Es sorprendente y obstinada la posición de aquellos que insisten en solucionar el problema del hambre haciendo nuevos negocios, en este caso con los supermercados y con los bancos

La agricultura ecológica a pequeña escala, única forma de erradicar el hambre en el mundo según la ONU

Eco Inventos


En todo el mundo la experiencia indica que los problemas del hambre y la alimentación se solucionan produciendo comida más saludable, más sostenible con el medio ambiente y alentando a los pequeños productores a fortalecerse en agrupamientos, estableciendo ferias de cercanías donde la gente pueda proveerse de esos alimentos.
Las experiencias habidas en todo el mundo indican, que en los momentos difíciles, lo que saca a la población del hambre, es la producción familiar de alimentos, como alguna vez se hizo durante la batalla de Londres, en que se difundieron las cartillas y las semillas para que la gente hiciera huertas en cajones, lo cual determinó que al finalizar la Segunda Guerra Mundial la población de Londres, pese al enorme y prolongado asedio de la aviación alemana, era la mejor alimentada de toda Europa.
Solamente en la Argentina, donde el sentido común y la cordura parecen definitivamente extraviados, un movimiento que pretende ser popular, intenta solucionar el hambre de la población a través del supermercadismo, el cual es parte del agronegocio, el mismo modelo que provocó la situación actual, la desnutrición y el hacinamiento de las poblaciones rurales en los extendidos conurbanos de miseria.
Es sorprendente y obstinada la posición de aquellos que insisten en solucionar el problema del hambre haciendo nuevos negocios, en este caso con los supermercados y con los bancos. //

Jorge Rulli

 

Los resultados de la Agroecología en Bichos de Campo

Viajamos a la Chacra experimental integrada de Barrow en Tres Arroyos, Buenos Aires, para evaluar los resultados de la agroecología. Allí los técnicos del INTA experimentan desde hace 9 años con un módulo sin insumos químicos en 10 hectáreas, comparable con otros lotes linderos que se siguieron manejando con agricultura tradicional y pulverizaciones. Cuáles son los resultados en rinde, costos y margenes; aquí los técnicos nos muestran sus resultados

Bichos de Campo

La agroecología puede llegar a ofrecer márgenes brutos mucho más atractivos que la agricultura convencional que utiliza agroquímicos y fertilizantes


El primer argumento es que se mantienen los rendimientos, que no decrecen. Eso es muy importante. Pero después está el hecho de que el productor deja de ser tan dependiente de insumos externos. Nosotros acá estamos en unos 300 o 400 dólares por hectárea como costo de un trigo, y eso es gran parte compra de fertilizantes, compra de semillas, compra de agroquímicos. Allá enfrente (habla del lote agroecológico), todo eso no se utiliza. Se utilizan otras estrategias, que son biológicas- nos responde el experto.”

Bichos de Campo


De los trabajos del ingeniero Martín Zamora en el INTA

Convocatoria para el Festival Internacional de Cine Agroecológico

cineagroec


El Reglamento del Festival en Español

IV – DE LA INSCRIPCIÓN
Art. 4º – Están aptos a inscribirse para el FICAECO 2019 películas con temática agroecológica producidos en los países de América Latina de língua española y portuguesa y lanzados a partir de 1º de enero de 2016.
Art. 5º – Las inscripciones estaran abiertas entre las 08:00 horas del día 10/07/2019 y las 18:00 horas del día 15/08/2019, de acuerdo al horario oficial de Brasília-DF, por medio de la ficha de inscripción electrónica en el site http://www.cbagroecologia.org.br/

CBA Agroecología

Argentina, pionera del “sin glifosato”


Fuente: Canal Arte

También lo colgaron en el Facebook de Renama


CANAL ARTE REPORTAJE A RENAMA…Cuando escuchamos o leemos sobre la agricultura ¨convencional¨, ¨tradicional¨ o ¨industrial¨, en todos esos casos lo que escuchamos o leemos se refiere a un tipo de agricultura que ha cooptado el 100% de los estudios en las universidades del país, salvo contadas excepciones.En estos lugares donde se forman los técnicos agrónomos de hoy y mañana, quienes van a asesorar a los productores de nuestros alimentos, no se enseñan las muchas agriculturas que existen, agriculturas que se adaptan a un clima, tierra y cultura determinada. En la Universidad de La Plata, por ejemplo, se enseña una materia llamada agroecología, y que hay que rendir para recibirse de ingeniero agrónomo. Comienzan a haber otros centros de estudios que incorporan esta mirada sobre la manera de sembrar, cuidar la tierra y cosechar alimentos sanos. Es tan evidente la inmensa fisura que existe en este sistema de valores diseñados para la destrucción del suelo, del bendito humus, de la tierra viva que fecunda frutos que son también remedios para el cuerpo y para el espíritu, que ya varios documentales muestran esta realidad y están saliendo a luz para iluminarnos, como este que les mostramos. El canal ARTE de Francia y Alemania nos obsequia una contemplación diferente que está centrada en las nuevas miradas que hemos sabido concebir desde nuestro vientre.En este documental ustedes verán lo que está pasando en algunas zonas de nuestro país. RENAMA nació aquí mismo, la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología es una idea común. Y las ideas comunes son la fuerza desde donde nacen los cambios propositivos. RENAMA cuenta aquí y contará en marzo/2019 en España, Francia e Italia cual es la columna vertebral que fecundará futuro desde la agricultura química transitando hacia una modalidad distinta de percibir la tierra y todos sus frutos.Parece un mensaje simple pero requiere de ser probado y eso es lo que hace RENAMA cada día, prueba que los hechos coinciden con las ideas de prosperidad y salud. Para un país tan grande como lo es la Argentina 100.000 hectáreas recuperadas hasta hoy a la agroecología no parecen mucho, pero es un grito que se aferra a la vida y reclama espacio y exige crédito.Este documental quedo seleccionado en la competición internacional de los -40mn del Fest Figra 2019 Le-festival FIGRA Festival international de grandes reportajes de actualidad y documentales.En su presentación oficial se encontrará nuestro presidente de la RENAMA el ingeniero Eduardo Cerdá como un espectador más.Es para ustedes, es para sus hijos, es para el futuro… es un regalo sobre la vida misma.Que lo disfruten!!!…-(Aclaración necesaria, a la fecha LINCOLN a superado las 17.000 hectáreas recuperadas a la agroecología gracias al impulso del grupo Conciencia Agroecológica de LINCOLN)-

Renama

 

Brasil: Redes de Agroecologia Como Una Alternativa A La Agricultura Industrial Entrevista Especial Con Paulo Petersen

Por: Patricia Fachin | 30 de Mayo de 2018
Instituto Humanitas UniSinos

“Uno de los principales objetivos de la agroecologia es construir sistemas agroalimentarios localizados, aproximando la producción al consumo. Eso sólo es possible cuando los actores de los territorios se articulan en redes para retomar la autonomia sobre los procesos de producción, transformación, comercialización y consumo”, dice Paulo Petersen, coordinador ejecutivo da AS-PTA y miembro del Nucleo Ejecutivo de la Articulación Nacional de Agroecologia – ANA, a IHU On-Line. En su evaluación, la transición de un modelo agrícola industrial hacía un modelo basado en la agroecologia depende del estímulo del Estado a partir de políticas públicas adecuadas.

En la entrevista concedida por teléfono, Petersen llama la atención para la importancia de los arreglos en redes territoriales para que la agroecologia sea adoptada como referencia teórica-metodológica para la reorganización de los sistemas agroalimentarios. “En esta semana estamos asistiendo a una grave crisis de desabastecimento, que tiene mucho que ver con el modelo dominante de desarrollo agrícola y de abastecimiento alimentario. Esta crisis revela el grado de vulnerabilidad de este modelo. Una huelga de camioneros de algunos días fue suficiente para que el sistema entrase en colapso. Esta es una demostración de la inviabilidad de una lógica de abastecimiento alimentario que depende del transporte en grandes distâncias y que hace que los territorios importem cada vez más lo que consumen y exporten cada vez más lo que producen. Sea por razones ambientales, energéticas o económicas, este patrón es insustentable, pues es estructuralmente dependiente del consumo de combustibles fósiles. Por esta razón, uno de los principios de la agroecologia es la relocalización de los sistemas agroalimentarios. Y esto sólo es possible a través de redes de ámbito territorial. No serán los grandes conglomerados empresariales los que assumirán la función de coordinar a estas redes descentralizadas de producción y distribución de alimentos”, afirma.

En su evaluación, el modelo agrícola industrial y el agroecológico son incompatibles. No pueden convivir en el espacio y en el tiempo. “Existe un discurso de que Brasil es muy grande, que hay espacio para todos y para todos los modelos. Pero lo que hemos evaluado, con la sistematización de estas redes de agroecologia, es que esta convivência es impracticable. Esto porque un modelo que se basa en la valorización y en la conservación de los recursos naturales, en la biodiversidad, en la construcción de mercados locales y en la valorización de la cultura alimentaria local no puede ser compatibilizado con otro que depende de extenderse territorialmente para mantener las tasas de ganancias de sus monocultivos y que, además de esto, se vale de tecnologias que no respetan fronteras, como los agrotóxicos y los transgénicos. El apoyo al modelo del agronegocio termina inviabilizando las posibilidades de expansión de la agroecologia; esta es una razón de los crecientes conflictos territoriales en Brasil y en el mundo.” Y advierte: “Si queremos de hecho avanzar con la agroecologia, es necesario retirar el apoyo al agronegocio. Es possible seguir en este camino valiéndonos de alternativas técnicas y económicas que ya existen y están ampliamente comprobadas”.

Paulo Petersen comenta también los principales objetivos del IV Encuentro Nacional de Agroecologia – ENA, que se realiza entre los días 31 de mayo y 3 de junio en Belo Horizonte. “Uno de los momentos clave del ENA será analizar como, en diferentes biomas, las redes territoriales de agroecologia están siendo construídas desde la década de 1980. Queremos mostrar que la agroecologia es una construcción a partir de los territorios y que ella depende mucho de las iniciativas en red de los actores de la sociedad civil y de políticas públicas que reconozcan y fortalezcan las acciones de estos actores.”

Paulo Petersen es graduado en Agronomia por la Universidad Federal de Viçosa, master en Agroecologia y Desarrollo Rural por la Universidad Internacional de Andaluzia y doctor en Estudios Ambientales por la Universidad Pablo de Olavide. Actualmente es coordinador ejecutivo de la ONG Agricultura Familiar y Agroecologia – AS-PTA, vice-presidente de la Asociación Brasileña de Agroecologia – ABA-Agroecologia y editor jefe de la revista Agriculturas: experiencias en agroecologia. Es miembro de los Consejos Editoriales de las revistas Agroecology and Sustainable Food Systems – ASFS, de la Revista Brasileña de Agroecologia y de la Colección Transición Agroecológica (Embrapa). También integra la Comisión Nacional de Agroecologia y Producción Orgânica – CNAPO.

La entrevista. 

IHU On-Line — ¿Qué son las redes territoriales de agroecologia? ¿Cómo y desde cuando están siendo organizadas en el país?

Paulo Petersen — Red territorial es un concepto que estamos empleando para analizar las experiências de construcción de la agroecologia. La comprensión es que la agroecologia es una construcción social realizada de abajo hacía arriba y que se materializa en las experieências de varios sujetos articulados en los territorios en que viven, producen y consumen.  À medida que se articulan, establecen las redes, que son arreglos sociotécnicos  identificados con los princípios y las prácticas de la agroecologia.

La agroecologia como una construcción en red

La agroecologia, en este sentido, es una construcción social en red. Cuando decimos em redes de agroecologia, queremos dar visibilidad al hecho de que la agroecologia no se establece como una alternativa efectiva al modelo dominante a partir de experiencias aisladas de famílias o de organizaciones. Las iniciativas de agroecologia sólo consiguen densidad social cuando se articulan varios actores que asumen papeles complementarios en la estructuración de los sistemas agroalimentares. Aunque siempre hayan existido, estas redes locales son muy poco visíbles a los ojos de los poderes públicos.

Las redes involucran no sólo a los productores de alimentos, sino también a agentes que actúan en las etapas del procesamiento, de la distribución y del consumo. También involucran a los actores dedicados a la producción de conocimientos en universidades, institutos técnicos y escuelas (estudiantes, profesores, investigadores), muchos de ellos reunidos en nucleos de agroecologia existentes en estas instituciones. Estas redes movilizan recursos de diferentes políticas públicas. Esta es una constatación muy importante porque el territorio es el espacio en el que la agroecologia es construída a partir de la acción colectiva. Normalmente, las políticas públicas para la agricultura están orientadas directamente hacía las unidades de producción, para los establecimientos rurales, como si los territorios fuesen conformados por la suma de pequeñas empresas vinculadas a los grandes y distantes mercados. Ocurre que, sin la acción colectiva en la esfera de los territorios, la agroecologia no gana escala, construyendo canales diversificados para la distribución entre la producción y el consumo. Esta es una idea clave que vamos a debatir en el IV Encuentro Nacional de Agroecologia – ENA, que será realizado esta semana en Belo Horizonte.

Uno de los momentos claves del ENA será analizar como, en diferentes biomas, estas redes están siendo construídas desde la década de 1980. Queremos mostrar que la agroecologia es una construcción hecha en los territorios y que ella depende mucho de las iniciativas de los actores de la sociedad civil y de políticas públicas que reconozçan y fortalezcan las acciones de estos actores. El lema del encuentro es “Agroecologia y Democracia, uniendo al campo y la ciudad”. Este lema fue definido en función de nuestra constatación de que el enfoque agroecológico para el desarrollo de los sistemas agroalimentarios contribuye para democratizar las relaciones sociales entre los agentes económicos involucrados en la producción, en la distribución y en el consumo, para democratizar el acceso a alimentos de calidad, que deja de ser privilegio para los que pueden pagar caro. En última instancia, contribuye para democratizar al propio Estado, que empieza a reconocer en las organizaciones de la sociedad civil un papel esencial en la coproducción de las políticas públicas. Además de esto, al orientar procesos de relocalización de los sistemas agroalimentarios, la agroecologia contribuye a construir vínculos más estrechos entre la producción y el consumo. Por lo tanto, esta idea de unir al campo con la ciudad expresa exactamente el hecho de que la agroecologia no es una agenda sólo rural, sino de toda la sociedad.

Crisis de abastecimiento

En esta semana estamos asistiendo a una grave crisis de desabastecimiento, que tiene mucho que ver con el modelo dominante de desarrollo agrícola y de abastecimiento alimentario. Esta crisis revela el grado de vulnerabilidad de este modelo. Una huelga de camioneros de algunos días fue suficiente para que el sistema entrase en colapso. Esta es una demostración de la inviabilidad de una lógica de abastecimiento alimentario que depende del transporte en grandes distancias y que hace que los territorios importen cada vez más lo que consumen y exporten cada vez más lo que producen. Sea por razones ambientales, energéticas o económicas, este patrón es insustentable, pués es estructuralmente dependiente del consumo de combustibles fósiles. Por esta razón, uno de los principios de la agroecologia es la relocalización de los sistemas agroalimentarios. Y esto sólo es posible a través de redes de ámbito territorial. No serán los grandes conglomerados empresariales que asumirán la función de coordinar a estas redes descentralizadas de producción y distribución de alimentos. En este sentido, relocalizar los sistemas  agroalimentarios significa descentralizar el poder de comando sobre los flujos de producción y consumo. Actualmente este poder está fuertemente concentrado en pocas corporaciones transnacionales que actúan globalmente como verdaderos imperios alimentarios ya que ejercen un creciente poder de comando a la distancia de los sistemas de producción y de abastecimiento alimentario en diferentes países y territorios.

IHU On-Line — ¿En qué regiones y biomas del país las redes de agroecologia están más establecidas?

Paulo Petersen — Las reflexiones en el IV ENA serán realizadas a partir de experiencias provenientes de todos los biomas. Es verdad que son iniciativas bastante diferenciadas entre si. Es muy diferente hablar de la agroecologia en los Pampas, en la Caatinga y en la Amazonia. Hay distinciones en la formación histórica de las agriculturas en estas diferentes porciones del territorio brasileño. En las regiones en que el proyecto de modernización agrícola más avanzó, llevando consigo los monocultivos y los paquetes tecnológicos de la Revolución Verde, los sistemas agroalimentarios locales tienden a ser más desestructurados. Ya en las regiones en que aún existen patrones tradicionales de agricultura la agroecologia asume características totalmente diferentes. Sea como sea, es posible demostrar que en todas las regiones existen experiencias significativas de agroecologia. A pesar de las expresiones prácticas muy diferenciadas entre ellas, es posible identificar princípios comunes, como el uso sustentable de la biodiversidad, el empleo de saberes locales, la valorización de las culturas alimentarias regionales, la construcción y gestión de mercados locales, el reconocimiento y la valorización del trabajo de las mujeres, el respeto a los medios y modos de vida de pueblos y comunidades tradicionales.

Em el IV ENA serán realizados debates sobre las redes territoriales a partir de ejemplos sistematizados en todos los biomas. Además de esto, habrá un debate sobre estrategias de la agroecologia para enfrentar el desafio del abastecimiento alimentario en las grandes ciudades, particularmente en las regiones consideradas desiertos alimentarios, donde poblaciones socialmente vulnerables tienen dificultad para acceder a alimentos de calidad. Otro espacio discutirá las especificidades de las redes de agroecologia estructuradas en el litoral, involucrando a comunidades de pescadores artesanales, poblaciones tradicionales y agricultura familiar.

Vamos a retomar a partir de este encuentro, con el apoyo de la Fundación Fiocruz, una iniciativa iniciada hace muchos años y que viene siendo mantenida en latencia en los últimos tiempos. Se trata del sistema de información Agroecologia en Red, una base de datos accesible a través de internet sobre las iniciativas desarrolladas por las redes de agroecologia diseminadas por el país. Aunque este sistema no se proponga registrar a la totalidad de las redes de agroecologia y sus experiencias, lo que seria virtualmente imposible, permite ofrecer un cuadro bastante representativo de las diversificadas formas en que la agroecologia se expresa en el país.

IHU On-Line — ¿Cuál es el desafio de la agroecologia en las metrópolis? ¿Qué tipos de experiencias existen?

Paulo Petersen — En las dos últimas décadas el perfil de la alimentación ha canbiado mucho en el país a causa del creciente control corporativo sobre la alimentación. Los problemas de salud asociados a la mala alimentación crecen vertiginosamente.Brasil salió del mapa del hambre de la FAO. Por otro lado, es como si hubiese entrado en el mapa de la obesidad y de las enfermedades crónicas asociadas a la mala calidad de la alimentación, sobre todo con el consumo de productos ultraprocesados. Este tema nos desafia a pensar como será posible hacer con que la población vuelva a alimentarse, como dice la Guia Alimentaria Brasileña, con comida de verdad y no con ultraprocesados. Este desafio está siendo enfrentado a partir de experiencias en grandes ciudades del país. Las compras institucionales, por ejemplo, son una poderosa estrategia para abordar este tema — existen ejemplos de municipios que dieron pasos importantes en este sentido en relación a la alimentación escolar y al programa de adquisición de alimentos de la agricultura familiar.

Iniciativas de este tipo hacen posible la creación de circuitos de salidas de la producción y hacen que alimentos de calidad lleguen a poblaciones que no disponen de recursos financieros para adquirirlos en los mercados. Y este es otro problema a ser enfrentado. Los alimentos de calidad, como los certificados como orgánicos, son consumidos solamente por los que pueden pagar los elevados precios practicados en mercados de nicho. Esto es algo inconcebible, porque la alimentación de calidad es un derecho humano. Es necesario que haya una intervención pública sobre los mercados de alimentos a fim de garantizar que toda la población tenga asegurado el derecho de consumir alimentos de buena calidad. Este es un tema de derechos y de salud. La gestión anterior de la municipalidad de São Paulo organizó una experiencia bastante consistente en el sentido de hacer disponible la producción de origen campesina para la alimentación escolar en barrios populares. Infelizmente, la municipalidad actual no le dió continuidad a esta iniciativa. Peor, presentó como alternativa para la alimentación escolar la aberrante propuesta de la farinata, un granulado compuesto por alimentos que poseen fechas de vencimiento cercanas.

Otra vertiente relevante para las estrategias de abastecimiento alimentario en las grandes ciudades es la agricultura urbana, o sea, la producción de alimentos en las ciudades. Esta es una práctica que crece en todo el mundo, inclusive en Brasil. Son muchas las experiencias populares de agricultura urbana y periurbana. Ellas son muy significativas exactamente porque son orientadas hacía la porción de la población más vulnerable a la inseguridad alimentaria y nutricional. Es evidente que la producción local no es capaz de abastecer a las demandas de grandes metrópolis. Pero es necesario desarrollar estrategias combinadas que pasan necesariamente por democratizar los mercados de alimentos, que son cada vez más controlados por grandes redes minoristas . La revalorización de las ferias libres y la creación de redes de ferias agroecológicas son caminos importantes a serem recorridos para democratizar el acceso al alimento de calidad.

IHU On-Line — Aquellos que defienden el uso de la agricultura en gran escala y el agronegocio argumentan que ellos son importantes para la produción de alimentos. Por otro lado, aquellos que defienden la agricultura familiar afirman que ella es responsable por la producción de aproximadamente 70% de los productos consumidos en el país. Frente a estas posiciones, ¿Dirías que es posible substituir al actual modelo agrícola del agronegocio por un modelo agroecológico? ¿Cuáles son los desafios en este sentido?

Paulo Petersen — La substitución de un modelo por otro debe ser encarada como una necesidad imperiosa porque la agricultura industrial y los sistemas industriales de procesamiento y distribución son responsables directos por la generación de un conjunto combinado de impases enfrentados por la humanidad. Este patrón de producción, transformación y distribución responde por cerca de la mitad de la emisión de los gases de efecto estufa. Por lo tanto, el problema de los cambios climáticos está directamente asociado a este patrón agrícola. Por otro lado, la agricultura es el sector económico más afectado por los cambios climáticos. Se trata de un modelo que destruye las bases ecológicas necesarias para a su propia reproducción a medio y largo plazo. La agroecologia señala hacía la necesidad de cambios estructurales en los patrones de organización de los sistemas agroalimentarios. Esto fue recientemente confirmado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), que termina de organizar un simposio internacional, en Roma, con el objetivo de debatir los desafios para el aumento de la escala de la agroecologia como estrategia para el alcance de los Objetivos del Desarrollo Sostenible – ODS. Ese simposio es una constatación de la FAO sobre la necesidad del cambio del patron de desarrollo agrícola dominante. Evidentemente, estas constataciones que están cada vez más presentes en el mundo institucional, en el medio académico y en los movimientos sociales sufren mucha resistencia por parte de los grandes beneficiarios de ese modelo, sobre todo el sistema financiero y la agroindustria.

En ese sentido, el tema a ser colocado no es si la a agroecologia tiene la capacidad para abastecer a una población mundial creciente. Hay mucha evidencias documentada en la literatura académica en todo el mundo que afirman que la respuesta a esta pregunta es si, o sea, la agroecologia tiene la capacidad para producir de forma equivalente o superior a la agricultura industrial. Pero además de los resultados en términos de productividad física es esencial que sea llevado en consideración que la producción en base agroecológica produce externalidades positivas, o sea, contribuye a la generación de otros beneficios sociales y ambientales, mientras que la agricultura industrial sólo genera externalidades negativas. El asunto en que deberíamos concentrarnos en este momento histórico de la humanidad es cuándo y en qué condiciones daremos início a una transición socioecológica de los sistemas agroalimentarios con base en los fundamentos de la agroecologia. Es verdad que esta transformación no sucederá de golpe, de ´repente, sino como resultado de procesos paulatinos apoyados por políticas públicas deliberadamente concebidas para tal fin.

IHU On-Line — ¿Qué porcentaje de inversiones federales es destinada hacía la agroecologia en comparación con el agronegocio? ¿Cuáles son las principales políticas públicas de apoyo al desarrollo de la agroecologia y cuáles son los desafios de estas políticas?

Paulo Petersen — Esa es una pregunta de difícil respuesta, pués una política pública puede ser valorizada en el territorio para apoyar a la agroecologia y para apoyar al patrón productivo del agronegocio. El recurso público es el mismo. Lo que hace la diferencia en la punta es la existencia de actores que canalizan los recursos según una racionalidad técnico-económica u otra. Esa es una razón importante para que consideremos la existencia de las redes territoriales de agroecologia. Los recursos del Pronaf, por ejemplo, pueden ser utilizados en un territorio para fortalecer iniciativas coherentes con las prácticas agroecológicas. Pero si no tenemos una red bien establecida, este recurso podrá ser utilizado para la producción de maíz o soja transgénicos. La política es la misma, pero la mediación de las relaciones hasta que llegar en el territorio y en los establecimientos hace que el recurso sea orientado hacía un lado o hacía otro. Por eso es muy difícil que tengamos un dato preciso sobre los recursos públicos destinados al apoyo a la agroecologia.

Lo que es posible decir es que la mayor parte de los recursos públicos son orientados para apoyar al agronegocio. Por ejemplo: mientras la agricultura patronal recibe 120 mil millones de reales en el Plan Zafra, la agricultura familiar recibe en torno de 22 mil millones. Eso no significa que esos 22 mil millones sean destinados para la agroecologia. Todo lo contrario. Buena parte de los recursos orientados hacía la agricultura familiar — que son recursos para el crédito agrícola — son empleados para la compra de fertilizantes químicos, agrotóxicos, semillas comerciales, muchas veces transgénicas. En ese sentido, se trata de una política para la agricultura familiar que termina induciéndola a incorporar la lógica técnico-económica empresarial.

Ahora, algunos programas mostraron una gran adherencia con las prácticas de ça agroecologia. Do como ejemplo el Programa de Adquisición de Alimentos de la Agricultura Familiar — PAA. Ese programa — que existió mientras el mecanismo de compra anticipada y donación de alimentos — fortaleció mucho a las iniciativas de redes de agroecologia en todono Brasil . Los recursos nunca fueron muy elevados, pero fueron esenciales para fortalecer a pequeñas organizaciones económicas de la agricultura familiar, para estimular la diversificación productiva de los establecimientos familiares, inclusive con la revalorización económica de productos de la sociobiodiversidad. Se mostró al mismo tiempo como una política de promoción de la seguridad alimentaria y nutricional, de desarrollo rural y de conservación de la biodiversidad. La coherencia con a perspectiva agroecológica está justamente en el hecho de que es una política de efecto multidimensional, pués hay ganancias sociales, económicas, ambientales y culturales, ya que son revalorizadas prácticas, valores y hábitos alimentarios que están siendo perdidos con la diseminación de la agricultura industrial.

IHU On-Line — ¿Cómo el programa Ecoforte ha contribuído al desarrollo de redes de agroecologia?

Paulo Petersen — El programa Ecoforte parte exactamente de esas ideas que estoy abordando. Fue una propuesta nacida de la sociedad civil, particularmente de organizaciones vinculadas a la Articulación Nacional de Agroecologia. Se trata de un programa de apoyo a las redes territoriales de agroecologia. Es una de las iniciativas integradas a la Política Nacional de Agroecologia y Producción Orgânica – Pnapo.

La Pnapo es una política que involucra a varios ministerios y organismos públicos y, por medio de un plan de acción e inversiones, el Planapo, busca dar coherencia a las políticas de esos ministerios y organismos en el sentido de apoyar la agroecologia. ¿Cuál es el sentido innovador del Ecoforte? En primer lugar, el hecho de que el Estado reconoce a la sociedad civil como protagonista en la promoción de la agroecologia a partir de la conformación de la acción en redes territoriales. Este primer aspecto no es de poca relevancia en un Estado que historicamente tuvo resistencia en reconocer a las organizaciones de la sociedad civil como agentes de promoción y defensa del interés público. En segundo lugar, el hecho de que el programa está implementado a partir de editales públicos por medio de los que las redes elaboran y presentan sus propuestas. Por lo tanto, no estamos hablando de proyectos elaborados de arriba para abajo a ser ejecutados por organizaciones no gobernamentales. Son las propias redes las que son invitadas a elaborar sus propuestas. Esta es una expresión de lo que antes llamamos de democratización del Estado, esto es, el Estado y la sociedad coproduciendo políticas públicas. Entonces, las propuestas que siguen hacía los diferentes territorios son, necesariamente, diferentes porque las realidades son distintas y esta es una característica de la agroecologia. O sea, no existe una solución única válida para todo lugar; las soluciones dependen del tiempo y del espacio en los que esas redes están desarrollándose.

Existe una serie de criterios técnicos y de composición de las propias redes, que deben necesariamente involucrar a organizaciones diversificadas cumpliendo diferentes funciones, pudiendo ser ellas estatales y no estatales. Otro aspecto a ser considerado en los proyectos sometidos a los editales del Ecoforte es la participación de mujeres, jóvenes, comunidades de asentados, pueblos indígenas y comunidades tradicionales. Todos esos son criterios clasificatorios para la selección de los proyectos que indican la determinación de la política en reconocer las especificidades de diferentes sujetos de derechos de las políticas públicas. Los recursos alocados son provenientes del BNDES y de la Fundación del Banco do Brasil. El Ecoforte es una experiencia extremadamente innovadora, muy coherente con los fundamentos técnicos y sociales de la agroecologia. Estamos exactamente en este momento realizando en la ANA un esfuerzo de sistematización de los resultados del primer edital del Programa Ecoforte de apoyo a las redes de agroecologia. En el IV ENA habrá un seminario específico donde los resultados preliminares de esta sistematización serán presentados y debatidos. Dado el carácter innovador del programa y el fuerte interes internacional por las iniciativas brasileñas de institucionalización de la agroecologia, tenemos la oportunidad de divulgar al Ecoforte en diferentes espacios de debate, como en el simposio de la FAO, por ejemplo. Buscamos alli demostrar que el Programa Ecoforte no sustituye ni toma el lugar de otras políticas. Su mayor virtud es justamente la de favorecer que ellas sean adoptadas en sinergia segun una coherencia estratégica definida por las redes de agroecologia.

Me arriesgo a decir que el Programa Ecoforte tal vez haya sido la mayor de las mayores innovaciones institucionales en el ámbito de la Pnapo.

IHU On-Line — ¿Cuáles son las dificultades de las redes territoriales frente al alto consumo de agrotóxicos y de transgénicos en la agricultura?

Paulo Petersen — Ese es un tema que ha sido muy discutido y que será objeto de debate en el IV ENA. Fue también debatido en el Simposio de la FAO que me referí. El hecho es que las redes territoriales de agroecologia no se desarrollan sin conflictos en los propios territorios en que están estructuradas. De la misma forma que existen redes de agroecologia, existen redes del agronegocio que disputan recursos y medios de producción. Como ya dije, el Estado emplea la mayor parte de los presupuestos de sus políticas en el apoyo a los arraeglos productivos del agronegocio, que se caracterizan por ser cadenas estructuradas verticalmente que vinculan a las unidades de producción a agentes económicos externos a los territorios.

Existe un discurso de que Brasil es muy grande, que hay espacio para todos los modelos y para todos. Pero lo que hemos evaluado, con la sistematización de estas redes de agroecologia, es que esa convivencia es impracticable. Eso porque un modelo que se basa en la valorización y en la conservación de los recursos naturales, en la biodiversidad, en la construcción de mercados locales y en la valorización de la cultura alimentaria local no puede ser compatibilizado con otro que depende de extenderse territorialmente para mantener las tasas de lucro de sus monocultivos y que, además de eso, se vale de tecnologias que no respetan los límites de los establecimientos, como los agrotóxicos y los transgénicos. El apoyo al modelo del agronegocio termina inviabilizando las posibilidades de expansión de la agroecologia; esa es una razón de los crecientes conflictos territoriales en Brasil y en el mundo. Lo que hemos afirmado es: si queremos de hecho crecer con la agroecologia, necesitamos reducir el apoyo al agronegocio.

Por lo tanto, la proposición de la convivencia de modelos no es realista. Tenemos que, de hecho, empezar a colocar restricciones a un sistema que es extremadamente depredador. En este sentido, tenemos algunos ejemplos, entre ellos, la propia Pnapo. En la Comisión Nacional de Agroecologia y Producción Orgánica, de la que formo parte, fue elaborado un Programa Nacional de Reducción de los Agrotóxicos – Pronara. Este programa no tenía nada de radical. No proponía una ruptura con los agrotóxicos. Al contrario, la propuesta fue elaborada exactamente para reducir la carga de agrotóxicos empleados en las plantaciones, una parte importante de ella absolutamente innecesaria para los productores. Muchos productores que tienen la perspectiva de producir orgánicos son imposibilitados de llevar àdelante sus proyectos porque la vecindad produce con agrotóxicos; eso es una verdadera violación de derechos. Entonces, la propuesta era empezar a trabajar con las alternativas que existen, sin embargo no son estimuladas por las políticas públicas, empezando por el crédito agrícola.

Una de las acciones del Pronara era dirigida a la capacitación para el uso de alternativas técnicas a los agrotóxicos. Además de ser menos daniñas para la salud y el medio ambiente, esas alternativas pueden ser más baratas. Se hace evidete una vez más el hecho de que la perspectiva agroecológica induce a soluciones tecnológicas del tipo ganar-ganar; en este caso, ganan los agricultores, ganan los consumidores. Pero, si es así, ¿por qué estas alternativas no son más incentivadas? Esa es la pregunta a ser respondida. Si tenemos alternativas técnicas, ellas necesitan ser colocadas en práctica y estimuladas por el Estado. Este fue el princípio del Pronara que, infelizmente, no salió del papel.
IHU On-Line — ¿Cuáles son los objetivos drl IV Encuentro Nacional de Agroecologia – ENA? ¿Cuáles son los principales desafios en relación a las redes territoriales de agroecologia?

Paulo Petersen — Como ya dije, el lema del IV Encuentro Nacional de Agroecologia es “Agroecologia y Democracia, uniendo al campo y la ciudad”. Este lema tiene mucho que ver con la coyuntura nacional: sufrimos un golpe institucional, que derribó a un gobierno legitimamente electo. Estamos hablando de un gobierno que tenía una escucha hacía la sociedad civil. Por lo tanto, este debate de la democracia es fundamental, porque tenemos la conciencia de que, sin un Estado que cree instancias de diálogo en diferentes espacios, dificilmente la agroecologia prosperará.

La profundización de la democracia es una condición para el avance de la agroecologia. Las políticas públicas de apoyo a la agroecologia o para frenar al agronegocio son fundamentales. Esta es nuestra agenda principal. Así, en el encuentro vamos a repercutir como ças redes de agroecologia están enfrentando este momento actual en sus territorios. Sabemos que este es un momento de gran recrudecimiento de la violencia en el campo, con asesinato de líderes y violencia contra las mujeres y pueblos tradicionales, que tiene sus derechos territoriales amenazados. Todo eso se dá a causa de una lógica económica expansiva, violenta y autoritaria. Estamos haciendo este debate no sólo para denunciar el golpe, sino para pensar estrategias para seguir adelante.

Tenemos, inclusive, que discutir con fuerzas de izquierda que también tienen dificultades de entender la vitalidad de estas experiencias y de entender que la sociedad civil precisa ser llamada para gestionar en conjunto las políticas públicas. Las experiencias de agroecologia demuestran que el Estado solo no tiene condiciones para construir y fortalecer sistemas agroalimentarios democráticos y sustentables. Vamos a hacer esta reflexión a partir de la realidad de los territorios, porque 70% del encuentro está compuesto por agricultores y agricultoras, quilombolas e indígenas, que van a traer la voz de los territorios, que es la voz menos escuchada. Son en esos territorios donde las experiencias de agroecologia son construídas. Precisamos aprender con estas experiencias. Este es el gran sentido del IV Encuentro Nacional de Agroecologia.