México: El cerco no es militar sino progresista

El Olvido Otro Por Gustavo Esteva


Para Trinchera Gustavo Esteva es uno de los pensadores vivos más grandes de nuestro continente. Ahora buscamos su palabra para tratar de comprender la situación de México. Sugerimos leer con atención su ensayo publlicado en el periodico La Jornada, porque deja en claro el complejo juego de riesgos y aciertos de Andrés Manuel López Obrador(AMLO), a la vez que lo define como un “progresismo” que llega tarde a México, por detrás del fracaso de sus equivalentes en América Latina.

Creo que esta mirada no solamente nos aclara muchas cosas del México actual, sino que debería aclarar más nuestra propia situación de entrampamiento entre Cristina y mauricio.

Hay algo que debemos recordar, y es cuánto nos sorprendió que en las zonas de Chiapas donde tiene fuerte implantación el zapatismo, no había cercos militares, seguramente por los Pactos de San Andrés, pero debemos advertir que los gobiernos locales, eran a nuestros ojos argentinos abierta y explícitamente kirchneristas, o sea del Morena, de AMLO, o del Partido Verde en semejanza a los ex greenpeace, como Juan Carlos Villalonga, que integran Cambiemos.

O sea que el cerco no era militar sino progresista. Ahora el MORENA ha llegado a la presidencia de México, y entra en conflictos con el neoliberalismo explícito que lo antecedió. Nos preguntamos ¿adónde llegará ?

Sus promesas son muchas, pero según parece sus primeros pasos son dificultosos. Gustavo Esteva no es optimista al respecto, e insiste en impulsar la lucha y la autonomía desde abajo. Después de leerlo nos sentimos un poco menos solos. //

Jorge Rulli

Brasil: Política indígena del gobierno Bolsonaro en las manos de ruralistas y evangelistas, resultado: Un Genocidio

Bolsonaro hablando sobre su política indígena:

En la base del video, a la derecha, le activa los subtítulos en español


Lobistas y parlamentarios trabajan por cambios en las diretrices de la Fundación Nacional del Indio [FUNAI], órgano del Estado que establece y desarrolla las políticas relacionadas con los pueblos indígenas.

Folha de São Paulo

El telón de fondo son las presiones políticas que vienen de dos grupos distintos, a veces con intereses en común, los ruralistas y los evangelistas. Esos lobistas, muchos de los cuales son parlamentarios, ven en el gobierno Bolsonaro la chance de enmarcar al organismo con el fin de que dê un guiño en la política indigenista en la dirección hacía un proyecto mayor que llevaria a la desterritorialización del indio.

Bolsonaro ya llamó a este objetivo como “emancipación”, la mosma expresión usada en la dictadura militar en el Estatuto del indio, de 1973, y en un proyecto archivado en 1978 por el entonces ministro del Interior, Rangel Reis, luego de una intensa reacción de la sociedad civil. La idea bolsonarista es permitir que, en algún momento, el indio reciba títulos de las tierras para que pueda arrendarlas o “incluso mismo venderlas”, como declaró Bolsonaro. La venta está prohibida por la legislación, ya que son registradas en la escribanía a nombre de la Unión. Intentar algo en este sentido deberá provocar en el Poder Judicial una avalancha de procesos y acusaciones de improbidad impulsados por el Ministerio Público Federal, pero Bolsonaro parece ajeno a estos detalles de la democracia.

La crítica más común es simple de ser entendida. Cuando el indio tenga el título de la tierra, puede ser sobornado o presionado con violencia por hacendados de la región para venderla. El comercio de la tierra seria, a mediano plazo, el fin de la propia etnia, forzada a desplazarse para las periferias de las grandes ciudades o trabajar como mano de obra barata de la agroindustria.

Los grupos de presión trabajan con una agenda semejante a las ideas de Bolsonaro. Los ruralistas quieren impedir que la Funai haga nuevas demarcaciones de tierras y forzar a que ella permita “asociaciones” con indígenas, en la forma de arrendamientos. También presionan para empezar una rediscusión sobre el tamaño de algunas tierras ya demarcadas, en lo que seria considerado el mayor ataque a los derechos de los indios desde el fin de la dictadura. Están en la mira, por ejemplo, las tierras Karipuna (RO) y Apyterewa (PA), ambas ya homologadas por la Presidencia de la República, pero invadidas en varios puntos. Es intentar una política de tierra arrasada.

Entre los evangelistas, la pauta es presionar a la Funai para permitir el aumento de la evangelización indígena, en especial en la Amazônia. La Funai se resiste a autorizar que evangelistas puedan realizar supuestos “estudios” entre indígenas, y por esto es blanco de acusaciones de pastores y diputados. Con el nuevo ministerio, la Funai quedará subordinada a una pastora evangélista, Damares Alves, que en los últimos años hizo una campanha escandalosa contra el infanticidio todavía practicado por algunas etnias en el país.

El escenario de conflagración en el campo indigenista está agravado por declaraciones confusas y difamatorias de Bolsonaro. Por ejemplo, él repetidamente retrata a la demarcación de la tierra indígena Yanomami, en Roraima, como parte de un siniestro plan de internacionalización de la Amazônia. Sin embargo, nunca explica que ella fue homologada con sus 9,4 millones de hectáreas luego de una intensa campaña de la sociedad civil por un presidente de derecha o, digamos, de centro-derecha, Fernando Collor, y por un militar ministro de Justicia, el coronel de la reserva Jarbas Passarinho (1920-2016), uno de los golpistas de 1964 y exponente de la dictadura militar tan elogiada por Bolsonaro.

Hay varios otros episodios semejantes en la historia del país que hacen evidente una conexión positiva entre sectores conservadores e indigenistas para garantizar el reconocimiento y uso de las tierras tradicionales por los primeros habitantes del país. Prevaleció un sentido de justicia capaz de unir a sectores tan diversos como la antropologia y el cuartel. Son bellas páginas de las que los brasileños deberían enorgullecerse. Sin embargo todo esto desaparece en los discursos de Bolsonaro y el tema indígena se vé arrojado a las nubes de mistificación, mentiras e infamias. EL objetivo central parece ser erosionar la credibilidad de ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), el Ministerio Público, indigenistas, antropólogos e indígenas.

Hay una razão para que el presidente electo y sus aliados militares más cercanos nunca cuenten la historia completa: eso complicaría el relato de que las tierras indígenas, anacronicamente llamadas por él de “reservas”, son creaciones ideológicas de la izquierda y de ONGs confabulados con intereses internacionales con el fin de mantener a los indios enclausurados e impedidos de conocer las bellezas y lujos del mundo llamado “civilizado”. Ellos quieren “ser como nosotros”, dijo el electo.

Bolsonaro parece no entender que no existe un “indio”, sino más de 255 pueblos indígenas diferentes, cada uno con su propia historia, tradición y aspiración. En el campo indigenista, hay algo un poco más reprobable que intentar imponer al indio nuestro modo de vida a cualquier costo. Y cuando una máquina estatal insiste en esto, movida por un discurso presidencial anacrónico, totalitario e indiferente, el resultado apenas es uno: genocidio.


La discusión sobre el calentamiento global es secundaria, dice el futuro ministro del Medio Ambiente de Brasil

Thais Bilenky


Brasília

Anunciado en este domingo (9/12) el futuro ministro del Medio Ambiente por el presidente eleito, Jair Bolsonaro (PSL), el abogado Ricardo Salles (Partido Novo) dijo que la discusión sobre el calentamiento global es inocua y que pretende priorizar “temas tangibles sobre preservación ambiental”.

El ex-secretario del Medio Ambiente de São Paulo en elo gobierno Alckmin (PSDB) habló con Folha por teléfono también sobre las acciones contra la deforestación, que segundo él, están basadas en conjeturas.

Investigado por improbidad administrativa, él es crítico de lo que llama de trabajo ideológico de los organismos ambientales como el Ibama [el organismmo del Estado que se ocupa de la protección del medio ambiente].

Folha – ¿Cuál es el papel del ambiente en el crecimiento económico?

Ricardo Salles – En primer lugar, incluso por determinación del presidente, él reiteró hoy eso conmigo por teléfono, la defensa del medio ambiente es un valor sólido, incuestionable. Es prioridad, vamos a cuidar del medio ambiente con mucha atención. Pero vamos a tener que conciliarlo con el respeto al Estado de Derecho, al debido proceso legal, a la seguridad jurídica, a una serie de items, que, aunque el medio ambiente sea importante, no pueden quedar en segundo lugar.

¿Ud. se refiere a las multas del Ibama, licencias?

Todas las reglas de licencias, todos los aspectos del proceso administrativo fiscalizador, comunmente llamado de multa, tienen un reglamiento propio, existen normas para eso. Vamos a exigir que la norma sea observada en todo momento.

¿No lo está siendo?

Hay casos en que la no observancia procesual administrativa es común cuando una persona pone al tema ideológico por encima de ella. São Paulo tuvo que enfrentar el tema de la vegetación de los bancos de arena en el litoral cuando en verdad la fiscalización se terminó, por un tema de preservacionismo ideológico, dejando de lado la definición legal y técnica de restinga y atribuyendo la calidad de restinga a todo el litoral do estado, que era evidentemente un error.

¿Ud. está de acuerdo con Bolsonaro sobre la existencia de una industria de la multa por organismos como el Ibama?

Todo el processo fiscalizador y sancionador tiene que obedecer el debido proceso legal, obedecer a las normas y seguir el tramite. No estoy diciendo que fue ni que no fue, estoy diciendo como será. Vamos a obedecer la ley.

¿Pero está de acuerdo que existe una industria de la multa?

Existe una proliferación de multas. Muchas de ellas, adelante, después de analizado el debido proceso legal, se muestran insubsistentes y terminan complicándole la vida al sector privado. En este momento, vamos a reveer, analizar, dejar en claro cual es el debido proceso legal, el marco regulatorio aplicable, y de ahí en adelante verificar si la observancia está siendo cumplida. Hay un sentimiento de toda la sociedad brasileña de que, aunque existan esas reglas, muchas de las actas de multas son hechas por carácter ideológico más que efectivamente jurídico, y eso no puede pasar. Vamos a chequear si realmente las premisas se están cumpliendo o no.

¿A qué llama de carácter ideológico?

Cité el ejemplo de la restinga. Cuando dejás de lado cuestiones técnicas para colocar opiniones personales, es la ideologia la que está prevaleciendo en detrimiento de la ley.

Bolsonaro habló en industria de la multa cuando él mismo fue multado al pescar en una reserva en Angra dos Reis (RJ).

Presta atención. Él no fue multado por pescar. Fue multado porque estaba con una caña de pesca. El inspector presumió que estaba pescando. Entonces, fijate bien, el ejemplo que das ya muestra como el tema ideológico permea la actuación estatal en estos casos. Es necesario tener mucho equilíbrio antes de etiquetar.

En este caso, ¿la notificación fue correcta?

No sé, no conozco el caso concreto. La versión que aparece en la prensa en general es solamente aquella pró-multa. Tenemos que analizar si los argumentos subycentes al hecho, que viene después, presentados en el proceso, si son procedentes o no. La mayoría de las veces, y me arriesgo basado en el porcentaje del estado de São Paulo, muchas de las autuaciones, cuando son verificadas fuera del calor de las emociones, por otra autoridad administrativa que no es la misma que labró el acta de infracción, en muchos casos, yo diria que en casi la mitad, se verifica que no había fundamento para la notificación, y entonces se deroga. Ahora, mirá el costo que eso tiene para la sociedade, para el gobierno, para la máquina pública.

¿Existe la posibilidad del avance de la producción agropecuaria en espacios hoy dedicados a la preservación?

Tenemos el Código Florestal, es ley. Tenemos que hacer valer la ley. Ni más, ni menos. En la región de la Amazônia, la reserva legal es de 80% de la propiedad. En los 20% remanecentes, es área dedicada a la produción, por lo tanto no hay ninguna ilegalidad.

¿Existe espacio para avanzar en la producción en ese espacio?

Necesitamos crear elementos y mecanismos, como dijo [la futura ministra de Agricultura,] Tereza Cristina, que permitan que el productor o propietario se remunere en las diversas frentes en que decidir actuar, pecuaria, agricultura, o mantenimiento de la selva, entonces él recibe green bonds [títulos verdes] o PSA (pago por servicios ambientales). Siempre en la más absoluta y estricta observancia de la ley. Si quisiéramos otro marco regulatorio, se cambia la ley y se cumple la nueva ley. Mientras esta es la ley, es esta ley la que tiene que ser aplicada.

¿Cómo se explica el aumento en la deforestación en la Amazônia?

Vuelvo al tema ideológico. No se sabe exactamente el tiempo que transcurrió de esa deforestación. Falta calificar al dato. Vamos a hacer efectivamente un trabajo muy duro y firme en desmenuzar los datos. No sólo de deforestación, todos los datos respecto del tema ambiental, necesitan tener un fundamento técnico-jurídico muy claro, no puede ser a base de conjeturas.

¿Esos números pueden estar distorcionados?

Esos números ni son, ni no son. Falta una verificación. Nadie hizo la verificación de la manera adecuada. Tenemos el monitoreo por satélite muy bien hecho de la Embrapa [el INTA brasileño], falta ahora una complementación para verificar si la deforestación de hecho sucedió e en qué términos. Calificar la información.

¿Qué puede estar siendo no verificado? ¿La deforestación observada por satélite puede no haber sido deforestación?

No, no es eso. Pero no sabes si esa deforestación que hubo está dentro del límite legal o fuera. Sabés si está dentro de los 20% o fuera. La investigación del dato dá un número absoluto, sin calificar.

Por lo o que Ud. conoce del sector, ¿las propiedades rurales tienen espacio de producción que hoy no está siendo usado?

No es cuestión de conjeturar. Los números y planillas e investigación por satélite son los que van a mostrar la realidad. La gran discusión es encima de las conjeturas, y tenemos que trabajar encima de los datos.

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¿Hasta hoy los gobiernos trabajaron encima de conjeturas? ¿Firmaron el Acuerdo de Paris en base a conjeturas?

El Acuerdo de Paris no tiene nada que ver. Las opiniones que vienen sendo propagadas, de cierta forma, sin cuestionamientos, muchas veces están desprovistas de base técnica. ¿Qué falta hoy en Brasil? Falta que tengamos datos técnicos para cada cuestionamiento hecho. No una interpretación personal y subjetiva de la realidad, que es lo que ha sucedido.

El ICMBio [Parques Nacionales] hoy gestiona a casi 10% del territorio nacional. ¿Cuál será su política para estas áreas?

La conservación es importante, pero hay que contemplar la generación de ingresos a través del ecoturismo, con la participación de la sociedad. Necesitamos de equilíbrio entre las partes del ICMBio —el gobierno, la sociedad civil, entidades del sector privado, entidades públicas. La gestión de las unidades de conservación tienen que prestigiar al conjunto de las personas. No podemos tener una visão aislacionista, tratar a las unidades de conservación como si fuesen territorio aislados, como viene sucediendo en Brasil en los últimos años. No hay ocupación en términos de gestión, hay mucha invasão para minería y contrabando. Necesitamos tener un cuidado, gestión.

Ud. es investigado en la Justica por flexibilizar las áreas de preservación en la cuenca del rio Tietê.

No es verdad, no flexibilicé. Lo que hice fue resaltar información sobre errores que estaban siendo repetidos y concretados en un trabajo ideológico, y no técnico. La APA de la Cuenca del Tietê tenía errores crassos. Un tema técnico.

El Ministerio Público lo denunció y la Justicia lo aceptó.

La Justicia hasta ahora dió dos resoluciones a mi favor. Es importante mencionar que quien aprobó el plan de manejo fue el Consejo Estadual de Medio Ambiente por absoluta mayoría de los votos.

¿Ud. cree que la política ambiental que Ud. defiende puede tropersarse con interpretaciones divergentes del Ministerio Público y de la Justicia?

Como vivimos en un régimen democrático, todos tienen derecho a tener la opinión que quieran. Pero no significa tener razão. Espero que no se tropiece.

Ud. citó al consejo ambiental, del que forma parte la Fiesp [Federación de Industrias de San Pablo], una de las entidades que apoyaron su indicación para el ministerio. Esto refuerza la conexión de su nombre a los sectores ruralistas e industriales. ¿Los ambientalistas y las ONGs tendrán un espacio formal en la cartera?

Claro. Tendrán todo el espacio, pero es importante tener responsabilidad. Para eso existe el Conama, el Consejo Nacional del Medio Ambiente.

¿Cuál es su opinión sobre el calentamiento global? Hay sectores preocupados, que defienden medidas inmediatas, y hay sectores más escépticos.

Yo creo que no es ni para un lado ni para el otro. Tenemos un deber para hacer muy tangible en relación a la preservación del suelo, del agua, aire y vegetación. La discusión si hay o no calentamiento global es secundaria. No voy a entrar en este momento en esa discusión. Porque los temas tangibles de preservación del medio ambiente, habiendo o no calentamiento global, tienen que ser hechas. Por lo tanto, esa discusión en este momento es inocua.

El Acuerdo de Paris ¿cómo fue hecho necesita una revisión? ¿Brasil puede, eventualmente, dejarlo?

Vamos a ver ítem por ítem los puntos más sensibles y, una vez hecho el análisis, recordando que la soberania nacional sobre el territorio es innegociable.

¿Está en riesgo?

Vamos a tener que analizar. Si hubiera un riesgo, vamos a tener que tomar alguna medida.

La desistencia de Brasil de ser sede de la COP 25 es más un paso en el realineamiento internacional del país a otros gobiernos de derecha algunos considerados populistas. ¿Es necesario este realineamiento?

Eso le cabe al presidente. Él ha tomado decisiones muy equilibradas y pensadas.

Ud. dijo en octubre que es preciso terminar con esa historia de la demarcación de tierras indígena. ¿Qué significa eso?

Eso no es de mi cartera, lo dije como candidato. Quien responde por el tema no soy yo. Não voy a dar opiniones sobre temas que no son de mi cartera.

 

Somos Corresponsables De Una Argentina Colonial

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La actual situación es tan grave que justifica medir responsabilidades, impotencias y desvaríos que nos han conducido hasta los actuales entrampamientos .

En los últimos cuarenta años un proceso creciente de degradación y de metástasis política ha convertido los conurbanos en un infierno.

Se trata de un seudo peronismo plebeyo que se nutre y acrecienta la marginalidad.

Ese seudo peronismo, desde Menem y Duhalde, hasta Néstor y Cristina, practica el simulacro como política y ha sistematizado la corrupción a grados inconcebibles, no sólo de la obra pública municipal sino también de las escuelas y los comedores.

En los últimos años, el seudoperonismo se ha ensañado en los conurbanos de pobreza, y ha crecido como una hidra ponzoñosa cubriéndolo todo con su estilo y modus operandi.

Ha instalado incineradoras tóxicas y empresas contaminantes en medio de las poblaciones, ha mezclado los pluviales con los cloacales o al revés, ha construido barrrios o facilitado asentamientos, en valles de inundación de ríos como el Reconquista o el Matanza, pero también en zonas buffer o en espacios “esponja”, que soportaban las aguas de las poblaciones inmediatas.

Se han ocupado las plazas y los espacios verdes con construcciones municipales o se las han donado a iglesias evangélicas . Se ha deforestado sistemáticamente y se han privilegiado los mejores espacios para los grandes supermercados.

En los conurbanos no existen librerías ni bibliotecas pero se multiplican las cárceles, las villa miserias y las cocinas de la droga.

Por todas partes hay cavas que facilitaron las rutas construidas por las empresas privilegiadas por la obra pública y en ellas se ahogan periodicamente los niños pobres.

Lo han contaminado todo y los disruptores endócrinos son un flagelo generalizado que da lugar a poblaciones cada vez más inanes o discapacitadas…

En las orillas fangosas de los arroyos contaminados por los desechos fabriles, la población enferma y se automedica, ya que la enfermedad es el mero vivir en sitios tan horribles.

El enterramiento masivo de las basuras sin separación ni reciclaje es un negocio fabuloso al que tributan todos los municipios, mientras las familia Moyano se dice que ha superado los mil millones de dólares de fortuna.

La violencia y el abuso sexual sobre las mujeres pobres es práctica cotidiana de una nueva militancia rentada por el Estado y sin escrúpulos que, paradójicamente propaga las políticas de género.

Mientras los punteros del PJ, y los expendedores del narco terminan confundiéndose…

El seudoperonismo, se ocupó de organizar a los travestis de la zona de Crovara y Camino de Cintura .

Recuerdo ouna reunión política donde se dijo que la agrupación Putos Peronistas, expresaba el subsuelo de la patria sublevado al que se había referido alguna vez Scalabrini Ortiz…

El sentido estético al igual que la moral pública no existe para una clase política absolutamente inimputable pero que ha sido votada reiteradamente por sus víctimas, pese a sus repetidos crímenes urbanos.

Tiene razón el ensayista Raul Zibecchi cuando afirma que ” no nos derrotó la oligarquía ni los Bolsonaros…nos derrotó nuestra propia corrupción sistemica.

Me enorgullece no estar afiliado al PJ, porque de serlo me sentiría corresponsable de la profunda malversación que ha sufrido el Peronismo.

Estoy convencido de que si no somos capaces de abandonar a su suerte a esta caterva delictual, que canta la marcha para ocultar su profunda incompetencia y su falta de moral, no tendremos porvenir…

Es hora de que dejen de ser inimputables. Es hora de hacerlos responsables de haber convertido la vida de millones de personas en un infierno urbano.//

Jorge Rulli


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