañía según lo que publicó en su blog.

La vigilancia como servicio.

Las solicitudes de patentes no pueden decirte lo que una empresa realmente va a construir. A menudo, los abogados de una firma solo tratan de cubrir la mayor cantidad de usos posibles, en caso de que algún aspecto de su propiedad intelectual pueda algún día llegar a ser relevante para sus negocios. Pero las patentes nos pueden revelar cómo una empresa determinada cree que su entorno competitivo podría llegar a ser en los próximos años. Y si las solicitudes de patentes de Amazon nos dicen algo, es que la compañía ve a la expansión de sus capacidades de vigilancia como una parte importante de su futuro.

Algunas de estas giran en torno a Alexa y el reconocimiento de voz. Una aplicación de 2017 describe a un algoritmo de “rastreo de voz” que podría seleccionar palabras clave de una conversación entre amigos para hacer publicidad dirigida. Otra propone inferir la salud o el estado emocional de las personas a partir de la tos, el resfriado o su tono de voz, nuevamente, como un caso de posible uso de publicidad dirigida.

Amazon también tiene algunas grandes ideas para el futuro de Ring. A principios de este mes, Quartz informó que Amazon recibió marcas registradas para dispositivos que podían cubrir cámaras montadas en automóviles o en monitores para bebés, o “sistemas de vigilancia para hogares y empresas”. Una patente separada presentada en 2015 deja en claro que Amazon ha estado pensando en estas líneas. desde mucho antes de que comprara Ring: describía un sistema mediante el cual los clientes podían contratar drones de entrega de paquetes para volar sobre un objetivo específico y disparar imágenes de espionaje. Amazon se refirió a la idea como ”la vigilancia como un servicio.

Es dudoso que incluso Amazon alguna vez lance un producto con un nombre o función tan claramente distópico. Pero hay otro conjunto de patentes, abiertas de noviembre de 2018, que parece algo en lo que la compañía podría estar trabajando. Describen cómo una red de cámaras que comparten datos podría usarse junto con un software para identificar automáticamente a personas cuyos rostros aparecen en una base de datos de gente sospechosa. Como informó primero CNN, suena mucho como un camino  para incorporar el reconocimiento facial con la aplicación Ring y Neighbors. Un abogado de ACLU la describió como una “visión perturbadora del futuro” en la que las personas ni siquiera puedan caminar por una calle sin ser rastreadas por sus vecinos.

En una declaración a OneZero, Ring reiteró que una solicitud de patente no implica necesariamente un producto en desarrollo. “Siempre estamos innovando en nombre de los vecinos para que nuestros vecindarios sean lugares mejores y más seguros para vivir, y esta patente es una de las muchas ideas para mejorar los servicios que ofrecemos”, dijo la compañía.

Los altavoces inteligentes, los asistentes de voz con Inteligencia Artificial, las cámaras en los timbres y el reconocimiento facial en los espacios públicos tienen sus ventajas. Ofrecen conveniencia, tranquilidad y la posibilidad de resolver crímenes que de otra manera podrían quedar sin resolver. Pero júntalos a todos, con una compañía muy grande que controla todos los datos y se asocia estrechamente con la policía y las agencias de inteligencia, y tienes el potencial de un aparato de vigilancia a una escala que el mundo nunca ha visto.

Suponiendo que nadie va a impedir que Amazon construya esta red, la pregunta es si podemos confiar en que la empresa sea responsable, reflexiva y cuidadosa al diseñar sus productos y proteger la gran cantidad de datos que recopilan, y si podemos confiar en que todas los Entidades que utilizan la tecnología de Amazon lo hagan responsablemente.

La nube sobre todos nosotros

A diferencia de Facebook, que se ha pasado los últimos años pidiendo disculpas por sus fallas de privacidad y prometiendo repararse por sí sola, aunque sea ineficazmente, o Apple, que ha hecho de la privacidad un punto de venta explícito, Amazon ha mostrado hasta ahora poca preocupación por las implicaciones éticas de sus capacidades para la vigilancia en expansión. Mientras Microsoft e niega a vender tecnología de reconocimiento facial a la policía, y Google no está vendiendo su tecnología de reconocimiento facial a nadie, Amazon la está vendiendo a los departamentos de policía de todo el país.

En caso de que quedara alguna duda sobre la postura de Amazon, o la falta de ella, sobre las responsabilidades sociales involucradas en el desarrollo de sus tecnologías de vigilancia, el Director de Tecnología Werner Vogels la atenuó en un evento de la compañía en mayo. En una entrevista con la BBC, Vogels explicó que no es el rol de Amazon garantizar que sus sistemas de reconocimiento facial se usen de manera responsable. “Esa no es una decisión que yo voy a tomar,” , dijo. “Esta tecnología se está utilizando para bien en muchos lugares. Está en las manos de la sociedad decidir realmente qué tecnología es aplicable y en qué condiciones “.

Ese tono se establece en los niveles superiores. En una conferencia tecnológica en San Francisco en octubre de 2018, Bezos enmarcó los contratos militares de la compañía como parte de un deber patriótico. Y comparó el desarrollo de herramientas de vigilancia de alta tecnología de su compañía con la invención de los libros, que según él se han utilizado tanto para el bien como para el mal. “Lo último que querríamos hacer es detener el progreso de las nuevas tecnologías,”, dijo Bezos, según un informe de la CNN. Uno podría esperar que lo último que Amazon quisiera hacer es desarrollar nuevas tecnologías que causen daño, pero aparentemente eso es menos preocupante para sus ejecutivos que obstaculizar la innovación.

Bezos hizo sonar una breve nota de preocupación, solo para descartarla al mismo tiempo: “Me preocupa que algunas de estas tecnologías sean muy útiles para que regímenes autocráticos se refuercen… Pero esto no es nuevo, siempre ha sido así”. Y lo resolveremos ”.

La idea de que la marcha de la innovación es inevitable, y de que no corresponde a las empresas guiar el uso de las nuevas tecnologías que crean, se ha incorporado a las estrategias de las empresas de tecnología durante décadas. Está implícito en el espíritu de “moverse rápido y romper cosas”, en la creencia de que es mejor para los innovadores pedir perdón que pedir permiso. Pero a medida que los costos sociales de estas innovaciones se han vuelto más pesados, plataformas antes transgresoras como Facebook, Google y Twitter, instigadas por sus propios empleados, han llegado a aceptar la opinión de que son realmente responsables, al menos en cierta medida, por el impacto de sus productos en la sociedad, y que tienen algún poder para moldearlos de manera proactiva.

Parece que Amazon no piensa lo mismo

Gilliard, el investigador que ha estado estudiando cómo Ring y Neighbors podría afectar a las minorías, dice que sospecha que Amazon no podrá mantener una actitud tan descarada hacia los impactos de sus productos, ya sean intencionados o no, durante mucho más tiempo.Él me dijo “Amazon todavía no ha tenido su momento de Cambridge Analytica”.

¿Cómo podría ser ese momento para Amazon? Gilliard vaciló por un momento y luego esbozó un escenario hipotético. Señaló que el servicio de entrega en el hogar de Amazon, Key les permite a los repartidores entregar los paquetes dentro de los garajes de los clientes, utilizando una cerradura inteligente. (Inicialmente había intentado dejarlas enfrente a las puertas de las casas de las personas ). Gilliard imagina a una persona de color de Amazon que ingresa al garaje de un cliente, y el cliente recibe una alerta de una persona sospechosa de uno de los productos de Amazon, como Ring o la aplicación Neighbors. La situación podría volverse fea. “Realmente espero que esto no suceda: creo que alguien saldría herido”, dijo Gilliard. “Un empleado de Amazon va a ser herido, arrestado, asaltado”.

En ausencia de un fiasco masivo y dominante, o de una repentina crisis de conciencia por parte de los empleados y ejecutivos de Amazon, la mejor defensa contra el exceso de vigilancia de la compañía podría ser la regulación. En mayo, San Francisco se convirtió en la primera ciudad importante de EE. UU. en prohíbir el reconocimiento facial. Los defensores de la tecnología encontraron la acción prematura y drástica. Pero un empleado anónimo de Amazon, cuya identidad fue verificada por Medium, advirtió que si no actuamos pronto, “el daño será difícil de deshacer.” Es igualmente difícil imaginar que los departamentos de policía renuncien al acceso a la aplicación Neighbors cuando confíen en ella, a menos que estén obligados a hacerlo. Y si bien es de esperar que Amazon deje de poner reconocimiento facial en los timbres de las puertas, en los autos o en los drones, sus líderes no nos han dado ninguna indicación de que vean un problema con eso.

Amazon ha superado las barreras de confianza social antes. Se lanzó como una librería online en 1995, solo un año después de la primera compra online en la historia de Internet. Amazon, junto con eBay, ayudó a persuadir al público de que usar su tarjeta de crédito en línea no eran tan loco como pensaban los escépticos.

Incluso cuando la compañía se ha expandido en direcciones aparentemente incongruentes, ha mantenido un enfoque riguroso en la racionalización de procesos que solían ser engorrosos, desde la entrega rápida y barata hasta el control de dispositivos inteligentes por voz. Se puede ver el mismo impulso en la forma en que Rekognition automatiza la tarea onerosa de comparar la cara de un solo sospechoso de algún delito con cientos de miles de fotografías instantáneas en una base de datos, o cómo Ring hace que sea perfecto alertar a los vecinos y a la policía cuando algo sospechoso ocurre en tu calle. Pero vale la pena preguntar, antes de hacer que la vigilancia sea tan fácil y ubicua como una compra de Amazon con un solo clic, si, después de todo, a la sociedad le convendría mantener algunas tareas un poco engorrosas.

Actualización: una versión anterior de esta historia identificó erróneamente la categoría de mercado en la que Amazon, a través de Ring, tiene una posición dominante. Tiene una posición dominante en el mercado de cámaras en los timbres. Una versión anterior identificó erróneamente una función gratuita de Ring como una función de pago. Los usuarios pueden ver las imágenes en vivo de forma gratuita, o almacenar y ver grabaciones por una tarifa. Una versión anterior no dejó en claro la naturaleza precisa del acceso de la policía al sistema Ring. Tienen acceso a imágenes de Ring compartidas a través de la aplicación Neighbors.

Libertad de expresión y plataformas digitales

DECLARACIÓN CONJUNTA DEL VIGÉSIMO ANIVERSARIO: DESAFÍOS PARA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LA PRÓXIMA DÉCADA. Es un pdf


Análisis de Gustavo Gómez



Los Relatores advierten sobre “el poder de las empresas privadas y, particularmente, de las redes sociales, las plataformas de búsqueda y otros intermediarios, sobre
las comunicaciones, con un enorme poder concentrado en unas pocas empresas”.
Y proponen una serie de medidas (incluso regulatorias y legales) para limitar ese poder. Vade retro, Satanás !!! 😈
Aquí puede leerse la Declaración Conjunta sobre Desafíos para la Libertad de Expresión 👇
Contenido en español, es un pdf
Los Relatores de Libertad de Expresión recomiendan:
“Establecer reglas y sistemas eficaces para remediar la concentración indebida de la propiedad y las prácticas que representen un abuso de la posición dominante de las empresas que proporcionan servicios de comunicación digital”

Gustavo Gómez


Análisis de Martín Becerra



La declaración conjuntas de las Relatorías de Libertad de Expresión propone:

    1. Tomar medidas inmediatas para proteger la seguridad de los periodistas y otras personas que sean atacadas al ejercer su derecho a la libertad de expresión y poner fin a la impunidad de dichos ataques
    2. Garantizar la protección de la libertad de expresión en los marcos regulatorios respetando las normas internacionales, incluyendo la limitación de las restricciones penales a la libertad de expresión a fin de no disuadir el debate público sobre los asuntos de interés público.
    3. Promover la diversidad de medios, el apoyo a los grupos marginados en riesgo de discriminación; la transparencia de la propiedad de los medios y las telecomunicaciones; el acceso a la información, y la precisa definición de restricciones de contenido atentas a los DDHH.
    4. Asegurar que las entidades reguladoras de los medios sean independientes, operen de manera transparente y rindan cuentas al público, así como que respeten el principio del alcance limitado de la reglamentación y proporcionen supervisión de los actores privados.
    5. Abordar los desafíos económicos más importantes que enfrentan los periodistas y los medios, mediante el apoyo a la sustentabilidad de los medios locales y desarrollar regulaciones para mitigar los impactos negativos causados por el dominio de las empresas de publicidad online.
    6. Respetar las normas internacionales de derechos humanos, incluidas aquellas relacionadas con la transparencia, al intentar regular o influir en las expresiones que circulan en las plataformas y medios en línea.
    7. Abstenerse de realizar restricciones arbitrarias o ilegales al uso de las tecnologías de encriptación y anonimato.
    8. Tomar medidas inmediatas a largo plazo para prohibir la vigilancia ilegal o arbitraria y el tráfico irresponsable de herramientas de la industria comercial de spyware, que poseen considerables efectos perjudiciales sobre el ejercicio de la libertad de opinión y expresión.
    9. Prestar considerable atención y proporcionar recursos para la alfabetización digital, que permitan abordar los desafíos específicos de alfabetización en el ambiente de información y las comunicaciones digitales actuales.
Además, dado que el ejercicio de la libertad de expresión requiere de una infraestructura digital que sea robusta, universal y cuya regulación garantice que permanezca siendo un espacio libre, accesible y abierto, las Relatorias dicen que los Estados y otros actores deben:
  1.  Reconocer el derecho al acceso y el uso de Internet como un derecho humano y una condición esencial para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión
  2. Proteger la libertad de expresión según el derecho internacional de los derechos humanos en la legislación que pueda tener impacto en el contenido en línea.
  3. Abstenerse de imponer interrupciones o bloqueos en Internet o en la infraestructura de las telecomunicaciones.
  4. Expandir significativamente las iniciativas para proporcionar un acceso universal y asequible a Internet
  5. Respetar y afianzar el principio de neutralidad de red.
  6. Asegurar que los desarrollos tecnológicos más importantes, como la transición a las redes móviles 5G y la expansión del Internet de las cosas (IoT), respeten los derechos humanos,.
  7. Evitar medidas que podrían causar la fragmentación del Internet y limitar el acceso al Internet global.
Para las Relatorías de Libertad de Expresión, el “enorme poder concentrado en pocas empresas” de plataformas y redes sociales digitales supone un control privado que amenaza la libertad de expresión y por eso sostienen:
  • Desarrollar mecanismos de supervisión, transparentes, independientes y que involucren múltiples partes, para abordar las reglas privadas de moderación de contenido que podrían ser contrarias al derecho internacional de los derechos humanos, incluido el de libertad de expresión
  • Medidas regulatorias que aborden los modelos de negocios de ciertas empresas de tecnología digital que dependen de modelos de publicidad que fomentan un entorno que puede ser utilizado para la viralización, inter alia, de engaños, desinformación y expresiones de odio.
  • Implementar un marco de responsabilidades de las empresas según los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la ONU, respaldado por regulaciones o la supervisión del Estado para mitigar los daños a los derechos humanos.
  • Soluciones legales y tecnológicas que permitan transparentar la curación y moderación algorítmica del contenido, con la posibilidad de auditar de forma completa y permanente los datos que informan la inteligencia artificial.
  • Soluciones basadas en los DDHH para enfrentar los problemas de la desinformación, incluidas las “deep fakes”, de modo transparente, creíble y orientado, en el marco de la legalidad y la legitimidad del objetivo perseguido cuando sea estrictamente necesario y proporcional.
  • Establecer reglas y sistemas eficaces para remediar la concentración indebida de la propiedad y las prácticas que representen un abuso de la posición dominante de las empresas que proporcionan servicios de comunicación digital.
Hasta ahí casi textual la posición de las Relatorías de Libertad de Expresión, que puede leerse como un “estado del arte” en el contexto digital presente, tributario de los principios europeos y americanos de DDHH, y que puede leerse completa acá Es un pdf

Martín Becerra

Vendiéndole “espejitos de colores” a la AFIP…Pero siempre todos vigilados

La AFIP instalará un software de reconocimiento facial que captará “temor y ansiedad”

Un novedoso e inquietante sistema. Expertos ya advierten los peligros.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) abrió una licitación para comprar un software de reconocimiento facial que será instalado en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza que permitirá detectar 75 rostros por segundo, generará “alertas ante el reconocimiento de personas de interés” y contará con un sistema de “reconocimiento de emociones” que identificará desde temor hasta ansiedad, preocupación y aprehensión. Aseguran que el organismo no lo usará para “cazar” deudores, pero expertos advierten por peligros, violaciones a la intimidad y hasta hablan del “efecto Black Mirror”.

El llamado a licitación fue publicado en el Boletín Oficial por la AFIP el 24 de junio pasado y apunta a la compra de una “Solución de Reconocimiento Facial” que será instalada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, con capacidad para identificar hasta 75 rostros por segundo y reconocer caras con una exactitud del 98 por ciento de efectividad tanto a través de capturas como de archivos de imágenes previamente cargadas en el sistema operativo.

El organismo recaudador que comanda Leandro Cuccioli busca comprar el software, la conectividad, dos cámaras de video térmicas, 14 cámaras de video, la capacitación al personal de la AFIP y el servicio técnico por tres años. El sistema incluirá un listado de cinco mil personas que forman parte de la “lista de interés” del organismo recaudador y deberá generar “alertas ante el reconocimiento de personas” que forman parte de ese grupo.

La AFIP busca adquirir un software de reconocimiento facial para el aeropuerto de Ezeiza by AgusGulman on Scribd

“TEMOR” EN EL AEROPUERTO

Uno de los aspectos más alarmantes del llamado a licitación, al que accedió BigBang, es que el software deberá “medir distintos tipos de emociones”. “Al menos una de ellas deberá responder a la emoción primaria denominada ‘temor’ (ansiedad, preocupación, aprehensión)”, indica. Además deberá analizar “expresiones de rostro, postura, comportamiento corporal” para “aumentar la información para la medición de las emociones”. En caso de prosperar, cuando el software detecte esos parámetros de “temor” se lanzará una alerta en los puestos de control aduanero.

“Es absolutamente invasivo, no tiene razón de ser, es un sistema de vigilancia a las personas que viajan, parece salido de Black Mirror, no queda claro cuál es el objetivo en sí mismo”, advirtió en diálogo con BigBang la titular de la fundación Vía Libre, Beatriz Busaniche, especializada en software libre. En este sentido, calificó como un “horror” la iniciativa y se preguntó: “¿Quiénes y por qué son ‘personas de interés’?”.


Pero otro elemento que sin lugar a dudas es preocupante es que el sistema también procesará datos de las redes sociales (la licitación habla de Facebook y Twitter), así como de “medios de comunicación con el objetivo de entender los fenómenos sociales”. Además, identificará “personas, sucesos, relaciones y entidades claves para la detección y el entendimiento de un suceso o fraude”.

Según explicaron desde la AFIP, se trata de un sistema que ya funciona en algunos aeropuertos de América, como en Brasil y México. Además, afirman que es la tecnología que tienen en los Estados Unidos.

Big Bang News


Las Redes Sociales en realidad son plataformas sociales privadas, cumpliendo su función de vigilarnos a todos!
Salirse de Facebook debería ser el primer paso…