En nuestro país, el PRI mexicano se conformaría de igual manera en los acuerdos funcionales del FPV, el PJ y Cambiemos

México: Morena gira a la derecha

El anunció cimbró al amplio movimiento de comunidades indígenas, científicos, artistas, campesinos y activistas que rechazan la siembra de maíz transgénico en México. Víctor Villalobos, el operador político de las grandes consorcios agroindustriales y promotor de los transgénicos, será el futuro titular de la Secretaría de Agricultura, en caso de que Andrés Manuel López Obrador gane las elecciones en 2018.

Víctor Villalobos es ajonjolí de todos los moles políticos. Lo mismo del PRI que del PAN, y ahora de Morena. Fue consultor externo y empleado de Monsanto, y consejero del Grupo Pulsar, del que formaba parte Seminis, gigante de los transgénicos y controladora del mercado mundial de semillas, hasta su venta propiedad de Alfonso Romo, el coordinador del Proyecto de Nación 2018-2024 de López Obrador.

Los puestos públicos de nivel que Villalobos ha ocupado son muchos: subsecretario de Recursos Naturales y primer secretario ejecutivo de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados durante el gobierno de Ernesto Zedillo, subsecretario de Agricultura con Vicente Fox, y coordinador general de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Agricultura durante los tres primeros años de la administración de Felipe Calderón.

La Jornada


El PRI es el partido de las políticas de Estado mexicanas. Es también el partido de la Revolución congelada. MORENA que alude a la Virgen de Guadalupe, es, en realidad, su ala marxista leninista y significa Movimiento de la Revolución Nacional.

Lo que queremos decir es que las políticas de Estado en México operan con una mano derecha y una izquierda, pero mantienen férreamente tanto la dependencia a los Estados Unidos, como la traición al legado zapatista.

Que López Obrador que disfruta hasta el momento de las preferencias del electorado, vaya aliado con corporaciones como Monsanto y otras, refleja una situación que se ha hecho tradicional en América latina, desde los grandes acuerdos de Fidel con Monsanto a finales de los años 80.

El marxismo agoniza o ha desaparecido, pero su legado modernizante y tecnocientífico se entiende con las grandes empresas de la biotecnología y del agronegocio.

En nuestro país, el PRI mexicano se conformaría de igual manera en los acuerdos funcionales del FPV, el PJ y Cambiemos.

Se trata, en definitiva, de un sólo partido con alas de derecha y de izquierda, el partido de las políticas de Estado y de la plutocracia hegemónica, su misión es mantener el Estado colonial,el extractivismo y la agroexportacion.

Sería prácticamente impensable abrir un debate en el seno del Frente para la Victoria, o del Partido justicialista sobre los grandes temas que en México se le reprochan a López Obrador.

¿Qué se podría esperar de Felipe Solá al interpelarlo sobre la biotecnología?

Tanto a él como a los demás candidatos, los temas de la tecnociencia y de la gran escala les son propios de un modo de hacer gestión gubernamental sin consideraciones ideológicas .

Todos ellos han sido largamente asesorados y entrenados por Grobocopatel

¿Qué podemos esperar que no sepamos de antemano? si acaso un posible triunfo de López Obrador en México marcaría un rumbo en América Latina, lo que se nos anticipa es que en Argentina podemos cambiar las camisetas políticas, sin que cambien el tipo de ministros y asesores representantes de empresas que abundan ahora en los gabinetes de Mauricio Macri o de Vidal. //

Jorge Rulli

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Si lee algo sobre el Brasil actual y el PT: ¿Dicen algo sobre Junio de 2013 o sobre Belo Monte?

Entrevista a Mario Santucho, editor de la revista Crisis sobre la situación en Brasil:


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Mario Santucho, editor de Revista Crisis, viajó a Brasil para entender una coyuntura caliente: Lula preso, referentes creciendo por izquierda y por derecha de cara a las elecciones presidenciales y militarización en Río de Janeiro. Espejos que reflejan hacia nuestro país.

La Mar En Coche


En la entrevista no se comenta nada sobre Belo Monte:


Video usado en la campaña presidencial de Dilma Rousseff-Michel Temer mostrando que es Belo Monte, en la base del video a la derecha los subtítulos en español.

Por esta usina los gobiernos del PT (Lula-Dilma) fueron acusados de etnocidio, algo más sobre Belo Monte


Y pensar en todo el desastre de Río de Janeiro sin evaluar lo que pasó con los megaeventos impulsados por el PT de Lula-Dilma es también hacer un discurso incompleto:


Lula y su discurso cuando se enteró que Río de Janeiro había sido elegida como sede de las Olimpíadas 2016, arriba a la derecha, donde están las rayitas le activan los subtítulos en español.
Algo más sobre cuando Río fue elegida sede de las Olimpíadas


Ni coherentes, ni lógicas, las luchas de Junio de 2013 sobreviven aunque la izquierda no las comprenda. Entrevista especial con Giuseppe Cocco

Instituto Unisinos
Otra traducción al español de esta nota

Giuseppe Cocco es graduado en Ciencias Política por la Université de Paris VIII y por la Università degli Studi di Padova, mestre en Ciencia, Tecnologia y Sociedad por el Conservatoire National des Arts et Métiers y en Historia Social por la Université de Paris I (Panthéon-Sorbonne), y doctor en Historia Social por la Université de Paris I (Panthéon-Sorbonne). Actualmente es profesor titular de la Universidad Federal de Rio de Janeiro – UFRJ y editor de las revistas Global Brasil, Lugar Comum y Multitudes. Coordina la colección La Política en el Imperio (Civilización Brasileira).

Publicó entre otros libros New Neoliberalism and the Other. Biopower, antropophagy and living money (Lanham: Lexington Books, 2018), junto con Bruno Cava; Hélio Oiticica para além dos mitos (Rio de Janeiro: CMAHO, 2016), junto con Barbara Szaniecki e Izabela Pucu; y Creative Capitalism and Multitudinous Creativity (Lanham: Lexington Books, 2015), también junto con Barbara Szaniecki.

IHU On-Line – ¿Pasados cinco años, cómo sobrevive Junio de 2013?

Sin embargo, esta brecha era, en 2013, claramente democrática. Hoy ella es mucho más compleja e indeterminada. En Junio de 2013, la multitud declaró que “queria todo”, queria a las ciudades como espacios comunes de su reproducción productiva e indicaba claramente como obstáculo a esta apropiación del comun al bloque mafioso del biopoder. En Junio, todas las luchas que soñãbamos suecdían, empezando por el cuestionamiento general del bloque del biopoder y de la gobernabilidad mafiosa.

Toda la crítica que circulaba horizontalmente en las redes y en las calles pasó a expresarse por el ataque directo al sistema que parasita la vida de las multitudes. Fue una revuelta de la sociedad contra los partidos y contra el Estado como dispositivos parasitarios de acumulación primitiva continuamente renovada. Después de esto, sabemos como el bloque mafioso que nos gobierna reaccionó: inicialmente pacificó al Mundial de Fútbol; enseguida consiguió polarizar a las elecciones de 2014 por medio de la gran victoria que le ofreció a la nebulosa del “voto crítico”; en fin usó el relato del “golpe” para empaquetar la reorganización del pacto de gobierno.

Pero no sirvió para nada, pués el efecto de poder generado por las elecciones compradas por los megamillonarios desvios de dinero público apareció nitidamente como una estafa y eso impidió cualquier forma de ajuste: cuando la arrogancia autoritaria de la presidente Dilma Rousseff intentó adecuarse a la astucia de su mentor (Lula), ya no había más margen y el ajuste se desajustó: las multitudes estaban en las calles y en las ventanas, contra la estafa (en 2015) y por el impeachment (en 2016). La brecha fue continuamente reabierta, pero ella misma pasó a ser atravesada por señales cambiadas.

IHU On-Line – ¿Cómo las izquierdas comprendieron al movimiento de Junio de 2013? ¿En qué mantiene su potencia creativa y en qué mantiene su potencia destructiva?

Giuseppe Cocco – En general, las izquierdas no comprenden a los movimientos y, en el caso de Junio de 2013, no entieron nada efectívamente.

Junio de 2013 decretó la muerte política del sistema de poder, pero el bloque del poder está muy vivo y determinado a defenderse. Lo que hubo de nuevo en Junio fue el hecho que los objetivos, las manifestaciones, las prácticas, por ser autorganizadas entre las redes y las calles, no pasaban más por la pasteurización de las izquierdas: ni de la dogmática y supuestamente radical, ni de aquella corrupta y supuestamente pragmática. Esa fue la grand novedad: las multitudes salían a las calles cuando y como querian y atacaban al poder por lo que él realmente era (y continúa siendo), sin mediaciones. Eso fue mortal para las izquierdas.

Por un lado, los dogmas del izquierdismo, su liturgia marxista, su sociologia industrialista, sus banderas rojas aparecieron por lo que son: abstracciones que sofocan la creatividad de las luchas y dispositivos que sólo buscan la reproducción de los aparatos de las organizaciones (y de sus reparticiones). Por otro, el PT y el lulismo en general, a pesar de que el movimiento no fuera inicialmente contra el gobierno Dilma, aparecieron por lo que se había transformado: piezas centrales de la gobernamentalidad mafiosa.

Lula

Desde el momento en que los intelectuales do PT no entendían nada, Lula y su aparato, después del susto, pasaron a entender perfectamente que el levantamiento – atacando al bloque mafioso del poder – no dejaría ningún margen a las magias del PT: no había más espacio para una disociación retórica del Bloque Mafioso esconder los esfuerzos que el PT multiplicaba para salvarlo realmente. Este fue un fenómeno curioso y paradojal.

De tanto creer en su propaganda y en los análisis de sus consultores que Brasil se había transformado en Eldorado de la (nueva) clase media, el PT fue agarrado de sorpresa y no sabia qué decir, además de gritar contra la ingratitud de las masas. No entendia nada del levantamiento y de sus procesos de producción de subjetividad. En esto, la izquierda corrupta y la izquierda radical eran (y son) totalmente especulares: el PT pensaba de verdad que sus políticas sociales (de cuño neoliberal o laboral) fuesen buenas en si, por los efectos de “inclusión” y de “compensación” que estas determinaban en las estadísticas que alimentaban al marketing electoral. El “izquierdismo” criticaba a estas reformas por no enmarcarse en los modelos de reformas (o revoluciones) que la doxa de la cuestión social dictaba. El hecho es que el proletariado del trabajo metropolitano no se interesa ni por la adhesión servil (lulista) a una determinada política social, ni por su crítica formal (izquierdista), sino en como esto cambia sus condiciones materiales de vida: cambio que se afirma realmente como el aumento de la capacidad de luchar, como una profundización democrática.

Contrariamente al discurso infantil (y en realidad arrogante) del voto crítico que pretende “enseñarle” a la izquierda como se debe comprender la subjetividad, Lula y el PT no tiene ni la condición ni las ganas de entender la producción de subjetividad: lo que les interesa es dominarla, vaciarla, domarla. Aqui está la ironia: el levantamiento de Junio – a pesar de las responsabilidades petistas en el empeoramiento de las condiciones de vida metropolitanas – no veía al PT como siendo una pieza fundamental del pacto de poder mafioso, sino sólo como una pieza marginal y avergonzada. Es por esto que inicialmente el levantamiento no era declaradamente anti-PT ni anti-Dilma. Quien entendió que el levantamiento sólo podria ser anti-PT fue el mismo PT y Lula, que sabían cual era el real pacto de sangre (para usar las palabras de Antonio Palocci ex-ministro de economía durante los gobiernos Lula y ex-hombre fuerte del PT, actualmente preso por la operación Lava-Jato) al cual el PT había, más que adherido, proporcionado una nueva fuerzz, con la Nueva Matriz Económica y los dos Programas de Aceleración del Crecimiento – PACs.

IHU On-Line –
¿Cómo comprender a la huelga de los caminoneros y la interpretación de la izquierda sobre este fenómeno?

Giuseppe Cocco – Francamente, no sé ni decir cuál es la interpretación de la izquierda. Queda tanto en “à côté de la plaque” (una expresión francesa para decir fuera de lugar, totalmente equivocada, inútil) que ni encuentro el tiempo para buscar saberlo. Prefiero leer un libro sobre los Gulags, o un libro de Camus. Los camioneros luchan dando una lección práctica de autonomia y hay gente del voto crítico</i: que incluso la noción de autonomia la quieren llevar a la misma cueva adonde el PT (y el socialismo real en general) llevó la misma idea de la izquierda.
En Brasil, la intelectualidad y las elites son totalmente autorreferenciales: ellas pueden llamarse de izquierda o de derecha, progresistas o conservadoras, inclusive una parte de la elite acusar a la otra parte de ser la “elite branca”, “coxinha [concheto” etc., como en el caso patético de aquellos vídeos en los que una filósofa uspeana [por la Universidad de San Pablo] gribaba su odio… contra si misma. El hecho es que se trata de un sistema cerrado, este si elitista, que incluye también a los medios. Los mismos que apoyaron a ços megaeventos [Mundial de Fútbol y Olimpíada de Río de Janeiro] y todos esas inversiones absurdas pasaron a manifestar su estupor frente a las “revelaciones” de la Lava Jato y de la inutilidad de las obras. Los mismos que gritan contra los medios “golpistas” se tornan columnistas y comentaritas de esos misma medios. Los mismos sociólogos, científicos sociales y políticos que no vieron que pasara nada, continuan pontificando y decidiendo lo que es bueno y lo que es malo. Los otros continúan [patrullando . Es así que funcionaba y así será cuando el bloque del poder quiera que vuelva a funcionar. Pero a cada vez que esta restauración parece definitiva, sucede algo que muestra que no es más así: cuando el PT consiguió la criminal estafa electoral de 2014, enseguida las multitudes estaban en las calles y en las ventanas; cuando el impeachment parecia haber permitido instaurar un pacto de transición para que la casta “salvase su piel vendiendo la de los pobres”, la radicalidad de los camioneros y el enorme apoyo popular que recibieron demostó que todo esto ya se terminó.

Sólo que todo esto tiene un precio. Cuando el PT conseguía mistificar su corrupción, política y moral antes que material, había como que una válvula de escape, la ilusión de un horizonte de cambio posible en la renovación democrática. Hoy todo eso se fue a la mierda y la solidariedad de prácticamente “toda” la izquierda (más una vez, con el papel nefasto del voto crítico) ayudó a destruir la credibilidad general de la democracia como un todo.

IHU On-Line – ¿Hasta qué punto la huelga de los camioneros actualiza Junio de 2013 y hasta qué punto produce rupturas radicales?

Giuseppe Cocco – Totalmente: pasamos de las calles a las rutas, de Facebook a WhatsApp, de los 20 centavos del pasaje de ómnibus a los 46 centavos del gasoil. Fue un momento potentísimo.

¿Qué nos está diciendo la lucha de los camioneros? Que los que viven de su trabajo no quieren pagar las cuentas de Temer y de Dilma y que el “fora Temer [Que se vaya Temer]” del PT y sus casitas y tríplex [por el triplex por el que está condenado Lula] es de mentira. Más una vez, la casi totalidad de la izquierda se asusta frente a los movimientos de lucha real. Es irónico, la izquierda tuvo miedo frente a Junio, ahora tiene miedo frente a los camioneros. Sólo no tiene miedo cuando se trata de robar, de defender a quien robou, de colocar al Ejército en Maré [barrio de Rìo de Janeiro] o decretar operaciones de Garantia de la Ley y del Orden – GLO.

Los camioneros decretaron el fin de lo que sobraba del pacto de sustentación de Temer. El “pacto del pato de la Fiesp” [la FIESP es la Federación de las Industrias del Estado de San Pablo, algo así como la UIA argentina pero con más poder, antes del impeachment de Dilma, frente a la sede de la FIESP se instaló un pato inflable gigante preguntando quién iba a pagar el pato del supuesto aumento de los impuestos que podría llegar a generar el gobierno de Dilma] era este: el gobierno Temer que hizo las reformas neoliberales y tiene espacio libre para terminar con la Lava Jato, la izquierda se queda en el play ground gritando al golpe (que en realidad desea) y los pobres y los trabajadores pagan el pato! En otros términos, la clase política salva su piel vendiendo la nuestra. Aunque la huelga no se haya consolidado como el levantamiento que sus bases autónomas buscaban, ese pacto se terminó. Del puente para el futuro [así se llama el plan de gobierno del partido de Temer] ni siquiera sobró el puente colgante del que hablaba FHC [Fernando Henrique Cardoso ex-presidente de Brasil], sólo un abismo: los huelguistas afirmaron, pués, que la economia no es contabilidad, sino que la economia es política. Dicen también que la política n es pura racionalidad e incluso menos marcha para un futuro ya dado. Lo que cuenta es la invención del futuro.

IHU On-Line – ¿Qué subjetividades producen un apoyo macizo de la población a la huelga de los camioneros y una desconfianza a las jornadas de Junio, que no era raro que fueran clasificadas como vândalas? ¿Por qué la izquierda institucional parece no ser capaz de comprender ni una ni otra?

Giuseppe Cocco – Quien mantiene y reproduce esa ilusión de que la izquierda se va a renovar es, más una vez, el voto crítico, que llega incluso a deicrse “autonomista” y en realidad busca ocupar un espacito de poder, un carguito de diputado federal, alguna organización del miedo, en fin, alguna migaja del botín, una cura política de la paranoia que los caracteriza.

No hubo, no, ese desajuste que es colocado en la pregunta. Junio era y continuó popular incluso cuando los medios y el PT hacían ese discurso de los vándalos. En el caso de los camioneros fue igual: inicialmente se dijo que era lockout y después se empezó a decir que estaban los “infiltrados”, al tiempo que, a pesar de la amenaza del desabastecimiento, la popularidad se mantuvo firme y altísima, como sucedió con el movimiento de Junio de 2013.

Hay otro tema, mucho más importante, aquel de saber por qué esa huelga salvaje hizo del tema de la Intervención Militar su [mote. ¿Qué quiere decir la demanda por “intervención militar”? La demanda popular por “intervención militar” viene de lejos y es el producto de la inseguridad civil que los pobres viven a causa de la guerra generalizada que los oprime: el sistema constitucional de seguridad (polícias, magistratura y otros cuerpos estatales) funciona como un conjunto de dispositivos (milícias, mafias, lobbies, partidos, cámaras de concejales etc.) que todos los días y en todos los lugares oprimen y  saquean a los pobres con tasas, peajes, robos, pasajes etc. La demanda por cambios es en verdad una demanda por una “intervención”, y ¿quién podria, en este cuadro donde todos los aparatos estatales funcionan como partes de los dispositivos de opresión, ser el actor de “intervención”? La única institución que tiene fuerza y al mismo tiempo está fuera de este juego: las Fuerzas Armadas. La “popularidad” de la intervención en Rio de Janeiro es tal vez emblemática de esta primera dimensión. Se trata de una demanda constituyente.

Claro, una demanda “paradojal”, pués nada que sea “demanda” es constituyente y el Ejército, que está siendo legitimado por esta difusa demanda popular, será el mismo que reprimirá a los camioneros si esto llegara a ser necesario para el restabelecimiento del “orden”. Pero las luchas no son ni coherentes ni lógicas. Lo que importa es que aprendamos por donde pasan las líneas de las paradojas y de las contradicciones. Este trabajo funciona en realidad como un enigma que aún demanda ser enfrentado.

México:Fuera Víctor Villalobos del Gabinete propuesto para la Secretaría de Agricultura de Andrés Manuel López Obrador

Ante algunas esperanzas por los anuncios del candidato a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador referentes a su modelo agrícola, algunas organizaciones mexicanas le solicitan al candidato que retire a Víctor Villalobos como su futuro Secretario de Agricultura:


Fuera Víctor Villalobos del Gabinete propuesto para la Secretaría de Agricultura

*Villalobos ha sido señalado por académicos y organizaciones ambientalistas, entre ellas Greenpeace México, como promotor de los cultivos genéticamente modificados en los cargos que ha ocupado durante su gestión en la Administración Pública: entre 2002 y 2009, fungió como coordinador general de Asuntos Internacionales en la Sagarpa y en 20003 firmó “a título personal” el acuerdo sobre “Requisitos para la documentación de organismos vivos modificados para alimento humano o animal, o para procesamiento”, conocido como el “TLC transgénico”, con Canadá y Estados Unidos, países que no forman parte del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad de los Organismos Vivos Modificado (OVM).

Villalobos se encuentra dentro del posible Gabinete de Andrés Manuel López Obrador, específicamente para administrar la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

De ser elegido AMLO como futuro Presidente de México es importante demandarle y señalarle que además del apoyo al campo debe proponer a un verdadero representante que contemple asegurar la producción de alimentos sanos culturalmente aptos y diversos, no a alguien que defiende la importación de transgénicos al país.

Fuente: http://www.sinembargo.mx/02-06-2018/3423774

 

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